El Gobierno represor de Azcón

El trifachito formado por el PP, C’s y Vox nunca ocultó que sus enemigos eran los movimientos sociales, el propio tejido social de la ciudad y las asociaciones de los barrios

Desalojo del CSC Luis Buñuel
Desalojo del CSC Luis Buñuel | Foto: Alejandro Plana

Antes de iniciar su legislatura, Azcón avanzó que "una de las primeras medidas que va a tomar el gobierno de Zaragoza va a ser restituir la UAPO y el trabajo y funciones que hacía en la ciudad". Recordemos que la Unidad de Apoyo Operativo (UAPO) es un cuerpo policial que ha sido objeto de diferentes denuncias por malos tratos, tal y como ha denunciado Derechos Civiles 15M-ZGZ en diversas ocasiones. Sin embargo, para el alcalde constituyen una “unidad esencial”.

El carácter autoritario de este gobierno también se puso de manifiesto cuando se posicionaron en contra de cambiar la denominación de ocho calles zaragozanas dedicadas a franquistas y, a su vez, aprobaron una moción para que el Che Guevara saliera del callejero de Zaragoza.

La deriva ultraderechista y censora del gobierno de la ciudad ha sido tan fuerte que incluso llegaron a vetar de la web municipal la portada de un disco de música compuesto por canciones de grupos aragoneses. Les ofendía que en dicha portada (obra de Eva Cortés) apareciera una jotera meando en la calle, en clara referencia a un disco de Ixo Rai. Se produjo así un claro ataque a la lengua y cultura aragonesa.

Otro de los ataques institucionales lo recibió la campaña por la absolución de “Los 6 de Zaragoza” durante el concierto de Ixo Rai el día de San Jorge del año 2022. En este caso, obligaron a retirar el puesto de merchandising en el que se vendían camisetas para recaudar fondos en apoyo a los chavales que habían sufrido el conocido montaje policial.

En este caso el ayuntamiento se excusó diciendo que “no puede haber mensajes políticos en un centro deportivo”. Sin embargo, no puso problemas en ceder un espacio público para que los propagandistas de extrema derecha de la Asociación Católica de Propagandista (ACP) promovieran acosar a las mujeres frente a las clínicas de interrupción del embarazo.

Tampoco la Fundación José Antonio Labordeta se ha librado de la deriva sectaria y autoritaria de este gobierno, ya que por petición de Vox el gobierno de Azcón retiró a principios del año pasado el apoyo de los 40.000 euros anuales a esta fundación, creada para preservar el legado del político y cantautor aragonés.

Hecho que contrasta con las cantidades económicas que han recibido otras entidades como la fundación Familias Unidas. Tal y como publicó el periodista de Arainfo y de Público, Eduardo Bayona, el Ayuntamiento disparó las subvenciones de esta fundación, la cual tiene trabajando en puestos relevantes a familiares del concejal del PP, Angél Loren.

“Familias Unidas resultó en 2019 adjudicataria de una subvención de 132.933 euros en la convocatoria de Cooperación al Desarrollo y de otra de 9.800 en la de Acción Social para obtener en 2020 tres que sumaban 164.733 y unas más por 16.500 procedentes de esos respectivos capítulo”, señala Bayona.

Azcón también está involucrado en otros escándalos turbios como nos mostraron en Koine hace unos días. Y es que, no podemos olvidar que el PP se ha convertido en una organización llena de delincuentes y corruptos, convirtiéndose en el partido más corrupto de Europa.

Otros de los afectados por la ofensiva del gobierno clasista de la ciudad fueron los típicos puestos callejeros “hippies” ubicados en el paseo Sagasta, y en los que podíamos comprar collares, pendientes, anillos, camisetas reivindicativas…

El Ayuntamiento decidió que no podían seguir ubicados en el paseo, expulsándolos de su lugar habitual de trabajo. A su vez, Azcón ha promovido políticas favorables a las grandes superficies y a las multinacionales, como Primark, la cual se prevé que abra una macrotienda en el paseo Independencia.

Pero sin duda, una de las decisiones más polémicas y con más contestación social ha sido el desalojo del CSC Luis Buñuel la madrugada del 8 de febrero. En la que una treintena de agentes de la Policía Nacional asaltaron el edificio rompiendo puertas y ventanas para proceder al desalojo.

El Buñuel ha pasado de ser un Centro Social Comunitario de referencia para los diferentes movimientos sociales de la ciudad, a convertirse en un espacio oscuro custodiado por policías. Azcón, una vez más, mostraba su desvergüenza dando las gracias a la Policía Nacional por la labor en el desalojo. ¿Las gracias por organizar un dispositivo policial desproporcionado? ¿Gracias por desalojar un espacio que daba comida caliente cada semana a cientos de personas y donde se realizaban numerosas actividades? ¿Gracias por romper puertas y ventanas para desalojar a cinco personas que estaban de guardia en el edificio? El cinismo del actual gobierno no tiene límites.

Pese a que el Ayuntamiento justifique el desalojo porque quieren hacer allí un centro cívico y de mayores, la realidad es que este desalojo es una decisión política que se enmarca en una tendencia constante de criminalización y ataque a los espacios comunitarios y autogestionados adoptada por el propio Ayuntamiento desde que comenzó su legislatura. Algo nos retrotrae a la peor época del NODO.

Hechos no aislados que van en consonancia con una tendencia generalizada a nivel estatal de represión a estos espacios. Y es que, es bastante frecuente que esos mismos espacios que han servido para aglutinar acciones sociales o de barrio, sean desalojados y posteriormente empleados para la especulación.

Pero el CSC Luis Buñuel lo tiene claro: “Aquí no acaba la lucha”. Y este sábado se prevé que haya una nueva movilización masiva en respuesta por el desalojo.


Más información en el especial #ElBuñuelNoSeRinde.

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