De “ni un euro de dinero público” a un agujero de 180 millones: la Cámara de Cuentas dinamita el relato del PP sobre La Nueva Romareda

ZeC denuncia sobrecostes, opacidad y ausencia de un plan económico real tras el demoledor informe fiscalizador sobre el estadio, mientras el PSOE acusa a Chueca y Azcón de “engaño” y “oscurantismo”

Jorge Azcón y Natalia Chueca | Foto: AZ

La Cámara de Cuentas ha hecho saltar por los aires el discurso con el que el PP defendió durante años el proyecto de La Nueva Romareda. Lo que comenzó como una operación que, según Jorge Azcón y Natalia Chueca, “no iba a costar ni un euro de dinero público”, se ha convertido ya en un agujero de cerca de 180 millones financiado mayoritariamente con recursos públicos y rodeado de dudas sobre su viabilidad, transparencia y gestión.

El demoledor informe fiscalizador de la sociedad La Nueva Romareda cuestiona la ausencia de un plan de negocio real, señala graves deficiencias de control y transparencia y advierte de que ni siquiera existe todavía una cifra consolidada del coste total del proyecto porque la propia Cámara de Cuentas no ha podido acceder a toda la documentación requerida.

La institución fiscalizadora también pone el foco sobre contratos no publicados, modificaciones aprobadas meses después de ejecutarse, ausencia de información sobre personal y retribuciones y una preocupante falta de control contable. Además, las alegaciones presentadas por la propia sociedad fueron rechazadas al no aportar la documentación solicitada.

Zaragoza en Común: “Es un pozo sin fondo”

Zaragoza en Común considera que el informe confirma “punto por punto” todas las denuncias que venía realizando sobre la operación urbanística y financiera impulsada por PP y Vox desde el Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón.

La portavoz municipalista, Elena Tomás, asegura que el relato de que el estadio “no costaría dinero público” era “un bulo del PP” y denuncia que la Nueva Romareda se ha convertido en “un pozo sin fondo financiado con dinero público para tapar la insolvencia del Real Zaragoza y los intereses de sus amigos: Juan Forcén, Jorge Mas y su tropa”.

ZeC recuerda que el proyecto arrancó hablando de coste cero, pasó después a 120 millones, luego a 150 y ahora el informe sitúa el gasto cerca de los 180 millones, sin que exista todavía una cifra definitiva. Además, denuncian que el Real Zaragoza SAD no ha realizado las aportaciones comprometidas mientras Ayuntamiento y DGA han tenido que incrementar su participación para sostener la sociedad, reduciendo el peso accionarial del club del 33% al 25%.

La formación también advierte de que el descenso deportivo del Real Zaragoza a Primera RFEF amenaza todavía más la sostenibilidad económica del proyecto. Según recuerdan, el canon del estadio podría desplomarse un 75%, pasando de 1,1 millones de euros anuales a apenas 275.000 euros.

Sin plan de negocio y con ingresos “ficticios”

Uno de los elementos más duros del informe tiene que ver con la inexistencia de un plan de negocio sólido. La Cámara de Cuentas señala que la sociedad no ha dispuesto en su año y medio de vida de un documento “objetivo y actualizado” que garantice la viabilidad económica de la operación.

Los únicos informes existentes proceden de documentos elaborados en 2023 y, según ZeC, carecen de estudios de mercado, análisis rigurosos o previsiones verificables sobre ingresos ligados a hoteles, oficinas o usos terciarios. “El plan de negocio es humo”, denuncian desde la formación.

Para Zaragoza en Común, todo el proyecto se construyó sobre previsiones deportivas irreales que daban por hecha la permanencia del club en categorías profesionales. “Menos ingresos y los mismos gastos”, resumen.


Obras en la Nueva Romareda | Video: Pablo Noailles / AraInfo

El PSOE habla de “engaño” y “oscurantismo”

El PSOE de Zaragoza también carga contra el Gobierno municipal y el Ejecutivo aragonés tras conocer el informe. La portavoz socialista, Lola Ranera, lamenta “la falta de transparencia y el oscurantismo” tanto de Natalia Chueca como de Jorge Azcón en la gestión del dinero público destinado a La Nueva Romareda.

Ranera recuerda cómo el coste del proyecto no ha dejado de aumentar desde las promesas iniciales del PP. “Comenzamos con la mentira y el engaño de que iba a costar cero euros a los zaragozanos; pasamos a 120 millones en 2024, después a 160 millones en 2025 y ahora la Cámara de Cuentas eleva la cifra a 173,5 millones”, denuncia.

Azcón y Chueca cierran filas pese al demoledor informe

Lejos de asumir responsabilidades políticas tras el informe de la Cámara de Cuentas, Jorge Azcón y Natalia Chueca han optado por cerrar filas en defensa del proyecto de La Nueva Romareda pese a los sobrecostes, la opacidad denunciada y las dudas sobre su viabilidad económica ante un posible descenso del Real Zaragoza a Primera RFEF.

El presidente aragonés aseguró que el estadio “no corre ningún peligro” y volvió a vincular la operación al Mundial de fútbol de 2030, insistiendo en que “por ningún motivo” se pondrá en riesgo la construcción del nuevo campo pese a los sobrecostes, la falta de transparencia señalada por la Cámara de Cuentas y la incertidumbre económica derivada de la situación deportiva del Real Zaragoza.

En la misma línea, Natalia Chueca evitó valorar el contenido del informe y aseguró que no tiene “ninguna información” que haga pensar que el Real Zaragoza vaya a abandonar la sociedad pese a la delicada situación deportiva y financiera del club. La alcaldesa se limitó a señalar que las condiciones económicas dependerán de la categoría en la que juegue el equipo, mientras la oposición denuncia que Ayuntamiento y DGA continúan sosteniendo con dinero público un proyecto cada vez más cuestionado.

Auditoría, paralización de pagos y responsabilidades políticas

Ante este escenario, Zaragoza en Común reclama una auditoría externa e independiente de todos los gastos vinculados al proyecto de la Nueva Romareda, incluyendo aquellos asumidos directamente por Ayuntamiento y DGA y que no aparecen en la contabilidad oficial de la sociedad.

También exige paralizar nuevas aportaciones públicas hasta disponer de un plan económico riguroso, obligar al Real Zaragoza SAD a cumplir sus obligaciones de pago y cesar a las personas responsables políticas “por negligencia en la gestión de fondos públicos”.

Para ZeC, el informe de la Cámara de Cuentas retrata un nuevo modelo de gestión basado en la opacidad y el rescate encubierto con dinero público. “Esto no era un estadio, era un negocio para unos pocos”, concluye Elena Tomás.

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