Amazon, el elefante en la habitación de las renovables de Forestalia

Presume de compromiso medioambiental de sus centros datos con la compra de 120,46 MW de energía producida por tres parques renovables promovidos por la entidad de Samper durante la etapa de Jesús Lobera como director del INAGA

(Archivo 2024) El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, con la directora general de AWS península ibérica, Suzana Curic, y la directora de Política Pública de Infraestructuras, Niamh Gallagher | Foto: DGA / Fabián Simón

Un eslogan: “Se vende energía barata y libre de emisiones de CO2”. Este ha sido el mejor reclamo publicitario de los gobiernos de Lambán y Azcón para el aterrizaje de grandes tecnológicas y fondos de inversión con sus centros de datos en Aragón. Este eslogan no hubiera sido posible sin la desmedida expansión de los parques renovables promovidos por Forestalia a finales de la década de 2010. Sin embargo, parte de este sacrificio territorial, vendido como milagro económico, está siendo actualmente investigado por presunta trama de corrupción ambiental.

Amazon fue la primera tecnológica en llegar a Aragón y aprovechar el reclamo de la energía renovable para alardear de su “liderazgo en sostenibilidad”, dentro de su marco ESG (ambiental, social y gobernanza). Para ello, llega a acuerdos con productores de compra virtual de energía a largo plazo, conocidos por sus siglas en inglés como PPA (Power Purchase Agreements). De esta forma, la tecnológica recibe certificados de energía renovable que va sumando para publicitar una supuesta reducción de huella de carbono.

En la presente investigación, AraInfo ha comprobado que 120,46MW de la energía ‘limpia’, justificada para sus centros de datos y logísticos, pertenece a tres parques renovables promovidos por Forestalia. Son la planta fotovoltaica ‘Hijar 1’ (44,9MW) y las eólicas, San Bartolomé 1 (38,6MW) y San Isidro 1 (36,96MW). Las tres obtuvieron la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) mientras el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) era dirigido por Jesús Lobera, investigado por presuntos delitos de prevaricación en permisos ambientales de parques eólicos promovidos por la entidad de Samper.

Una de las estrategias que se reprocha a Forestalia es el fraccionamiento de megaproyectos de energías renovables para sortear los trámites ambientales. “Trocear proyectos para eludir la norma estatal es ilegal, da igual el modo en que lo hagan. Es la base de los juicios contra el Clúster Cinca”, expresa Carlos López, miembro de Ecologistas en Acción.

Fotovoltaico ‘Hijar 1’, en Almochuel

De los tres parques, el más flagrante en su fraccionamiento es el fotovoltaico ‘Hijar 1’. Esta planta, junto a otras cuatro, que tampoco superaban los 50W de generación cada una, conforman el Proyecto Vendimia, ubicado en Almochuel (Campo de Belchite). Dichas instalaciones fueron declaradas conjuntamente como inversiones de interés autonómico en 2018 por Marta Gastón, la entonces consejera de Economía, Industria y Empleo del gobierno de Lambán. En esta declaración se reconocía textualmente que estas infraestructuras, que sumaban una potencia total de 247,3 MW, eran promovidas “por sociedades vinculadas a la mercantil Desarrollos Fotovoltaicos Meridionales S.L. (Grupo Forestalia)”.

Siete meses después, se publicaba en el BOA, la resolución de la DIA del parque fotovoltaico ‘Hijar 1’, firmada por Jesus Lobera, entonces director del INAGA. Como publicó, el también colaborador de AraInfo, Óscar F. Civieta, en La Marea, en dicho documento había argumentaciones como: “Considerando las características de la instalación fotovoltaica, así como la amplitud de la cuenca visual generada en torno a ella, cabe suponer la generación de afecciones sobre la fragilidad del paisaje del entorno. No obstante, la escasez de población en las localidades del entorno hace que el número de observadores sea bajo”.

Tras superar los trámites legales y administrativos, Forestalia vendió todo el Proyecto Vendimia a la multinacional británica Lightsource BP mediante un contrato ‘ready to build’. Estos acuerdos han sido habituales en la especulación de las renovables de Fernando Samper. De esta forma, los inversores se desentienden de la tramitación del proyecto hasta el comienzo de la construcción.

