El Parque Bruil volvió a ser este domingo escenario de reivindicación. Cerca de 400 personas participaron en el acto “Abraza el parque Bruil”, una convocatoria impulsada por entidades vecinales, sociales, educativas y ecologistas del entorno para denunciar el cierre casi total del parque, el abandono institucional y la falta de información y participación por parte del Ayuntamiento de Zaragoza dirigido por Natalia Chueca (PP).
Durante la protesta se leyó un manifiesto conjunto firmado por organizaciones que dan vida al barrio, la Asociación Vecinal Madalena Calle y Libertad, la Asociación Vecinal Parque Bruil–San Agustín, el AMPA La Higuera en Parque Bruil, el AMPA La Magdalena del IES Pedro de Luna, la Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR), la Asociación Socioeducativa Gusantina, el Grupo de Ayuda a Refugiadxs en Zaragoza, el Espacio Colectivo Vía Láctea y la Peña Unión Flamenca.
En el texto, recordaron que llevan años alertando del “progresivo abandono” de este espacio verde zaragozano, una situación que se ha agravado en los últimos meses con la expulsión de personas sin hogar que vivían en el parque y con su posterior vallado. El cierre se produjo tras el desalojo ejecutado el pasado 3 de diciembre, cuando el Ayuntamiento argumentó la necesidad de acometer una “intervención sanitaria y de recuperación paisajística” que, según anunció, se prolongará hasta la primavera.
Las entidades denuncian que todo el proceso se ha llevado a cabo “sin informar ni consultar al vecindario”, pese a que desde hace tiempo reclaman tener un papel activo en la gestión del parque. Recuerdan, en ese sentido, que la movilización vecinal ya logró en diciembre de 2024 modificar el trazado del colector del río Huerva para reducir la afección al arbolado, demostrando que la participación ciudadana mejora los proyectos y reduce su impacto ambiental.
“Un mes sin poder jugar, pasear, hacer ejercicio, charlar o simplemente estar”

El manifiesto señala además que el desalojo de las personas sin hogar se realizó “tras meses sin acompañamiento social ni recursos”, y denuncia que se haya vinculado de forma interesada el sinhogarismo con problemas de salubridad y limpieza, fomentando la estigmatización de colectivos altamente vulnerabilizados. Una crítica que conecta con la reciente denuncia pública sobre la retirada de acceso al albergue municipal a decenas de personas tras la desactivación del protocolo de frío extremo.
Las organizaciones firmantes subrayan que llevan más de un mes sin poder usar un espacio central para la vida cotidiana del barrio: “Un mes sin poder jugar, pasear, hacer ejercicio, charlar o simplemente estar”. Advierten además de que el parque Bruil, que fue una referencia en la ciudad por su riqueza botánica, ha perdido más del 60% de su arbolado original como consecuencia del abandono municipal, y exigen conocer las propuestas de plantación y repavimentación anunciadas por el Gobierno municipal de Zaragoza.
El acto de este domingo concluyó con dejando un mensaje sobre la mesa: un parque abierto, con árboles y vegetación cuidados, juegos y bancos en condiciones, y un proceso real de participación vecinal sobre su presente y su futuro. También se reclamaron políticas públicas efectivas frente a la exclusión social y residencial, más vivienda pública y medidas que ataquen las causas estructurales del sinhogarismo. “El Bruil se planta, el parque es de la gente”, zanja el manifiesto.

