8F | Aragón decide su modelo de país: privatizaciones o derechos públicos

Finaliza la campaña de las primeras elecciones aragonesas en solitario, que se celebran este domingo, marcada por una alta indecisión y la pugna por frenar a la ultraderecha. Las encuestas dibujan un PP incapaz de gobernar sin Vox, un PSOE que trata de contener la caída y tres izquierdas —CHA, IU y Podemos— decisivas para evitar un giro aún más reaccionario.

06 febrero, 2026. 12:22
Abengochea, Guitarte, Nolasco, Azcón, Alegría, Pueyo, Goikoetxea e Izquierdo en el debate a ocho de ATV | Foto: CARTV

Aragón pone este viernes punto final a una campaña electoral inédita. Por primera vez desde la recuperación del autogobierno, las elecciones aragonesas se celebran en solitario, sin coincidir con municipales ni con otros comicios en el Estado. Dos semanas de actos, debates y desembarcos de dirigentes estatales que, sin embargo, no han logrado ocultar que el eje central de la campaña ha sido más aragonés que nunca: despoblación, servicios públicos, financiación, territorio y modelo de país, al menos por la parte de las izquierdas.

La noche del lunes 9 de febrero, cuando se despeje la aritmética parlamentaria, será clave para entender el alcance real de este adelanto electoral impulsado por Jorge Azcón. Las encuestas no avalan el objetivo declarado del actual presidente de gobernar en solitario ni de “quitarse a Vox de en medio”. Al contrario, apuntan a un escenario similar —o incluso más frágil— al de Extremadura: un PP dependiente de una ultraderecha en ascenso. Del “guardiolazo” al posible “azconazo”.

Las Cortes de Aragón renovarán sus 67 escaños —35 por Zaragoza, 18 por Uesca y 14 por Teruel— con una mayoría absoluta situada en 34. Aunque la barrera para entrar en el reparto se sitúa en el 3% de los votos, en Uesca y Teruel el porcentaje real suele elevarse hasta el 5 o el 6%, lo que introduce un factor de alta volatilidad. La combinación de indecisión —que ha oscilado entre el 20 y el 30% durante la campaña— y una abstención prevista elevada, que podría situarse por encima del 35%, dos puntos superior a la cita de 2023, convierte el resultado en una incógnita abierta.

La caída del voto por correo, cercana al 37% respecto a 2023, refuerza la hipótesis de una participación más baja. En este contexto, el umbral efectivo para lograr representación puede abaratarse, alterando el reparto por restos y amplificando el impacto de pequeñas variaciones de voto, especialmente en Teruel.

Azcón y el riesgo de una mayoría imposible

El Partido Popular ha afrontado la campaña con una estrategia clara: crecer lo suficiente para no depender de Vox y sumar, en su caso, con fuerzas como PAR —que por vez primera podría quedarse sin representación— y Aragón Existe. Para ello, no ha tenido reparos en quitarse caretas para asemejarse más a la ultraderecha. Sin embargo, la media de encuestas no respalda ese escenario. El objetivo interno del PP —alcanzar los 30 o 31 escaños con un Aragón Existe debilitado— no garantiza la gobernabilidad sin la ultraderecha y, de hecho, su caída podría reforzar a Vox y devolver al PP a una dependencia aún más incómoda.

El alineamiento total de Azcón con el marco estatal de Feijóo y Ayuso, centrado en el “todos contra Pedro Sánchez”, ha tenido un coste evidente en Aragón. Azcón ha girado su campaña en desacreditar a la candidata socialista, Pilar Alegría, sin proponer nada y sin salir apenas de Zaragoza. La sensación de que el adelanto electoral responde más a una orden de Génova que a una necesidad política aragonesa ha sobrevolado toda la campaña.

Por su parte, Vox ha ejercido como altavoz del miedo y la desinformación durante toda la campaña. Santiago Abascal ha impuesto su figura y su agenda sobre la del candidato aragonés Alejandro Nolasco, que ha mantenido un perfil bajo, a la espera de que la aritmética electoral vuelva a situar a la ultraderecha como socio imprescindible del PP.

El PSOE: contener la caída y evitar el suelo de 2015

El PSOE de Pilar Alegría ha afrontado estas elecciones con el objetivo prioritario de frenar el desgaste y no repetir el peor resultado de 2015 cosechado por Javier Lambán. La candidata socialista ha desarrollado una campaña más sólida que las de anteriores liderazgos recientes, con un perfil institucional fuerte y un discurso centrado en la sanidad pública, la vivienda, la memoria democrática y los servicios públicos.

