El tejido social y comunitario de Zaragoza denuncia “violencia administrativa”, trato discriminatorio y colas “inhumanas” provocadas por decisiones del Gobierno PP-Vox. La protesta se suma a las denuncias de trabajadores municipales, CGT, ZeC y PSOE —que llevó el caso al Chusticia d’Aragón—. El Ayuntamiento reubica el servicio en la Casa de las Culturas sin cambiar el modelo que ha generado el problema.

