En el casco histórico de Teruel, conseguir una cita de pediatría se ha convertido en una suerte de prueba iniciática. Las familias aragonesas ya no consultan la agenda para saber qué día les atenderán, sino la previsión meteorológica del mes siguiente, por si hay suerte y la atención llega antes del cambio de estación. Mientras tanto, la sorpresa no proviene de la rápida evolución de un catarro infantil, sino del asombroso deterioro de la atención primaria, que ahora parece medir su eficacia en unidades de tiempo geológicas. Los responsables políticos del actual Gobierno han recibido quejas reiteradas de profesionales, familias …

