Algo pasó el pasado 8 de marzo mientras miles de personas se acercaban a la plaza del Pilar. Algo se estaba rompiendo y nadie se daba cuenta. Nadie no. Algunos colectivos feministas de la ciudad llevaban un tiempo recordando, desde los márgenes, que lo que nos había unido en 2018 y había cambiado el curso de la historia de esta, nuestra Españita, ya no estaba funcionando. Si es que en algún momento llegó a funcionar para ellas. Ese día cerró con el aplauso y los coros de miles de personas. Después, llegó el silencio y el movimiento se puso a trabajar.
Ahora, un año más tarde, quedo para charlar con la criatura que surgió de aquella brecha. Aunque yo prefiero imaginarme a una criatura de mil cabezas quienes han reconstruido el movimiento feminista de Zaragoza prefieren algo más útil y, ciertamente, más conciliador: un paraguas. Un paraguas donde cabemos (casi) todes, independientemente de las cabezas que tengamos.
Ese día en el bar La Causa están Helena, Yodaly y Begoña pero podrían ser cualquiera de las decenas de personas que llevan meses preparando las bases de algo nuevo, esperanzador y amoroso.
¿Qué es el Paraguas Feminista?
Begoña: El paraguas surge de unas jornadas que hicimos el año pasado, de una convocatoria para todos los colectivos feministas de la ciudad que nos sintiéramos cercanas. En este caso, la Asamblea 8M convocamos y la jornada se titulaba “¿Nos juntamos? Reflexiones y sentires desde el movimiento feminista de la ciudad” y la idea era ver cómo veíamos el feminismo en la ciudad y qué alianzas se podían formar.
Estuvimos un día, mañana y tarde, y de ahí surgió la idea del paraguas, es decir, un paraguas que nos agrupe a todas y ya marcamos una serie de ideas que nos definían de alguna manera.
Yodaly: Yo pienso que una de las cosas súper potentes de todo este proceso es que en esa jornada nos encontramos y nos dimos cuenta que había muchísimas realidades diversas en la manera de hacer activismo feminista, muchos cuerpos distintos, muchas agendas también diversas y que el movimiento feminista necesitaba reconocer esos caminos diferentes. Esas maneras de organizarse ya tenían un recorrido pero de alguna manera en los años anteriores no se había querido reconocer esas realidades.
Yo creo que eso fue como la semilla potente que generó todo este proceso que ha venido desde mayo del año pasado, o sea, el darnos cuenta que hay otras realidades, otros activismos, otras maneras de organizarse y de plantarse y de vivir que no están siendo reconocidas y, precisamente, por eso es que buscamos o nos identificamos como ese paraguas, donde quepamos todas, todes y todos.
“Hay otras realidades que no están siendo reconocidas, por eso nos identificamos como ese paraguas donde quepamos todas, todes y todos”
¿Qué os diferencia de otros movimientos del 8M?
Helena: Yo no he participado en los últimos años pero lo que veo viene más por la narrativa de lo que venís contando. En el sentido de que ahora toca sumar y poner el peso en el capitalismo, los cuerpos, la colonialidad y la abolición.
Begoña: En años anteriores había algo que se priorizaba que era sí o sí la unidad del movimiento feminista y esa unidad, en realidad, estaba dejando a muchísimas mujeres fuera.
Ahora planteamos un feminismo en el que cabemos todas, porque es un feminismo también en el que cabe la disidencia. Un espacio donde nos cuidamos y que esa disidencia no genere una ruptura. Yo creo que esta es una de las cosas más transformadoras de esta propuesta y de esta manera de hacer activismo.
Yodaly: Es reconocer que no hay una sola manera de de hacer feminismo, ni hay un solo feminismo, hay muchísimas maneras de hacer feminismo, muchísimas corrientes feministas.
“Ahora toca sumar y poner el peso en el capitalismo, los cuerpos, la colonialidad y la abolición”
¿Qué hay preparado para este 8 de marzo?
Yodaly: El planteamiento que hemos ido haciendo en este proceso es que no queríamos que acabara el 8 de marzo pero sí hay cuatros ejes sobre los que estamos trabajando.
Helena: Abolición, cuerpos, colonialidad y capital.
Yodaly: Partiendo de esos cuatro ejes estamos preparando actividades sobre qué queremos, cómo lo queremos y qué feminismo nos acompaña. Por un lado, consideramos que el paraguas tiene que ser un movimiento en construcción, vivo, y de cara a la jornada del 8M se van a hacer unas actividades previas a la manifestación, las actividades que sostienen la manifestación y actividades durante todo el año. En cuanto al 8 de marzo todavía estamos preparando la jornada. Lo que sí sabemos es que queremos vivir ese día desde la alegría, que el manifiesto sea potente y donde la mayoría de las voces estén.
Estos cuatro ejes van a estar siempre presentes en todas las acciones que hagamos, vamos a hacer un taller de pancartas y consignas, vamos a hacer un grupo de cuidados que no solamente esté dentro de la manifestación, sino acompañándonos en todo el proceso. Hemos hecho vermús...
