El ‘Kioscogate’ suma un nuevo capítulo: incumplimientos en las actividades culturales

Los quioscos gestionados por empresas de Juan Forcén en el Parque Grande José Antonio Labordeta no han cumplido con la obligación de invertir en actividades culturales durante 2024. Según la documentación municipal, dejaron sin ejecutar más de 22.000 euros, casi la mitad de lo exigido en los pliegos. Elena Tomás, portavoz de Zaragoza en Común, ha exigido este jueves en Comisión de Hacienda “el pago inmediato de estas cantidades que no están justificadas”.

Consejo de Administración de la Sociedad La Nueva Romareda en el que participan Natalia Chueca y Juan Forcén. | Foto: AZ

Juan Forcén está “en todas las salsas”. Amigo personal de Jorge Azcón, con el que bailaba a ritmo de Taburete (la banda del hijo de Luis Bárcenas) en el Vive Latino en 2022, cuando este ostentaba la Alcaldía de Zaragoza, se ha convertido en el empresario de cabecera del PP y del poder político en general. Del Real Zaragoza y la Nueva Romareda, a la concesión de un hotel de lujo en la estación de Canfranc, pasando por el pelotazo de Torre Romareda o la participación en el accionariado de Candanchú.

Las sospechas de trato de favor y acumulación de adjudicaciones públicas en beneficio de las empresas de Forcén tienen ya una larga hemeroteca en AraInfo y en otros medios de comunicación aragoneses.

De todos estos saraos, la concesión de ocho quioscos municipales —cinco de ellos situados en el Parque Grande José Antonio Labordeta— ha sido uno de los más llamativos y que más polémicas acumula. Con estas licitaciones se abrió un cambio de modelo en los quioscos municipales de este emblemático espacio. Las hasta entonces modestas instalaciones hosteleras típicas de las zonas verdes han dado paso a grandes establecimientos.

Las polémicas que arrastran los quioscos —hoy irreconocibles— son innumerables: desde ejecuciones de proyecto no contempladas en la licitación, a la existencia de equipos de sonido no compatibles con sus licencias o actuaciones lesivas en el entorno verde que les rodea. Así lo han denunciado en distintas ocasiones entidades como la Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) o el grupo de Zaragoza en Común. La última entrega publicada por AraInfo en diciembre del año pasado tenía un título evocador: “Barra libre para Forcén en el Parque Grande”.

En aquella pieza explicábamos que la entidad naturalista había reclamado, mediante la presentación de un escrito, la actuación municipal ante lo que entendían como irregularidades —también pedían poder participar como parte en la posible tramitación de expedientes sancionadores—.

La respuesta del ejecutivo de Natalia Chueca, hasta ahora, ha sido el silencio y la omisión de sus obligaciones para hacer cumplir las ordenanzas y las condiciones contempladas en los pliegos. Así lo denunciaba en fechas recientes ANSAR, que reclamaba al Ayuntamiento de Zaragoza que hiciera efectivas las denuncias medioambientales, entre ellas las que afectan a ‘Roto Zaragoza’.

El silencio guardado por el Ayuntamiento de Zaragoza solo fue interrumpido por la propia Policía Local de Zaragoza, que respondió a Ecologistas en Acción con fecha de 26 de enero. En su comunicación explicaban que en 2024 y 2025 se cumplimentaron cuatro denuncias por “incumplimientos a la vigente normativa” en ‘Roto Zaragoza’. Y en enero de este mismo año informaban de que habían “cumplimentado” otros cinco boletines de denuncia, “uno de ellos por ejercer actividad con equipo de música”. Sin embargo, ni a la Policía Local, ni a la oposición, ni a las entidades ecologistas les consta que el Ayuntamiento de Zaragoza tenga abierto procedimiento sancionador alguno por estas nueve denuncias.

Nueva entrega del ‘Kioscogate’: las actividades complementarias

Es precisamente esa sensación de impunidad total, de manga ancha si lo prefieren, lo que da continuidad al denominado ‘Kioscogate’ desde su licitación hasta el día de hoy.

La última cuestión en saltar a la actualidad es el incumplimiento sistemático de la obligación, recogida en los pliegos de la adjudicación de los quioscos, de realizar “actividades complementarias de carácter cultural, de entretenimiento y de animación”.

Esta obligación, entendida en el marco de la dinamización de los espacios verdes, se concretaba en la inversión de 9.500 euros al año para la puesta en marcha de dichas “actividades complementarias”. Los adjudicatarios debían justificar con facturas y fotos la celebración de dichas actividades, algo sencillo. Si atendemos únicamente a los cinco quioscos gestionados por las empresas de Juan Forcén en el Parque Grande José Antonio Labordeta, esto supondría una obligación de gasto de 47.500 euros en cada anualidad.

