Dado que la desaparición de la cruz del Aneto ha entrado en la esfera del vodevil mediático-social, sin animo de polemizar, queremos compartir siquiera dos ideas. Una relacionada con lo que supone la espectacularización constante, se trate de lo que se trate y otra el uso/abuso de los símbolos religiosos fuera de sus espacios de referencia. Vaya por delante que los librepensadores de este blog desaconsejan la violencia para retirar cualquier elemento que ya forme parte del paisaje, sean las clavijas de Cotatuero de 1881 o la cruz del Aneto de 1951. Bien es verdad que hubiera sido mucho más inteligente que …