Sí que están programadas ya dos manifestaciones. Una estudiantil por la mañana que sale a las 12.00 horas de la plaza San Francisco y la manifestación general de la tarde que sale a las 19.00 horas de Paraninfo.
Helena: Una cuestión de este año es que a lo mejor se ha preferido no dar tanto peso a la fecha en sí y a las actividades de este año sino a hacer unas bases ideológicas fuertes y a reconstruir el movimiento.

¿Quién conforma este Paraguas Feminista?
Yodaly: Personas diversas, mujeres organizadas en movimiento sociales, racializadas como Trabajadoras del Hogar, hasta espacios comunitarios como asociaciones de vecinas, colectivos de mujeres rurales, estudiantiles, mujeres que están ahí a título individual, mujeres migradas, negras, personas no binarias, trabajadoras, jubiladas, en el paro, médicas, enfermeras, artistas, etc. La diversidad de cuerpo y de identidades es significativa.
Helena: Y se ha puesto cuidado también en el intento de hacer una convocatoria amplia vigilando y teniendo especial atención en variar los días de asambleas compaginando entre semana y fin de semana para facilitar la conciliación y de horarios también. Se ha intentado permear y llegar a sitios donde antes no llegábamos incluso en la propia convocatoria.
Begoña: Han estado muy bien las asambleas.
[Sonríen]
Helena: Veros emocionadas me emociona también a mí. Otra cuestión que tiene protagonismo en todo el eje de colonialidad es el tema de Palestina, contra el genocidio, la solidaridad con palestina, queremos darles voz en el manifiesto, en la cabecera de la pancarta, queremos hacer una acción en la manifestación. Esto es muy central como estar contra las armas, contra el comercio de armas y contra el estado colonial y genocida de Israel. Eso está muy en primera línea. Y otra cosa muy interesante es la reivindicación del concepto de abolición.
“Planteamos un feminismo en el que cabemos todas y en el que puede haber disidencia”
Sí, no sé si podéis contarme un poquito de cada eje...
Helena: En los últimos años ciertos sectores que han participado en el movimiento feminista han presentado el concepto de abolición referido al trabajo sexual. Pero no es eso. Para nosotres tiene que ver con una serie de elementos: el sistema de cárceles, sistemas psiquiátricos, binarismo, abolir la familia, ley de extranjería, comercio de armas, genocidios y dictaduras, de la precariedad, y en definitiva violencias de diverso tipo, incluyendo la violencia machista y el trabajo capitalista.
Yodaly: La idea es resignificar la palabra abolición porque no queríamos renunciar a ella y mucho menos en el sentido de abolir los derechos de las mujeres a elegir sobre su cuerpo.
Begoña: En el eje de cuerpos abogamos por el no binarismo, la diversidad...
Helena: Un poco en la línea de entender que el movimiento feminista de hoy en día tiene que ser más transfeminista, volverse menos identitario o, al menos, ampliar el sujeto.
Yodaly: Esas realidades desde donde estamos ubicadas y esto está conectado con el tema de la colonialidad, del racismo, del capitalismo, o sea que todo eso atraviesa nuestros cuerpos y nuestras identidades. Y cómo nos colocamos nosotras o nosotres para hacer activismo y vivir el feminismo. Si yo soy una mujer racializada, ¿cómo me condiciona mi cuerpo y mi identidad?
Begoña: Los otros dos ejes son anticolonial y anticapitalista.
Yodaly: Una de las cosas tan potentes que tiene esta propuesta es vivir el proceso desde la conciencia, de cómo lo estamos viviendo y mirar esas realidades que antes no las veíamos porque no estaban tan reconocidas. Todos los feminismos son potentes, ninguno es más poderoso que otro. Yo creo que vivir ese proceso de concientización es lo más potente que nosotras estamos construyendo ahorita.
Antes se hablaba de la colonialidad pero era un tema pendiente y ahora es un tema consciente. Yo lo he vivido así en la asamblea. Ya no solo tenemos esas gafas moradas sino también esa gafa multifocal en la que puedes ver la identidad de la otra, del otro, del otre. Querer entender, comprender, acompañar...
Helena: El eje del anticapitalismo tiene mucho que ver con el resto de ejes ya que se trata de entender que el capitalismo no es solo un sistema económico que nos explota mediante el trabajo, sino todo un complejo económico y de organización social y de los afectos, de la sexualidad, y de relaciones jerárquicas y de dominación.
Y vamos, que reivindicamos tirar abajo el trabajo capitalista, el trabajo como algo que nos quita la energía y que es un trabajo explotado, precario. La crítica al trabajo capitalista ha salido mucho en todas las asambleas.
Begoña: Es un sistema que precariza o que se apoya en la precariedad del trabajo femenino. El feminismo que planteamos es un feminismo rompedor, que va contra las estructuras que crean esa precariedad. Somos ciudadanas de segunda categoría y, por lo tanto, nos corresponden trabajos en general peor remunerados o gratuitos, como son muchos de los cuidados que tendrían que estar socializados.
Helena: También entendemos que desde un punto de vista decolonial el trabajo sexual es trabajo.