Estas programaciones culturales debían arrancar con el inicio de las actividades hosteleras en 2024. Pero, en estos momentos, dos años después, aún no ha sido posible cerrar la fiscalización de su cumplimiento en aquel año y en el siguiente. Así se desprende de la respuesta escrita por parte de los servicios municipales —entregada a finales de enero— a una pregunta de Zaragoza en Común interesándose por el cumplimiento de esta obligación.

La respuesta a la que hacemos referencia recoge que “no existen a la fecha actual conclusiones sobre el cumplimiento de las obligaciones relativas a actividades complementarias en el ejercicio 2024”. Desde los servicios municipales explican también que la instrucción que “fija criterios en relación a esta cuestión” fue realizada el 26 de febrero de 2025.

Este retraso, según explica la misma respuesta, se debe a que “la falta de personal que se pudiera dedicar a realizar este control ha sido el principal motivo de que todavía no haya concluido este expediente”.

Este jueves, la Comisión de Hacienda ha sido el escenario de una pregunta de Elena Tomás, portavoz de Zaragoza en Común, sobre este asunto dirigida a la responsable del área, la concejala Blanca Solans García.

Tomás ha querido arrancar su intervención en la Comisión de Hacienda agradeciendo, precisamente, “la contestación que nos entregó por la pregunta que hicimos en enero la Oficina de Gestión de Espacio Público. Sé que cuesta mucho hacer estas cosas y le quiero agradecer”.

“Ninguno lo hizo en tiempo y forma”

En la instrucción referida —de febrero de 2025— se describen de forma sencilla y clara los trámites a realizar por parte de los concesionarios para justificar la realización de estas actividades por valor de 9.500 euros al año. Los dos principales “hitos” de esta instrucción son que “cada año, antes del día 10 de marzo, debe presentarse un programa de actividades” y que “antes del 31 de marzo del año siguiente” deberá presentarse un cuadro con la justificación de la ejecución de dichas programaciones. Para ello se facilitan cuadrantes y especificaciones, ya relatadas, como aportar fotografías de cada actividad realizada.

Desde el grupo municipal de Zaragoza afirman al respecto que: “Si algo tienen en común estos negocios es que hubo que hacerles varios requerimientos para que presentaran la programación, las justificaciones y aclaraciones. Ninguno de ellos lo hizo en tiempo y forma y solo la insistencia de nuestros técnicos consiguió que contestaran”.

Según fuentes de Zaragoza en Común, tras el estudio de la documentación disponible en el expediente adjuntado a la respuesta anteriormente citada, se puede deducir que en el año 2024 no se cumplió con las obligaciones. El grupo municipal advierte que ya tiene puesta la vista en la documentación existente para 2025. Es decir, es presumible que este asunto siga ofreciendo nuevos titulares más adelante.

Una cuestión llamativa, en la anualidad correspondiente a 2024, es que todos los establecimientos de Forcén decidieron que su justificación comprendería la cuantía y los plazos que ellos mismos decidirían, así lo relata Zaragoza en Común. Como el comienzo de la actividad de los quioscos, según los concesionarios, no coincidió con el año natural, de forma unilateral han decidido “restar” la parte proporcional, algo que no recogen ni los pliegos ni la propia instrucción emitida por los servicios municipales. Además, lo hacen de forma “creativa”, como explicamos más adelante.

En lo concreto, ‘Roto Zaragoza’, según los cálculos de Zaragoza en Común y la intervención de su portavoz en la Comisión de Hacienda, solo ha justificado 4.539 euros en un total de 24 actividades durante 2024, casi en su totalidad sesiones de DJs. Es necesario reseñar que, además, dichas actuaciones musicales han sido sufragadas por terceros, una distribuidora y —sobre todo— por Coca-Cola European Partners Iberia SLU.

Como ya hemos relatado, una de sus justificaciones es que entienden que, como su actividad comenzó en abril, no deben cumplir con su obligación anual. Pero lo llamativo es que este establecimiento ha decidido justificar desde junio de 2024. Desde Zaragoza en Común se preguntan con sorna: “¿Por qué junio y no abril o mayo?”. Es llamativo, según relata la plataforma municipalista, que también decidieron no adjuntar ninguna fotografía en la justificación, argumentando “desconocimiento” de dicho requerimiento.

El resultado final es que este establecimiento —‘Roto Zaragoza’— debería a la ciudad 4.961 euros en actividades no realizadas en 2024.