Alegría ha tratado de recuperar referentes históricos del socialismo aragonés, como Marcelino Iglesias y Santiago Marraco, y de marcar distancias con decisiones impopulares de etapas recientes, aunque su desempeño sigue condicionado por factores externos: la financiación singular pactada con Catalunya, los escándalos que afectan al PSOE a nivel estatal y el desgaste acumulado del bipartidismo. El resultado final dependerá, en gran medida, de su capacidad para movilizar a un electorado tradicionalmente sensible a la abstención en contextos de fragmentación.

El cierre de campaña socialista tuvo lugar este viernes en Zaragoza con la presencia de Pedro Sánchez, en un acto concebido como último intento de activar a su base electoral. “El domingo en Aragón, los votos del Partido Popular van a la ultraderecha y los de la ultraderecha van al PP. Solo Pilar Alegría y el PSOE pueden frenarlo y poner rumbo al futuro”, afirmó Sánchez que también se burló de Feijóo: “El que no fue presidente porque no quiso, no mete más la pata porque no puede”. Alegría llamó a llenar las urnas este domingo de “de puños y rosas” porque “cada voto que se quede en casa es un regalo a las derechas”.

CHA, IU y Podemos: tres izquierdas imprescindibles

Más allá del PSOE, la izquierda aragonesa concurre al 8F dividida en tres proyectos diferenciados pero complementarios, cuya suma será determinante para frenar un gobierno de derechas. O, al menos, evitar un giro aún más reaccionario. Chunta Aragonesista, Izquierda Unida–Movimiento Sumar y Podemos–Alianza Verde comparten una base programática común en defensa de lo público, el territorio y los derechos sociales, aunque con identidades, trayectorias y estrategias propias.

Jorge Pueyo: “Votar a CHA es votar a favor de Aragón”

Cierre de campaña de Chunta Aragonesista en Zaragoza | Foto: CHA

CHA, con Jorge Pueyo al frente, aspira a consolidar una subida apoyada en un proyecto aragonesista a largo plazo, con fuerte implantación territorial y una conexión sostenida con el tejido social, cultural y municipalista del país. Tras un mitin central en Zaragoza marcado por el empuje del aragonesismo político y el internacionalismo solidario, la formación cerró campaña este viernes con un acto festivo en un restaurante de l’Almozara, apelando a llenar las urnas “de país” frente al modelo extractivo del PP. “Hay que conseguir que el domingo no se quede en casa ningún voto progresista. Desde Chunta trabajamos con 40 años sin corrupción y sin tener jefes en Madrid. Votar a CHA es votar a favor de Aragón”, subrayó Pueyo.

Marta Abengochea: “Somos las que sostenemos el hilo rojo de la historia y las que no dejamos a nadie atrás”

Marga Deyá, Marta Abengochea, Pepe Paz y Álvaro Sanz, en el cierre de campaña de IU - Movimiento Sumar en Zaragoza | Foto: IU

Izquierda Unida–Movimiento Sumar llega a estas elecciones tras una renovación interna que ha situado a Marta Abengochea como referente. Su campaña, orgánica y reconocible, ha buscado consolidar espacio e incluso mejorar resultados, apoyándose en la defensa explícita de los servicios públicos y en un discurso antifascista sin ambigüedades. El cierre de campaña se celebró este viernes en el Centro Cívico Delicias de Zaragoza, combinando intervención política y música, como colofón a una campaña centrada en “el valor de la gente”. “Somos las que sostenemos el hilo rojo de la historia y las que no dejamos a nadie atrás”, afirmó Abengochea que pidió llenar las urnas “de derechos y dignidad”. La candidata de IU-Movimiento Sumar terminó con un mensaje claro: frente a derechas y ultraderecha “nos necesitamos todas; aquí no sobra nadie”.

María Goikoetxea: “Cuando Podemos está en los gobiernos hace posible lo que nos decían que era imposible”

María Goikoetxea, arropada por Ione Belarra, Irene Montero y Cristina Fallarás, en el cierre de campaña de la formación morada en Zaragoza | Foto: Podemos

Podemos–Alianza Verde afronta la cita electoral desde una posición más frágil, con el objetivo prioritario de no desaparecer de las Cortes de Aragón. La candidatura encabezada por María Goikoetxea se ha reivindicado como una voz clara contra la privatización, el modelo extractivo y la mercantilización del territorio. Este viernes la formación morada cerró campaña en Zaragoza con un acto coral en el Centro Cívico de l’Almozara, con la participación de Irene Montero, Ione Belarra y Cristina Fallarás. “Cuando Podemos está en los gobiernos, cuando está en los parlamentos, hace posible lo que nos decían que era imposible”, remarcó Goikoetxea para apelar a un voto “con rasmia”.