“El machismo y el patriarcado nos afecta a todas, todes y todos, a los hombres también”
¿Qué le diríais a alguien que se está pensando si participar en el 8M o en el paraguas?
Begoña: Es un día que es de todas y la lucha la tenemos que llevar todas. Es verdad que el sistema patriarcal no nos atraviesa a todas igual. La clase a la que perteneces es importante, de dónde vienes también. Hasta que todas las discriminaciones por clase o raza no desaparezcan no conseguiremos la igualdad para todas.
Yodaly: Yo creo que la igualdad, la equidad y la justicia es una bandera de todas que nos atraviesa a todas. El machismo y el patriarcado nos afecta a todas, todes y todos, a los hombres también. Solo que nos afecta de distinta manera y en distintas dimensiones. El feminismo es una propuesta para todas, todes y todos. Y las personas se pueden conectar desde donde le convoque, si para ellas es importante ir a la mani y ese día es para celebrar bien. Si para otra persona el 8M significa reivindicación genial, si para otra compañera ese día su activismo es acompañar a su hermana o a una amiga bien. Cada una puede aportar y hacer feminismo desde donde puede y desde donde se conecte.
Y precisamente eso es lo que estamos tratando de construir en esta propuesta del paraguas, cada una aporta y se conecta desde la realidad que le convoca.
Helena: Yo le diría que en una asamblea seguro va a encontrar cuestiones en las que ver reflejados sentires y conexión con cuestiones políticas y va a encontrar un grupo de personas con el que probablemente podrá sentirse acompañada.
Begoña: Yo creo que estos años atrás se ha abierto la caja de Pandora y está durando a nivel social. Cuando se hace alguna convocatoria potente como es la del 8 de marzo, las mujeres se siguen sintiendo convocadas, las manifestaciones siguen siendo potentes. Yo creo que se ha abierto una brecha social en la que las feministas más militantes tenemos que seguir haciendo hincapié en ese feminismo transformador
Sin embargo, las mujeres, todas, saben que esta es una sociedad aún patriarcal y que aún tenemos que seguir peleando por muchísimas cosas y, sobre todo, por muchísimas compañeras. No todas las mujeres están en la misma posición. No nos parece que lo más interesante en este momento sea revindicar el techo de cristal, sino que precisamente lo más importante es reconocer toda la diversidad que hay en la opresión hacia nosotras.
Yodaly: Cuando me dicen ‘yo no me conecto con el feminismo porque el feminismo es lo mismo que el machismo’, yo creo que luego haces un mínimo ejercicio de introspección y te das cuenta de que has hecho muchas cosas que están conectadas con las propuestas feministas y que, por vergüenza o desconocimiento, no puedes verlo hasta que haces click. En ese momento piensas ‘no era tan ajeno a mí’. De repente sí que hago cosas desde la ética feminista y es perderle el miedo a la palabra porque el sistema patriarcal ha satanizado tanto al feminismo que le tenés miedo.
Casi todas las mujeres hemos tenido algún tipo de conexión con esa ética feminista, casi todas, incluso, las que están más oprimidas porque están resistiendo. Incluso las que son víctimas de de múltiples formas de violencia resisten y eso es parte de la ética feminista.
Estamos en un momento en el que prácticamente todo el mundo puede definirse como feminista y, a la vez, donde más reacción está habiendo.
Helena: Creo que en los últimos años el feminismo ha sido un movimiento de masas que ha logrado trasladar algunas de sus ideas al sistema de creencias mayoritario. La contraparte de esto ha sido su asimilación en el sistema capitalista, en las estructuras e instituciones y la pérdida de parte de su radicalidad y de colectivos como las putas o las migras a las que ha ido dejando fuera. Ahora queremos recuperar esa parte del feminismo que se había perdido.
El feminismo es un movimiento muy autocrítico, de una tradición de autocrítica muy potente. Y que siempre se está transformando. Cómo está vivo, siempre se está transformando, entonces, hay que estar atenta y despierta a esa transformación. Y luego sí que hay algo que no cabe en el paraguas feminista y que no cabe en la manifestación del 8 de marzo que son las posiciones excluyentes.
Hay un componente de clase social y de clase trabajadora, de precariedad, de anticolonialidad y de movimiento migrante en la organización de este 8 de marzo y no caben las posturas excluyentes. Ni con las mujeres trans, ni con las putas, ni con las migradas. Si empiezas a dejarle espacio a la exclusión al final tú también serás excluida por una cosa o por otra.
Begoña: El feminismo ha calado muchísimo en la sociedad y, a la vez, los Pablo Motos y el gran altavoz mediático del neomachismo y neofascismo son la reacción. Siempre que el feminismo ha estado potente, en los años 70, la huelga feminista de los últimos años, siempre ha habido una reacción muy potente del patriarcado y del capitalismo por el gran poder transformador del feminismo. El feminismo no solo hace propuestas para transformar la vida de las mujeres, hace propuestas integrales de transformación social. Por eso invitamos también a los hombres a unirse al feminismo porque también les afecta a ellos.
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