El gobierno municipal de Natalia Chueca ha tomado la decisión de cerrar el Parque Bruil por las noches, que de forma cursi y para quitarle hierro han definido como “virtual”. Es la enésima vuelta de tuerca que el Ayuntamiento de Zaragoza, en manos del Partido Popular con el apoyo de Vox, da a este espacio verde y su entorno, tanto desde el aspecto social como desde el medioambiental.
Se trata de un cierre claramente discriminatorio, con criterios que denotan la aporofobia y el racismo que la derecha trata de institucionalizar. Aunque el horario no está definido, sí que se ha verbalizado que este cierre no afectará a todos los usos del espacio. En la práctica, la medida se aprueba para evitar que las personas sin hogar puedan transitar o pernoctar por el parque durante la noche; de hecho, puntualizan que sí permitirán el paseo de perros y otros usos de acuerdo a un código de “decencia” no aclarado de forma suficiente.
Hacer efectivo este “cierre virtual”, según el Ayuntamiento de Zaragoza, recaerá en la Policía Local. Los y las agentes vigilarán el espacio en sus rondas y también acudirán ante avisos vecinales que señalen la presencia de personas sin techo. Se contemplan multas de entre 50 y 750 euros. El sesgo y los riesgos de esta propuesta política están claros, pero, si existía alguna duda, Ángel Lorén —responsable de Presidencia municipal—, como veremos más adelante, justifica esta decisión amparado en que el gobierno “no se hace responsable de los inmigrantes que tiene abandonados en la calle”.
La estrategia de Chueca hacia el creciente colectivo de personas sin hogar en las calles de Zaragoza ha seguido dos líneas argumentales contradictorias. Por un lado, su negación e incluso tratar de esconderlo a los ojos de “la gente de bien”. En esta línea, Marian Orós, concejala responsable de las políticas sociales, llegó a afirmar que “ninguna persona que haya solicitado alojamiento se ha quedado en la calle”, algo que contradice la realidad y la propia medida de cierre nocturno del Parque Bruil.
La otra táctica ha sido la de la criminalización del colectivo de personas sin techo, y en particular de migrantes y personas refugiadas. Un discurso que alimenta el argumentario racista sobre una supuesta “invasión”, propiciada por las políticas del Gobierno español. Dicho sea de paso, al Partido Popular también le sirve este planteamiento para evitar asumir sus responsabilidades en materia social desde las administraciones aragonesas que en este momento controlan.
Rechazo vecinal
Las asociaciones vecinales y entidades sociales vinculadas al entorno del Parque Bruil han hecho público un comunicado conjunto en el que desmienten las afirmaciones de la alcaldesa Natalia Chueca sobre un supuesto “permanente contacto” con el tejido vecinal y critican el cierre permanente del parque. En el texto, las firmantes aseguran que “en ningún caso la alcaldesa se ha puesto en contacto con nosotras, ni para recabar nuestra opinión, ni siquiera para informarnos de sus planes para con el Parque, que desconocemos totalmente”.
El comunicado subraya que, de haberse producido ese contacto, habrían trasladado su rechazo a medidas como el cierre nocturno, ya que, según señalan, “lejos de afrontar los graves problemas padecidos por las personas sin techo, vulnera los derechos de libre acceso de todas las vecinas y una vez más criminaliza al sector más desfavorecido de la población”. Asimismo, añaden que “desconocemos quiénes son los vecinos a los que informa la alcaldesa y reiteramos que desde luego no es a nosotras”.
Las asociaciones también expresan su preocupación por el estado del Parque Bruil, con críticas que “empiezan con las talas indiscriminadas de árboles que se están produciendo en el entorno cercado del río Huerva o la muerte de los mismos debido a la falta de cuidado durante las obras”. A ello suman “un cierre de la mayor parte del Parque que dura meses, excusado en peregrinas razones de sanidad pública, y cuyo único objetivo es impedir la presencia de gente sin techo en la zona”, además de la reciente propuesta de cierre nocturno.
En su posicionamiento, reclaman mantener el carácter abierto del espacio: “Queremos nuestro parque vivo y libre. Y de paso una solución real al problema del sinhogarismo, que no pase por esconderlo debajo de los puentes o irlo lanzando de un lugar a otro a través del cierre de espacios públicos”. También advierten de la situación de muchas personas sin hogar, indicando que “en muchos casos las personas sin hogar disponen de un trabajo y no encuentran opciones de alquilar ninguna habitación debido a la crisis de vivienda provocada por la especulación de los grandes fondos inmobiliarios”.
Entre sus demandas, piden al Ayuntamiento que impulse alternativas: “Pedimos que el Ayuntamiento haga su trabajo y promueva soluciones habitacionales para que todas las personas que ahora mismo pernoctan y viven en la calle tengan alguna opción de futuro”. Asimismo, solicitan “unas zonas infantiles de calidad, que sean motivadoras para nuestras personas más jóvenes y que, a su vez, sean inclusivas”.
El comunicado también reivindica la implicación vecinal en la gestión del espacio: “Como vecinas y vecinos del parque, queremos tener un rol activo en su cuidado y supervisión, como viene realizándose desde hace tiempo en muchas otras ciudades europeas, de forma que, conjuntamente, podamos mejorar el estado del parque que todas disfrutamos”.
Por último, las entidades convocan a la ciudadanía a una movilización: “Por todo ello, invitamos a toda la ciudadanía que no ha sido informada sobre esta decisión, que nos priva de un espacio público al conjunto del barrio, al acto reivindicativo del próximo domingo 19 de abril, a las doce, en el Parque, si el tiempo lo permite”.
Firman este comunicado la Asociación Vecinal Parque Bruil San Agustín, la Asociación Vecinal Madalena Calle y Libertad, el AMPA del Centro de Educación Infantil y Primaria Tenerías, el AMPA «La Madalena» del Instituto de Educación Secundaria Pedro de Luna, el AMPA «La Higuera» de la Escuela Infantil Municipal de Zaragoza Parque Bruil, Espacio Colectivo Vía Láctea, la Asociación Socioeducativa Gusantina, la Peña Unión Flamenca Zaragoza y la Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR).
La culpa de Pedro Sánchez
Ángel Lorén, actuando de portavoz del ejecutivo de Chueca sobre el asunto, considera que el cierre virtual del Parque Bruil es una medida “absolutamente necesaria para no volver a la situación de insalubridad y vandalismo que sufrió esta zona verde de la ciudad”.
“Hemos escuchado activamente a los vecinos y muchos nos han pedido que evitáramos que se degenerase de nuevo este parque y que veían muy bien que se cerrara en horario nocturno", ha afirmado Lorén.
Lorén ha lamentado las críticas de “colectivos de izquierdas que son incapaces de pedirle al Gobierno de Pedro Sánchez que se haga responsable de los inmigrantes que tiene abandonados en la calle o los que viven en el albergue municipal y que deberían estar bajo su protección. Todo ello por culpa de la política de inmigración del actual Gobierno”.
Acto seguido, no ha dudado en sacar pecho, pero con su dosis justa de victimismo: “El Ayuntamiento de Zaragoza invierte casi 100 millones en políticas sociales, hemos ampliado el albergue municipal para más plazas, pero el Ayuntamiento no puede hacer más si enfrente hay un Gobierno de España irresponsable que es un generador de pobres”, ha concluido.