Estas plantas fotovoltaicas se inauguraron en junio de 2021. Sin embargo, un año antes, Amazon ya alardeaba de los 50MW de la planta ‘Hijar 1’, como una supuesta inversión en renovables en el Estado español. Podía hacer esta publicidad porque, cuatro meses antes, en diciembre de 2019, ya había firmado con BP (British Petroleum) el contrato (PPA) de 50MW de un “nuevo parque solar en España”.

Tras la inauguración, Amazon volvió a publicitar este proyecto con una nota de prensa, que incluía hasta loas del presidente Lambán. Tanto medios estatales como aragoneses, presentaron en sus titulares el proyecto promovido por Forestalia como si fuera propio de la tecnológica. Lo último que se sabe de este trampantojo energético es que Lightsource BP vendió en 2023 el Proyecto Vendimia a Plenium Partners (gestora de fondos de inversión) y a Bankinter Investment (filial de inversión del banco español).

Eólica ‘San Bartolomé 1’, en Aguilón

La planta ‘San Bartolomé 1’, construida en Aguilón (Campo de Cariñena), se incluye en el proyecto Delta II, conformado por 26 parques eólicos promovidos por distintas sociedades vinculadas a la entidad de Samper. La DIA de esta infraestructura fue publicada y firmada por Lobera en el BOA en 2021. La promotora fue Energías Renovables de Dione SL, que, como informó El País en 2023, pertenecía a Forestalia.

La entidad de Samper vendió el proyecto Delta 2 de 860 MW a Repsol, de nuevo, mediante la fórmula ‘ready to build’. Lo sorprendente es que compró este proyecto un año antes de declararse la DIA de la planta ‘San Bartolomé 1’, según reconoce la petrolera en su nota de prensa de febrero de 2020. El País cuantificó en 130 millones de euros la operación con Forestalia.

En 2022, la prensa local calificó, otra vez más, un proyecto promovido por Forestalia en Aguilón, como un parque eólico de Amazon. La tecnológica pudo realizar este anuncio porque, en diciembre de 2021, había firmado con la petrolera un contrato (PPA) por 234 MW de capacidad procedente de proyectos ubicados en el Estado español. En la nota de prensa de Repsol, Howard Gefen, General Manager de Energía de AWS, presumía de promesa medioambiental: “Esta colaboración nos ayudará a cumplir el Climate Pledge, nuestro compromiso de alcanzar las cero emisiones netas de carbono para 2040”.

Que ‘San Bartolomé 1’ pertenecía al Proyecto Delta II fue reconocido por la petrolera en otro comunicado suyo de 2023. Esta planta, promovida por Forestalia, también se encontraba entre las troceadas publicadas por El País. Como en el anterior caso, este trampantojo evolucionó el pasado marzo con la venta de la mitad de la propiedad de ocho parques eólicos del Proyecto Delta II por parte de Repsol a Schroders Capital, gestora británica de inversiones. El 49% del Proyecto Delta I, también promovido por Forestalia, ya había sido vendido en 2021 por la petrolera a Pontegadea, sociedad de Amancio Ortega.

Eólica ‘San Isidro 1’, en Almudevar y Uesca

La planta ‘San Isidro 1’, perteneciente también al proyecto Delta II, fue construida en términos municipales de Almudévar y Uesca (Plana de Uesca). Su DIA, publicada en el BOA, fue firmada por Lobera en diciembre de 2021. La entidad promotora fue Aragonesa de Infraestructuras Energéticas Renovables SL, otra sociedad de Forestalia, que compartía domicilio social con la promotora de ‘San Bartolomé 1’: Calle Mendez Alvaro, 44, 28045, Madrid.

Esta planta fue igualmente adquirida por Repsol con la compra del ‘Proyecto Delta II’ a Forestalia. Existe confirmación de pertenencia a dicho proyecto gracias a la nota de prensa oficial de GE Renewable Energy, empresa internacional que suministró aerogeneradores a la petrolera para ‘San Isidro I’, entre otros parques eólicos.

Al igual que hizo con ‘San Bartolomé 1’, tras la firma del contrato PPA en 2021 con Repsol, Amazon presumió en su nota de prensa de este nuevo parque para publicitar su capacidad en renovables. Una parte de la prensa local calificó la planta promovida por Forestalia como una instalación propia de la tecnológica. Un vez más, la estrategia comunicativa de greenwashing de la tecnológica funcionó. Sin embargo, ahora, la investigación a Forestalia, por una presunta trama en la manipulación de las declaraciones de impacto, puede dar al traste el publicitado compromiso ambiental de Amazon en Aragón.

Autor/Autora