Mientras la manosfera dicta cómo deben ser las mujeres, los datos muestran otra realidad: la igualdad sigue contando con amplio respaldo entre la juventud y la resistencia se concentra sobre todo entre hombres jóvenes conservadores. Frente al pesimismo individual del tardocapitalismo, este artículo reivindica el humor, la imaginación y la utopía como herramientas para disputar el futuro.


