El denominado quiosco ‘Latas’ presenta, según nuestras fuentes, una justificación que es “un corta y pega de la anterior”. En este caso se realizaron únicamente cuatro actividades complementarias, pagadas de nuevo por los mismos terceros. El resultado es que dejaron de invertir 4.750 euros del total de 9.500 al que están obligados. En este caso también, de forma unilateral, consideran que solo debían justificar desde junio y no adjuntaron foto alguna.

El quiosco ‘Pura Brasa’, situado en el Cabezo Buenavista, presentó otro “corta y pega”. Se repiten los mismos argumentos y el mismo patrón en la programación de eventos —que solo fueron cuatro—. En total dejaron de invertir 3.167 euros y tampoco adjuntaron fotografías.

‘Frutolandia’, quiosco situado en el Jardín de la Rosaleda, es más de lo mismo. Eso sí, en este espacio solo hicieron un evento en todo el año. Esto ha significado dejar de ejecutar casi la totalidad de la inversión requerida: 8.404 euros.

El “quiosco” Tagliatella, en el Paseo Manuel Azaña del Parque José Antonio Labordeta, ha justificado 8.500 euros y este es el único establecimiento que no se eximió de forma unilateral de su cumplimiento anual. Pero ni así llegó a invertir los 9.500 euros exigidos. De nuevo destaca que la mayoría de los eventos —todos menos uno— fueron sufragados por Coca-Cola European Partners Iberia SLU.

En total, los cinco quioscos han dejado de invertir 22.282 euros del total de los 47.500 a los que les obligan los pliegos, casi la mitad —47 %—.

“Actividades corrientes” para justificar las exigencias de “actividades complementarias”

La sensación, por la naturaleza de la inmensa mayoría de las actividades presentadas en la justificación, así como por los meses de su ejecución, es que estas actividades responderían más a las necesidades comerciales de los establecimientos regentados por Forcén que a una voluntad de dinamización cultural del parque.

Octubre y diciembre acumulan la inmensa mayoría de las actividades presentadas, justo en los meses en los que los establecimientos compiten por el numeroso público que sale en busca de momentos de ocio durante las fiestas del Pilar o las de Navidad. Sin embargo, en marzo solo hicieron una actividad; en abril, dos; en mayo, ninguna; en junio, seis; en julio y agosto, dos actividades en total; o tres en septiembre.

Cultura de la impunidad

Elena Tomás, en la Comisión, a la vista de esta actuación por parte del empresario de cabecera del Partido Popular, ha resaltado que a Forcén “le conocen muy bien tanto el presidente del Gobierno de Aragón como la alcaldesa”. Le ha definido como “alguien de la familia” y considera que “además tiene mucha mano”. La portavoz se ha preguntado “dónde está esa ejemplaridad que tanto piden al resto de la ciudadanía”. De hecho, desde Zaragoza en Común tildan el comportamiento continuado por parte de estos establecimientos y su propiedad como parte de la “cultura de la impunidad” instalada en el consistorio de la capital aragonesa.

“Está clarísimo que ustedes tienen una doble vara de medir. Una para los vecinos y las vecinas de esta ciudad y la otra para la gente que ustedes conocen”, ha añadido Tomás, quien contrasta las facilidades dadas a Forcén con “lo difícil que es y la cantidad de burocracia a la que se tienen que enfrentar” las asociaciones vecinales para organizar cualquier evento en la calle. También les ha recriminado el contraste con el “aumento de las tasas que se ha hecho en los últimos años” para la celebración de actividades ciudadanas en el espacio público.

“Cuestión personal”

La responsable de Hacienda, la popular Blanca Solans García, ha respondido evadiendo una contestación concreta sobre lo relatado por la portavoz de Zaragoza en Común. “Lo que usted realmente tiene es una cuestión personal y esto le resta objetividad en todas sus manifestaciones, porque comisión tras comisión lo único que le interesa de todo lo que pasa en la ciudad en relación con la oficina de concesiones es este particular”, en referencia a Juan Forcén. “Además, confunde las sociedades jurídicas con alegatos en relación con las personas físicas concretas, lo cual yo creo que alguna vez debería tener cierta prudencia en sus manifestaciones”, ha apuntado Solans, tratando de negar la realidad sobre la propiedad de los cinco quioscos que protagonizan esta información, todos ellos en manos de Juan Forcén. Ni una mención sobre los incumplimientos o sobre la tramitación de las actas sancionadoras abiertas por la Policía Local a los establecimientos del empresario zaragozano.

Elena Tomás ha querido terminar su intervención recriminando a Solans su falta de respuesta y exigiendo “el pago inmediato de estas cantidades que no están justificadas”.