LIBRERED | En una noche de diciembre de 2011, algo terrible sucedió en la Montaña Cudi, cerca de la frontera turca-iraquí. Un lado lo describe como una masacre; el otro lo llamó un accidente. Varios aviones de combate turcos F-16 bombardearon una caravana de aldeanos esa noche, aparentemente bajo la creencia de que eran guerrilleros del separatista Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK). El grupo regresaba desde el norte de Irak y sus mulas estaban cargadas de bidones de combustible y otras cargas. Ellos resultaron ser traficantes, no combatientes del PKK. Unas 34 personas fueron asesinadas en el ataque.





