En pleno puente del 23 de abril, sin contar con la opinión del barrio y en el marco de los acuerdos con la ultraderecha de Vox, el Gobierno municipal de Natalia Chueca ha dado este viernes el primer paso formal para desalojar el CSO Kike Mur. Lo ha hecho desde el Centro Cívico de Torrero, donde ha anunciado la aprobación del proyecto básico para construir un Centro de Convivencia de Mayores en la antigua cárcel del barrio, hoy convertida en un espacio autogestionado con más de quince años de actividad social y comunitaria.
La operación no es menor: con una inversión prevista de 3.375.199,71 euros, el Ejecutivo de PP y Vox abre la vía administrativa que permitiría solicitar el desalojo en los juzgados. Se trata de un movimiento largamente anunciado por las derechas desde su llegada a la alcaldía en 2019, que ahora se materializa en forma de proyecto urbanístico sobre un espacio que el vecindario lleva años defendiendo como propio.
El CSO Kike Mur ocupa la antigua prisión de Torrero, construida en 1928 y cerrada como cárcel en 2001, en la plaza de la Memoria Histórica, un lugar cargado de historia represiva que el movimiento vecinal y social transformó en un espacio abierto al barrio. Desde entonces, el centro ha acogido cientos de actividades culturales, políticas y comunitarias, convirtiendo “en luz uno de los lugares más oscuros de la ciudad”, según han reivindicado sus participantes en múltiples ocasiones.
El espacio lleva el nombre del insumiso Kike Mur, al que dejaron morir entre esos muros y cuya memoria sigue siendo un eje central del proyecto. En estos quince años, el CSO ha tejido una red de apoyo y actividad constante en Torrero, consolidándose como uno de los espacios autogestionados más relevantes de Zaragoza.
Amplio respaldo vecinal y social en Torrero
Lejos de tratarse de un equipamiento abandonado, el centro mantiene una programación continua. Recientemente ha acogido las jornadas previas a la XXIII Marcha contra la macrocárcel de Zuera y, de cara al puente del Primero de Mayo, tiene prevista la celebración de una nueva edición del Tattoo Circus, una cita habitual que combina cultura, solidaridad y apoyo a personas presas.
El respaldo vecinal al CSO no es nuevo. Ya en 2020, ante anteriores amenazas de desalojo, entidades sociales y vecinales de Torrero defendieron públicamente su continuidad con un mensaje claro: “No somos la Kike Mur pero nos gusta que exista”. Aquella respuesta llegaba tras las declaraciones del entonces concejal de Urbanismo, que planteaba el desalojo inminente del espacio, una amenaza que finalmente no se ejecutó.
El proyecto municipal no responde a una demanda real del barrio, sino a una estrategia política para eliminar un espacio incómodo. El Ayuntamiento presenta la iniciativa como una mejora para Torrero mientras ignora el uso social consolidado del edificio y el apoyo que mantiene entre el tejido vecinal.
El movimiento actual recuerda, además, al precedente del Centro Social Comunitario Luis Buñuel, desalojado por el Ayuntamiento tras años de actividad y pese a contar también con respaldo ciudadano. Un modelo de intervención que, según denuncian colectivos sociales, prioriza la imposición institucional frente a los procesos comunitarios construidos desde abajo.
Con la aprobación del proyecto básico, el conflicto entra en una nueva fase. El Ayuntamiento dispone ya del instrumento necesario para iniciar el proceso judicial que permitiría desalojar el CSO Kike Mur, mientras en el barrio crece la previsión de una respuesta social.
Beatriz de Arriba (AV Venecia): “Nada de transparencia, no están contando con nosotras”
La presidenta de la Asociación Vecinal Venecia Montes de Torrero, Beatriz de Arriba, asegura que el anuncio municipal ha generado sorpresa en el barrio por la falta total de comunicación institucional. Algo habitual en la gestión de los gobiernos del Partido Popular. En declaraciones a AraInfo, explica que en ningún momento el Ayuntamiento ha informado a la entidad vecinal, ni de la rueda de prensa ni del proyecto, ni ha convocado reuniones para abordar el futuro del espacio. Denuncia así la ausencia de transparencia y la exclusión del tejido vecinal en la toma de decisiones.
De Arriba subraya además la oposición de la asociación al desalojo del CSO Kike Mur, un espacio que —remarca— siempre han apoyado por su estado de conservación y su uso social. Destaca que durante todos estos años ha existido una relación constante entre la asociación vecinal y el centro social, con actividades compartidas y un trabajo conjunto orientado a reforzar el tejido comunitario. “Durante todos estos años hemos estado en contacto para poder trabajar haciendo tejido vecinal”, remarca.
En ese sentido, la presidenta de la Asociación Vecinal Venecia pone en valor el papel del CSO como espacio de encuentro vecinal y también como lugar clave para la memoria histórica, señalando que “siempre nos han abierto sus puertas para actividades y visitas”. Asimismo, introduce una alternativa concreta: recuerda que los locales situados frente al edificio, en la plaza de la Memoria Histórica, se encuentran vacíos y podrían destinarse a ese centro de mayores sin necesidad de desalojar el espacio actual.
Montse Ponz (AC El Cantero): “Todo esto es una excusa para desalojar el edificio de la antigua cárcel”
Desde la Asociación Cultural El Cantero, Montse Ponz rechaza frontalmente el desalojo del CSO Kike Mur y cuestiona el relato del Ayuntamiento de Zaragoza. En conversación con este Diario Libre, señala que este espacio no tiene comparación con otros equipamientos en la ciudad y lo enmarca dentro de una estrategia más amplia contra iniciativas que ofrecen alternativas de ocio y participación, especialmente para la gente joven, más allá del consumo y los circuitos comerciales habituales.
Ponz considera que la creación de un centro para personas mayores puede ser positiva en términos generales, pero insiste en que no responde a una necesidad prioritaria en Torrero, donde ya existen varios recursos de este tipo. En ese contexto, interpreta el proyecto del Gobierno Chueca como una “excusa,” una operación encubierta cuyo objetivo real es desalojar el edificio de la antigua cárcel.
Suso Domínguez (ZeC): “PP y Vox están acabando con cualquier espacio comunitario de participación”
El concejal de Zaragoza en Común y presidente de la Junta de Distrito de Torrero, Suso Domínguez, ha respondido al anuncio de Chueca desde la posición institucional que ZeC ostenta en el barrio desde 2015. Domínguez recuerda que Torrero ya cuenta con dos centros de mayores y que, aunque estos recursos “nunca son suficientes”, existen muchos barrios con mayores necesidades de este tipo de equipamientos.
Además, subraya que los dos centros de mayores de Torrero “dan respuesta de atención perfecta” a las personas mayores del barrio y que nunca ha existido una petición de ampliación del centro de mayores. Frente al relato municipal, Domínguez destaca que, desde que ZeC preside la Junta de Distrito, jamás se ha recogido “ni una sola queja” por el CSO Kike Mur, ni por sus actividades ni por problemas de ruido. Para Domínguez, el centro social okupado es “un activo en el barrio”, participa en muchas de las actividades que forman parte de la vida cotidiana de Torrero y se ha consolidado como “un referente” vecinal.
En su opinión, el anuncio responde a la “agenda oculta” del pacto de gobierno con la ultraderecha, en una ofensiva de PP y Vox contra los espacios comunitarios, autónomos y de participación social. En ese sentido, vincula el caso del CSO Kike Mur con la estela del cierre del Luis Buñuel, de la Harinera o de cualquier espacio que escape al control del Gobierno del Partido Popular y en el que, de alguna manera, se haga cultura crítica.

