En este mes de enero se daba cita en Barcelona el sector del juego y las apuestas, lo hacía con las consignas de ICE: El epicentro global del negocio del juego, ICE Barcelona 2025: El mayor evento global del gambling y apuestas o lo que es la traducción: la congregación mundial del sector de las apuestas para ver cómo continúan haciendo su ganancia a costa de la salud del resto. Tras varias ediciones en Londres, por primera vez más de medio millar de empresas de aproximadamente 150 países se citaban de manera casi exclusiva en la Ciudad Condal. Organizado por Clarion Gaming, autodefinidos en su web como"los máximos exponentes" del gremio, mantienen el vergonzoso título de ser líderes de un negocio que puede causar adicción a un 25% de los jóvenes en Aragón según un estudio reciente de la Universidad de Zaragoza.
"Atraer a más jóvenes para que no muera la industria" así defendía Valentina Bagniya, una de las directivas de marketing congregadas, la existencia de un sector que genera un problema de salud pública en la juventud, de este modo planteaba los objetivos sin tapujos del evento multitudinario. Sus vergonzosos eslóganes no hacen más que rechazar e invisibilizar una problemática que puede causar graves problemas de salud mental que van desde el estrés crónico, la baja autoestima o la depresión posible antesala del suicidio, hasta endeudamiento y pérdidas económicas, dificultades laborales, bajo rendimiento en el plano educativo, deterioro de las relaciones sociales, aislamiento, problemas judiciales, entre un lamentable largo etcétera. Pero la ludopatía no afecta únicamente en primera persona, repercute en quienes le rodean y con quienes conviven, generando un impacto negativo en el círculo cercano.
Y semejante reunión coincide con la publicación a los pocos días del 'Informe sobre adicciones comportamentales y otros trastornos adictivos' del Plan Nacional sobre Drogas que publica el Ministerio de Sanidad donde se confirma la estabilización del juego de azar online pese a disminuir el presencial. Un 4% de las y los estudiantes de entre 14 y 18 años, esos jóvenes a los que apela la industria del juego, podría presentar juego problemático. Cifras que se vuelven más escandalosas cuando conocemos que, aun no estando permitido el juego de apuestas en menores, casi un 20% de los estudiantes de secundaria han jugado a juegos de azar de forma presencial y un 11% lo han hecho en línea, datos que lamentablemente se mantienen desde 2021.
Bajo luces y sonidos, estímulos estridentes, lujo y privacidad, el evento Internacional celebrado en Barcelona contaba con embajadores de diferentes marcas de gambling, futbolistas que ya vivieron su gloria como Figo, Casillas o Salgado volvían a trazar un falso lazo entre fútbol y apuestas eliminando cualquier objetivo del deporte, reduciendo a añicos lo que el ocio sano supone hacia los jóvenes cuando no se entremezcla con operadoras de apuestas. Y curiosa era la manera en la que la industria se esfuerza cada día más para justificar sus hazañas millonarias, brindando la oportunidad de lanzar espacios integrados en todo este tinglado promocional dirigidos al mal llamado juego responsable para lavarse las manos y un poquito salvar la conciencia. Y es que en la salud física tal paradoja se comprende fácilmente fuma responsablemente o bien drogado serían emblemas cuestionados rápidamente por la sociedad en general, llamaría cuanto menos la atención que España acogiera por primera vez un evento de empresas privadas para expandir sus dominios a costa de la salud de los más jóvenes, viendo su nicho de negocio incluso en los menores de edad, pero cuando se habla de salud mental de nuevo los riesgos pasan desapercibidos. Sería insultante que las grandes tabacaleras afirmaran que en los jóvenes está su futuro y que un poquito de tabaco no es tan malo para la salud pero la habituación del juego de apuestas a la vida cotidiana les va fetén a quienes siguen sumando millones de manera presencial y online.
La expansión capitalista del sector del juego y las apuestas ha llegado al Estado español para quedarse al menos por unos cuantos años, los que por contrato se han firmado los siguientes encuentros se mantendrán en dicha ciudad mientras allá afuera, al ritmo que se permite este tipo de saraos, desde tribunas, prensas o dimes y diretes cotidianos sigamos contradictoriamente apelando a la defensa y al cuidado de la salud mental.

