El proyecto de la llamada ciudad del cine en la antigua fábrica de Giesa, en el barrio de Las Fuentes, sigue sumando frentes. Zaragoza en Común (ZeC) ha exigido al Gobierno de Natalia Chueca que paralice las adjudicaciones en marcha y convoque una comisión especial con participación de todos los grupos municipales, entidades vecinales y el sector cultural para reorientar el proyecto.
La formación ha anunciado que trasladará esta propuesta como moción al próximo Pleno municipal, con el objetivo de abrir un proceso con “transparencia y participación” que redefina los usos de un equipamiento que acumula ya más de 20 millones de euros de inversión pública.
El movimiento llega tras una sucesión de licitaciones fallidas. A la ya conocida declaración desierta del concurso para la gestión de la producción audiovisual —más de ocho millones de euros— se suma ahora la licitación de la restauración vinculada al proyecto Distrito 7, que también ha quedado desierta. En ambos casos, el Ayuntamiento había ampliado el plazo de presentación una semana.
Desde ZeC exigen explicaciones sobre esa ampliación. “Hemos repasado el expediente relativo a la concesión demanial de gestión de producción y no se recoge consulta o información alguna de ninguna empresa, lo que confirma la falta de rigor e improvisación de este gobierno en las adjudicaciones de este equipamiento público”, denuncian.
El proyecto Distrito 7, uno de los principales ejes estratégicos del Gobierno PP-Vox, se estructura en cinco líneas de negocio. Además de la producción audiovisual y la restauración, incluye la Filmoteca —sobre la que ZeC expresa su confianza en que mantenga una gestión pública—, una línea de formación y otra de emprendimiento y empresa.
En relación con la formación, la formación muestra su preocupación ante las informaciones que apuntan a negociaciones del Gobierno municipal con el Gobierno de Aragón y la universidad privada San Jorge, lo que, advierten, supondría “desviar fondos públicos hacia el negocio de la educación privada”. Respecto al ámbito de emprendimiento, ZeC señala que la gestión del área de Economía ya ha quedado “en entredicho” por el mal funcionamiento de sus políticas de apoyo empresarial.
“Es un despropósito que un equipamiento público donde se han invertido más de 20 millones de euros se adjudique sin que exista una verdadera concurrencia competitiva que asegure la viabilidad de la propuesta y las garantías de funcionamiento”, critican desde la formación, que ponen como ejemplo el Centro Musical Armas, “que ha pasado más tiempo cerrado que en funcionamiento desde la llegada del PP al Gobierno”.
ZeC responsabiliza directamente a la alcaldesa Natalia Chueca de la situación. Recuerdan que fue ella quien impulsó la Dirección General de Proyectos y situó al frente a Ruiz de Temiño, cuya gestión cuestionan duramente. La formación enumera entre sus consecuencias “los gastos de creación de la Dirección General de Proyectos, que incluye su abultado salario y las comilonas con empresarios, pasando por el coste ambiental en los Pinares de Venecia, hasta el reciente cierre del Parque de Atracciones”.
“Pedimos una vez más que se cese inmediatamente a Ruiz de Temiño, una apuesta personal de la alcaldesa que solo ha traído a esta ciudad graves perjuicios para las arcas públicas”, ha reiterado el concejal Suso Domínguez, que incide en señalar a Natalia Chueca como “responsable última” del rumbo del proyecto.
Domínguez recuerda además que desde el inicio ZeC ya advirtió de que Distrito 7 “no era un proyecto que necesitase esta ciudad” y alerta de que reproduce fracasos similares impulsados por el PP en otras ciudades. En este sentido, subraya que la iniciativa iba en contra de las demandas vecinales de Las Fuentes, que apostaban por que la rehabilitación de Giesa se destinara a equipamientos municipales como un centro de convivencia para personas mayores o instalaciones deportivas.
El nuevo escenario se suma a las informaciones publicadas en las últimas semanas sobre el bloqueo del proyecto. El pasado 22 de abril se conoció que la licitación había quedado en suspenso tras fallar la única oferta presentada. Días después, el 27 de abril, la mesa de contratación declaraba desierto el concurso y abría la puerta a una adjudicación directa a esa misma empresa, pese a haber presentado la documentación fuera de plazo.
Una secuencia que, para ZeC, evidencia un modelo de gestión “sin rigor” y que vuelve a poner en cuestión la viabilidad real de Distrito 7, un proyecto anunciado como estratégico pero que, por ahora, no logra atraer interés empresarial ni responder a las necesidades del barrio.

