Suma y sigue: denuncian las afecciones acústicas de ‘Roto Zaragoza’

La Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) ha vuelto a dirigirse al Ayuntamiento de Zaragoza para denunciar el uso indebido de música en un quiosco hostelero del Parque Grande José Antonio Labordeta. Se trata del establecimiento ‘Roto Zaragoza’, señalado por contar con actuaciones musicales y un volumen sonoro que, según la entidad ecologista, podría vulnerar la normativa municipal y poner en riesgo el carácter tranquilo y el valor ambiental de uno de los principales pulmones verdes de la ciudad.

Captura y detalle de uno de los muchos vídeos mostrados por el propio establecimiento en sus perfiles de redes sociales.

La Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) presentó este lunes un escrito de denuncia ante el Ayuntamiento de Zaragoza señalando la utilización indebida de música en un quiosco hostelero del Parque José Antonio Labordeta, concretamente el establecimiento ‘Roto Zaragoza’, que sustituyó al antiguo Flandes y Fabiola. Esta es la segunda denuncia ante el consistorio de la entidad ecologista en poco más de una semana. La anterior, relatada desde este mismo Diario Libre d'Aragón, fue por afecciones al arbolado.

Este local ha protagonizado distintas polémicas desde su apertura, en paralelo a las sombras que se han extendido sobre los procesos de licitación de los quioscos urbanos de Zaragoza. De hecho, esta cadena de adjudicaciones en favor de Juan Forcén no tardó en denominarse como “el kioscogate”. Sirva de ejemplo que, de los seis quioscos que el Ayuntamiento adjudicó en el Parque Grande en 2022, cinco terminaron en manos del empresario, con fuertes vínculos con el Partido Popular y con el propio Jorge Azcón.

Como ya publicó AraInfo en fechas recientes, ‘Roto Zaragoza’ dispone de un equipo de música que no se corresponde con las actividades establecidas por las propias cláusulas de los pliegos elaborados por el Ayuntamiento de Zaragoza para la adjudicación de los quioscos situados en el gran parque zaragozano. Así lo señalaban los propios informes municipales que Natalia Chueca y sus socios han decidido obviar.

“La música está demasiado alta”

“ANSAR ha comprobado los comentarios de Google Maps del citado establecimiento y constata que, al parecer, hay música en vivo y DJ; insistimos, según dichos comentarios de usuarios”, señala la entidad en este sentido. Y es que son bastantes las personas que, en sus reseñas sobre el establecimiento, se quejan del excesivo volumen existente en un local que, sobre el papel, no debería contar con equipo musical. La actividad prevista de bar, cafetería o restaurante, dispuesta de forma clara en los pliegos de adjudicación, solo permite música ambiental según la normativa aragonesa.

“La música del local estaba demasiado alta como para poder conversar”, asegura un usuario en una reseña reciente. “La música del sitio está demasiado alta para mi gusto, lo que dificulta hablar con tranquilidad”, escribe otra usuaria. “La música bien, pero algo alta y nos resultaba difícil disfrutar de la conversación, o es que estábamos pegados al DJ”, añade un tercero. Si revisamos todas las reseñas incluidas en una conocida multinacional de internet, veremos que las quejas por el excesivo volumen son una constante entre los usuarios y usuarias. De hecho, el propio establecimiento contesta en estos términos: “Somos un local con música y un estilo más dinámico, lo que forma parte de nuestra identidad, aunque entendemos que no siempre encaja con las preferencias de todos”. Nadie parece esconder la existencia de un potente equipo musical.

La propia publicidad de ‘Roto Zaragoza’, tanto en su web como en redes sociales, incluye actuaciones de DJ y música en vivo de forma repetida. De hecho, el establecimiento cuenta con “DJ residente”, una fórmula propia de discotecas y clubes de música electrónica. “Prepárate para una noche única con una cena espectacular, al más puro estilo burlesque: bailarinas, música en vivo, DJ y muchas sorpresas te acompañarán en una velada llena de diversión”, escriben en su propuesta para el fin de año.

Ante tales evidencias, ANSAR sostiene que dicha actividad podría estar incumpliendo la Ordenanza Municipal de Uso de Zonas Verdes o el Plan Director del Parque Grande, que define el parque como un espacio tranquilo y prioritario para el contacto con la naturaleza. También apuntan al posible quebrantamiento de la normativa que limita ruidos y vibraciones, que fija límites de 55 dB de día y 45 dB de noche en la capital aragonesa. Además, recuerdan en su escrito que el Parque Grande está declarado “zona tranquila” dentro del Plan de Acción frente al Ruido del Ayuntamiento de Zaragoza.

Valor medioambiental del parque

La asociación destaca la presencia habitual de numerosas especies de aves en el parque, algunas protegidas, y advierte de que el ruido y la música pueden afectar negativamente a su conservación. Un valor medioambiental que recoge el citado Plan Director de la emblemática zona verde zaragozana cuando la reconoce como “zona de interés ecológico para preservar los sonidos de origen natural”.

ANSAR solicita que “el Ayuntamiento de Zaragoza inspeccione la utilización de música en los establecimientos hosteleros del Parque Grande a fin de verificar que se cumple con la normativa de aplicación”. A lo que añaden que “si, como consecuencia de la anterior, se constata algún incumplimiento, se incoe el correspondiente expediente sancionador”.

Por último, solicitan que se les incluya como parte interesada si se pusiera en marcha cualquier expediente sancionador y reivindican que “con carácter general se adopten las medidas necesarias para garantizar la protección del Parque Grande José Antonio Labordeta y que se conserven con mayor cuidado e interés las zonas verdes de la ciudad”.

El propio pliego de condiciones para la adjudicación de estos espacios recoge como incumplimiento leve “instalar música o realizar actividades musicales sin la preceptiva autorización cuando ello sea posible según el presente pliego” y como infracción grave “colocar megafonía y/o instalar música o realizar actividades musicales en aquellos quioscos en los que no se contempla dicha posibilidad”.

Actividades musicales obligatorias

Lo curioso es que los pliegos recogen como “actividades obligatorias específicas” de la explotación de este espacio que “el adjudicatario está obligado a ofrecer, como mínimo, seis eventos de música de cámara, clásica o jazz a realizar anualmente en el denominado Quiosco de la Música del Parque”. Actividades musicales que, salvo error y aunque obligatorias, este diario no ha sido capaz de constatar su celebración.

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