El Centro Social Okupado Kike Mur acoge un año más el Tattoo Circus Zaragoza, una cita ya consolidada dentro del calendario anticarcelario que regresa del viernes 1 al domingo 3 de mayo, coincidiendo con el puente del Primero de Mayo. Durante tres días, el espacio liberado de Torrero se llenará de tatuajes, conciertos, charlas, talleres y actividades con un objetivo: recaudar fondos para la lucha pro-presxs y visibilizar la realidad del sistema penitenciario.
La edición de este año llega además en un contexto especialmente significativo. El reciente anuncio del Gobierno municipal de Zaragoza, encabezado por Natalia Chueca (PP) y con Vox como socio, de iniciar el camino para desalojar el CSO Kike Mur, sitúa el festival en el centro de un conflicto social. El espacio, con más de 15 años de actividad autogestionada y un fuerte arraigo vecinal, vuelve a reivindicarse como punto de encuentro de redes solidarias frente a un modelo institucional que apuesta por su desaparición.
El Tattoo Circus tiene su origen en Roma, hace más de una década, vinculado al movimiento anarquista y a la solidaridad con personas presas. Desde entonces, la iniciativa se ha extendido por numerosas ciudades europeas como Barcelona, Berlín, Londres, Cádiz o Tesalónica. En Zaragoza, el evento, que tuvo su primera edición en 2011, mantiene su esencia: organización asamblearia, participación voluntaria y destino íntegro de los beneficios a apoyar a personas presas, especialmente para hacer frente a gastos judiciales.
“Nadie obtiene beneficio económico, solo la satisfacción de apoyar a las compañeras presas y mostrar el rechazo al sistema carcelario”, explican desde la organización, que subraya también la importancia de garantizar condiciones de higiene en todas las prácticas de tatuaje y perforación.
“Nadie obtiene beneficio económico, solo la satisfacción de apoyar a las compañeras presas”

El programa arranca el viernes y no parará hasta bien entrada la tarde del domingo. Entre los actos que destacan, el mismo viernes a las 17:30 horas está programa una charla de la Coordinadora de Familias de Presos, Families Presos Catalunya y el Grup Suport Abel, centrada en la realidad de las personas presas y sus entornos. A continuación, se abrirá un espacio de carteo impulsado por CAMPA para romper el aislamiento penitenciario y reforzar las redes de apoyo.
El sábado por la tarde, a las 18:00 horas, será el turno de la charla “Las prisiones que habitamos”, a cargo de Memòria Lluita i Resistència, que abordará la arquitectura del control y los dispositivos de encierro más allá de las cárceles.
En el plano musical, el viernes habrá sesiones de DJ con propuestas que van del urban pop a la cumbia, el techno rural o el jungle y drum and bass. El sábado será el turno de los conciertos en directo, con una descarga de punk y sonidos combativos a cargo de Milicians —desde la Garrotxa—, Daloi —desde Barcelona— y las bandas locales Reventador e Inquina.
El sábado también se celebrará un taller de máquinas talegueras a las 16:00 horas, con aforo limitado por orden de llegada. Durante todo el fin de semana habrá además servicio de peluquería, tatuajes, piercings, escarificaciones y manicura artística, así como espacio para distribuidoras.
Las personas interesadas en tatuarse podrán reservar cita previa online hasta el 30 de abril —el viernes en horario de mañana y tarde, y el sábado y domingo solo por la mañana—, mientras que el resto de turnos se gestionarán presencialmente durante el evento. Desde la organización hacen un llamamiento “a la responsabilidad y el compromiso” en las reservas, recordando que todo el trabajo es voluntario.
Más allá de su dimensión cultural y artística, el Tattoo Circus vuelve a convertir el Kike Mur en un espacio de denuncia y apoyo mutuo, en un momento en el que su continuidad vuelve a estar en cuestión.
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