El pasado jueves, 16 de abril, se celebró sesión de la Comisión de Hacienda del Ayuntamiento de Zaragoza. De nuevo se trataron, a partir de una pregunta presentada por el grupo de Zaragoza en Común, los presumibles incumplimientos de los quioscos controlados por Grupo Fuenclara. El grupo se hizo con el control de cinco de los seis quioscos del Parque José Antonio Labordeta en la última y polémica licitación de estos establecimientos. Este conglomerado empresarial pertenece a Juan Forcén, el conocido empresario zaragozano con vínculos personales con Jorge Azcón y adjudicatario de numerosas concesiones de las distintas administraciones públicas aragonesas en el sector de la hostelería. A la sazón, también es pieza clave en el accionariado y los equilibrios de poder en la Sociedad Anónima Deportiva (SAD) que controla el Real Zaragoza.
En anteriores informaciones contamos cómo, más allá de otras consideraciones, los quioscos controlados por este grupo empresarial no estaban cumpliendo con los compromisos establecidos en los pliegos para la realización de actividades culturales en estos espacios. Según la documentación municipal a la que tuvo acceso AraInfo, dejaron sin ejecutar más de 22.000 euros, casi la mitad de lo exigido en los pliegos, y las justificaciones entregadas, en su inmensa mayoría, se sostenían en facturas abonadas por terceros, como Coca-Cola European Partners, ajenos a la concesión municipal.
Desde aquella primera información, según se desprende del debate en la Comisión de Hacienda, la concesionaria ha rectificado o modificado sus justificaciones e incluido nuevos gastos para tratar de acercarse a las obligaciones previstas en los pliegos. Aun así, para Elena Tomás, portavoz de Zaragoza en Común y representante del grupo en la Comisión de Hacienda, las justificaciones son "deficientes" y "distan mucho de cumplir con lo que se les exigía". Dichas justificaciones no satisfacen todos los ítems definidos por una orden del servicio municipal competente para la justificación de la realización de las actividades. Tomás ha sostenido que en muchos casos no se incluyen ni las horas de celebración o las fechas concretas, ni la descripción exacta del contenido de la actividad o sus participantes, ni las fotografías exigidas para documentar su realización.
"La economía circular de los ricos"
Además, la portavoz ha sostenido que algunas de las actividades incluidas carecen de "contenido cultural", y ha puesto como ejemplo la inclusión de la presentación de los fichajes de invierno del Real Zaragoza en Roto Zaragoza —uno de los cinco establecimientos del parque en manos del grupo empresarial—. Un tipo de actividad, obviamente no cultural, que normalmente sufragan los equipos alquilando establecimientos para dichos eventos de presentación de temporadas o fichajes; en este caso es al contrario y es el establecimiento el que abona 1.000 euros a la estructura societaria del Real Zaragoza. De nuevo, en este caso en el Pura Brasa, se presenta una factura de 2.000 euros por un "espectáculo" de "cocina en vivo" con dos jugadores del primer equipo del club denominado "Showcooking Pura Brasa".
Como hemos adelantado, se da la circunstancia de que Forcén es accionista en ambas empresas (Fuenclara SL y Real Zaragoza SAD). Elena Tomás, en tono de humor, ha definido el asunto como "la economía circular de los ricos". Según fuentes del grupo Zaragoza en Común, entre estas justificaciones poco convergentes con una consideración cultural y difícilmente entendibles, también existe una factura de un pop-up de una marca de ropa por valor de 2.250 euros.
En lo que parece un apresurado intento de tratar de justificar los casi 40.000 euros que el grupo debía invertir en actividades culturales, correspondientes al ejercicio 2024, además de incluir facturas como las descritas, la formación de izquierdas explica que se han aportado facturas con importes de consideración, como una correspondiente a junio de 2024 por una actuación musical con "artistas nacionales" por 11.500 euros.
Canon "a la carta"
Otra de las obligaciones de estas concesiones es el pago de un canon municipal a cambio de su explotación. Todas las adjudicaciones de los seis quioscos del Parque José Antonio Labordeta se formalizaron el 26 de mayo de 2022. Para los lotes uno, dos y tres (Roto Zaragoza, Tagliatella y Pura Brasa, respectivamente) se establecía una carencia de nueve meses en el pago del canon para que acometieran las obras. Los lotes cuatro, cinco y seis (Frutolandia, Rincón de Goya y Latas) tenían una moratoria prevista de cuatro meses para acometer las reformas de las instalaciones.
Según la información disponible en manos del grupo municipal de Zaragoza en Común, solo uno de los lotes cumplió con puntualidad el pago del canon, y fue precisamente el lote cinco, el único que no pertenece al Grupo Fuenclara.
Elena Tomás, en su intervención sobre el asunto en la Comisión de Hacienda, trasladó su preocupación ante los retrasos acumulados por los cinco quioscos adjudicados al grupo empresarial de Juan Forcén. Señaló que, según la información facilitada por los propios servicios municipales, estos retrasos en el pago han sido de 18 meses para los lotes uno, dos y tres, y de 24 meses para los lotes 4 y 6.
Roto Zaragoza, Tagliatella y Pura Brasa debían comenzar el pago el 26 de febrero de 2023 y hasta el tercer trimestre de 2024 no consta pago alguno. Y los quioscos con denominaciones comerciales Frutolandia y Latas debían arrancar el pago del canon el 26 de septiembre de 2022, pero decidieron hacerlo en el cuarto trimestre de 2024.
Blanca Solans García sostiene que "están al corriente de pago"
La portavoz de Zaragoza en Común preguntó a la responsable del área, la concejala Blanca Solans García, si existía alguna autorización escrita para que no se ingresara en tiempo y forma el canon.
Sorprendentemente, Solans García afirmó que "sin perjuicio de la información que pueda tener la oficina de recaudación tributaria, con la información disponible en la oficina del espacio público, a través del programa de concesiones, se puede concluir que todos los quioscos del parque José Antonio Labordeta están al corriente del abono de sus cánones concesionales". Y responsabilizó al director de la oficina de espacio público de la veracidad de la información que estaba trasladando.
Esta extraña contradicción entre la información disponible en dos servicios distintos de la misma área municipal, respecto al pago del canon por parte de los quioscos, abre nuevos interrogantes. Fuentes del grupo municipal de Zaragoza en Común, consultadas por AraInfo sobre esta discrepancia, ponen en duda la información facilitada por Blanca Solans García y quedan a la espera de que esta pueda aportar documentación o informes que así la puedan corroborar.

