La Coordinadora Zaragoza no se vende ofreció este jueves, 26 de febrero, una rueda de prensa en la plaza del Pilar, frente al Ayuntamiento de Zaragoza, coincidiendo con la aprobación de los presupuestos municipales. El colectivo denunció que las cuentas, aprobadas por PP y el ultraderechista Vox, “continúan fomentando la especulación y el expolio de servicios públicos y el saqueo del patrimonio municipal” y anunció una nueva movilización para el domingo 22 de marzo de 2026.
La manifestación partirá a las 12:00 horas desde Glorieta Sasera y, según señalaron, aspira a ser “masiva”, como la celebrada hace un año en las calles de Zaragoza que reunió a más de 10.000 personas.
Durante la comparecencia, las representantes de la Coordinadora leyeron un comunicado en el que hicieron un llamamiento directo a la población a acudir a la convocatoria “con sus reivindicaciones para la ciudad”. Desde Zaragoza no se vende agrupan a decenas de organizaciones y colectivos que aseguran estar “cansadas de la deriva” de la capital aragonesa y de no poder participar en las decisiones que les afectan.
En su intervención, denunciaron la tala de árboles, el cierre de espacios públicos y autogestionados, la censura de actividades y la venta de patrimonio municipal. “Vemos miles de viviendas vacías y cada vez más gente durmiendo en la calle. Vemos cada vez más cemento y cada vez menos árboles. Vemos espacios municipales sin uso y actividades censuradas”, señalaron. También criticaron la protección a grandes cadenas frente al pequeño comercio, la falta de contratación pública y la privatización de servicios.
La Coordinadora sostuvo que no se trata solo del contenido de los presupuestos, sino también de la forma en que se han elaborado. “Hablamos también sobre cómo se han preparado, sin debate público, sin que nuestras propuestas sean nunca tenidas en cuenta”, afirmaron.
Movilización con el “Cuaderno de ciudad” como base

En la rueda de prensa volvieron a presentar el “Cuaderno de ciudad”, documento que recoge diagnósticos y propuestas elaboradas por cerca de 70 colectivos y que ya fue dado a conocer el pasado enero. Según explicaron, este texto es “una pequeña muestra de todo lo que pasa en esta ciudad y que atenta contra nuestra salud, nuestro medio ambiente, nuestros servicios públicos, nuestra participación y nuestra cultura”.
Zaragoza no se vende rechazó “cómo esta ciudad está siendo dirigida desde arriba y de espaldas a la gente” y criticó lo que consideran una gestión basada en el “márketing de una empresa” en lugar de en la mejora de la vida cotidiana. “Necesitamos una gobernanza que mejore nuestras vidas. Una gobernanza que nos escuche y no una que nos enfade y asuste”, defendieron.
En el comunicado también apelaron a la movilización y a la construcción colectiva como única respuesta posible ante lo que definieron como un “Robin Hood inverso”, denunciando que “se venden y regalan” espacios y recursos públicos “a quienes ya más tienen”.
“Volveremos a salir a la calle juntas el próximo 22 de marzo, con más razones de las que teníamos hace un año”, afirmaron, insistiendo en que “otra ciudad es posible” y cerrando con el lema que da nombre a la plataforma: “¡Zaragoza no se vende!”.


