La Asociación Vecinal Parque Bruil San Agustín, la Asociación Vecinal de la Madalena Calle y Libertad, la Asociación Socioeducativa Gusantina, el Centro de Tiempo Libre Esbarizaculos, así como la Asociación Naturalista de Aragón ANSAR, remitían este miércoles una nota de prensa a AraInfo en la que lamentaban que "el arbolado más antiguo del Parque Bruil, aquel que ha presenciado la vida del barrio y con el que que la población ha generado lazos afectivos y emocionales este desapareciendo, hecho que no se resuelve plantando nuevos árboles". Además, apuntaban que un árbol maduro cumple unas funciones ambientales que "no se sustituyen a corto plazo".
A esta llamada de atención, le sumaban una "alarma" ante "la posible tala inminente de un pino de gran porte, un ejemplar maduro con una copa descompensada pero con solución técnica viable mediante sistema de anclajes, propuesta realizada formalmente al Ayuntamiento por parte de la Asociación Naturalista de Aragón ANSAR y ante la cual el Servicio de Parques y Jardines contestó que se estudiaría la propuesta". Sin embargo, han lamentado, que "una vez más, sin ninguna información previa, la ciudadanía ha tenido que enterarse por la prensa que el Ayuntamiento ha decidido talar este pino".
Dicho y hecho, en la mañana de este mismo jueves los vecinos y las vecinas asistían con impotencia a la tala de este imponente ejemplar. Una vecina del barrio en declaraciones a AraInfo relata lo ocurrido como "una falta de consideración absoluta a lo que es la convivencia del barrio, la inquietud, la emoción que tiene por cada uno de estos árboles". Visiblemente emocionada nos cuenta que, ejemplares como el talado este jueves, "son árboles con los que convivimos, con los que hacemos cumpleaños, con los que festejamos, con los que vivimos a diario. Realmente es un dolor, es un dolor para el barrio".
La vecina nos explica que este tipo de ejemplares de pino de gran tamaño son "muy importantes" porque "son árboles de anidación en invierno que mantienen la hoja también". Reiterando lo explicado en la nota remitida el miércoles señala que "habíamos pedido especialmente que no lo talaran". Relata que hablaron con especialistas y "vimos que había una solución para esa copa dividida y que no era necesario talarlo". Nuestra interlocutora denuncia que el Ayuntamiento dirigido por Natalia Chueca "siempre impone la falta de diálogo".

Fuentes de ANSAR consultadas por AraInfo reiteran lo relatado con anterioridad. "Hay sistemas de sujeciones, anclajes, un montón de cosas. Entonces, ¿qué pasa? Que lo más cómodo es quitarlo", lamentan. Para la asociación "otra cosa muy importante es por qué se ha llegado a esa situación". Y continúan dándole una respuesta a la pregunta: "En el Parque Bruil, llevamos años asistiendo a mortalidad continuamente. Entonces, claro, los árboles que antes estaban más arropados con otros árboles se protegían entre ellos. Cuando un árbol se queda aislado ya no tiene esta protección y le afectan más los vientos fuertes". A nuestras consultas nos explican diferentes soluciones y nos ponen ejemplos de árboles similares que con los cuidados necesarios siguen creciendo sin problemas durante décadas. "Lo que pasa es que lo más cómodo siempre es talar el árbol", reiteran.
Desde hace tiempo. el vecindario del entorno del Río Huerva, el Parque Bruil y la Madalena, viene criticando la falta de cuidado del arbolado de este Parque cuya antigüedad, al proceder de la antigua finca de la familia Bruil, contaba con un gran numero y variedad de especies. Hace algo más de un año, al inicio del proyecto de remodelación del Huerva, en una reunión mantenida con Ayuntamiento y Ecociudad se consiguió modificar el trazado de un colector para salvar un conjunto de árboles. Aquel acuerdo fue un ejemplo de diálogo efectivo y de cómo la participación ciudadana puede mejorar una decisión técnica. Por eso, hoy causa sorpresa y preocupación que diez de aquellos árboles salvados entonces hayan sido finalmente talados durante el transcurso de las obras, sin aviso ni explicación pública.
Ante esta situación, las entidades vecinales proponen retomar el diálogo institucional con participación vecinal, técnica y ambiental, que garantice un seguimiento público y transparente del proyecto del Parque Bruil. Lo que está en juego "no es solo un árbol", señalan. Recuerdan que un proyecto financiado con fondos europeos, presentado como "renaturalización", "debe garantizar transparencia, participación y coherencia ambiental real".

