SALF, acrónimo estúpido de la extrema derecha rampante obtuvo casi 18.000 votos en las pasadas elecciones a las Cortes aragonesas. Un 2,74%. Parece una tontada pero no lo es. Les faltó poco para alcanzar en el global a la coalición IU-Sumar, con su trayectoria, imagen, reputación y compromiso social. Así está el tema electoral, democratizante a medio gas, a pesar de las propuestas excéntricas de Alvise y compañía (servicios de primera para las familias, que pagarán pocos impuestos; cerrar chiringuitos para acabar con la corrupción). Ellos también votan y se movilizan. Su lema de campaña postula un mundo dual, mezclando …
