En un Parlamento que las encuestas anticipan muy escorado a la derecha y a la ultraderecha, la ausencia de cualquiera de estas tres fuerzas tendría un impacto directo en la aritmética parlamentaria.

El espacio transversal y el centro en disputa

El PAR intenta resistir en un espacio sociológico menguante, cada vez más tensionado entre su pasado institucional y su convivencia con la ultraderecha en gobiernos anteriores. Aragón - Teruel Existe atraviesa una fase de repliegue: el desgaste del ejercicio institucional, los pactos con el PP y una supuesta transversalidad apolítica han generado rechazo en parte de su base. La salida del PAR de las Cortes podría traducirse, paradójicamente, en un escaño adicional para Vox.

Una campaña marcada por amenazas, insultos y presión a los medios

La campaña, y especialmente su recta final, ha estado atravesada por un clima de creciente hostilidad política. Amenazas a periodistas, presiones a medios para retirar informaciones contrastadas, insultos y agresiones verbales a candidatas, candidatos y militantes de izquierdas han vuelto a evidenciar los métodos de la ultraderecha y su normalización por parte de la derecha. Incluso en el ámbito cultural, la banda Chumbawamba ha exigido a Vox que deje de utilizar su canción “Tubthumping” para una agenda “intolerante y llena de odio”.

A este clima se ha sumado una polémica de alto voltaje simbólico de última hora. El Partido Popular de Aragón fichó para su acto de cierre de campaña al grupo Los Meconios, conocidos por haber entonado en actos de Vox el lema “vamos a volver al 36”, una consigna vinculada al golpe de Estado franquista. Precisamente por ese cántico, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) solicitó en su momento a la Fiscalía que investigara los hechos y PAMA pidió la suspensión del concierto acusando al PP de banalizar el golpe de Estado de 1936. La decisión de Jorge Azcón de incorporar a este grupo al cierre del PP, en el que también estuvo el agitador ultraderechista Vito Quiles —apenas unas horas después de acosar a las militantes de Podemos—, es un nuevo paso en la normalización de discursos y símbolos del franquismo en plena campaña electoral, reforzando la percepción de una derecha cada vez más permeable a los marcos de la ultraderecha.

Movimientos sociales: derechos y territorio frente al ruido electoral

Paralelamente a los debates televisados, los movimientos sociales han empujado la campaña hacia los derechos y el territorio. La sanidad pública, la vivienda, la memoria democrática, los derechos LGTBIQA+, la política cultural, la emergencia climática, la economía social, la cooperación internacional, la juventud o la reapertura del Canfranc han protagonizado encuentros, informes y movilizaciones que han interpelado directamente a las candidaturas.

Desde ADSPA y SOS Sanidad Pública hasta REAS y CEPES, pasando por la Alianza por la Emergencia Climática, la Plataforma Paisajes de Teruel, SOS Zonas Jóvenes, la Plataforma 'Libertad 6 de Zaragoza', colectivos LGTBIQA+ y feministas, los sindicatos OSTA o STEPA, la plantilla de Aragón TV, hasta CREFCO, la Federación Aragonesa de Solidaridad, plataformas por la vivienda, colectivos antimilitaristas o entidades culturales y vecinales, el mensaje ha sido claro: el 8F enfrenta modelos de país antagónicos. Frente al negocio, la privatización y el militarismo, una amplia red social ha reclamado derechos, servicios públicos y soberanía democrática.

Recta final y noche electoral

Este viernes se apagan los focos de la campaña y el domingo 8 de febrero más de un millón de personas están llamadas a decidir el futuro político de Aragón. AraInfo ofrecerá un especial en directo con el seguimiento de la jornada electoral, el escrutinio y los resultados. Desde las 20:30 horas, Radio Monotes emitirá también un programa especial para analizar una noche que puede marcar un punto de inflexión en la política aragonesa.

Porque, más allá de los porcentajes, el 8F se decide qué modelo de país se impone: uno al servicio de los fondos, las privatizaciones y el autoritarismo, o uno anclado en lo público, el territorio y los derechos.


Todo sobre el 8F en este especial.

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