Llama la atención que de los tres puntos fuertes que Vox plantea en su programa político, uno sea la limpieza de los ríos ¿Pero qué entienden por limpieza de los ríos?
Primero. ¿Podría ser que fuera eliminar el exceso de productos químicos que determinan una contaminación grave de la calidad de las aguas? Es la llamada contaminación difusa. Uno de estos contaminantes es el exceso de nitrógeno en las aguas debido a la producción exponencial de purines de las miles de macrogranjas en Aragón. Se entendería por tanto que Vox está por la limitación de nuevas instalaciones e incluso por ir eliminando algunas en zonas saturadas como las Cinco Villas, Bajo Cinca o la Litera que no admiten más reparto de purines por el exceso de nitrógeno en sus campos agrícolas. Sin embargo, cada semana se aprueban nuevas instalaciones en estos territorios saturados y en otros como son las zonas de Caspe, Alcañiz, Aguas Vivas y el eje Jalón Jiloca. Que sepamos, Vox no plantea ninguna limitación a este exceso de granjas, el más alto que ofrece el territorio europeo.
Segundo. ¿Se refiere Vox a las contaminaciones industriales como la que tenemos en Zaragoza en el río Gállego con la fábrica de La Montañanesa? Al ser una producción de papel directamente extraída de los árboles, la lignina colorea de un marrón negro las aguas del Gállego que, en el caso de aguas bajas en el verano, impiden que la luz entre directamente en la masa de agua y esto durante seis kilómetros aguas arriba de la desembocadura en el Ebro. Son más de cien años de contaminación sin que nadie ponga límites.
Tercero. Podría entenderse que la limpieza de los ríos consistiría en limpiarlo de peces depredadores que eliminan al resto de especies autóctonas existentes como son el barbo y la madrilla. Un ejemplo es el siluro. ¿Pero está Vox señalando medidas en las Cortes Aragonesas, o haciéndolas cumplir, para que se vaya erradicando esta especie tan dañina? Los siluros los hemos exportado de Mequinenza al resto de la cuenca del Ebro y lo que es peor, al resto de cuencas españolas Duero, Guadiana, Guadalquivir.. causando unos problemas gravísimos. Es obligatorio, que cuando se pesca un ejemplar de este tipo, no se devuelva al río y se avise a las autoridades para la eliminación física de esos ejemplares. Nada de esto se hace y el mal sobre la biodiversidad de los ríos españoles causa cientos de millones de euros de pérdidas.
Cuarto. Se entendería también que Vox está luchando activamente para que otros tipos de contaminación se elimine en ciertos puntos de la cuenca. El pasado febrero hemos tenido trece días, y en este mes de marzo varios más, en que las heces fecales de 150.000 vecinos y vecinas de la margen izquierda del Ebro en Zaragoza se han arrojado sin depurar directamente al río, debido a la invasión de los colectores por las aguas altas del río.Esto afecta a que poblaciones como Tarragona, Cambrils, Salou, Comarruga… que se abastecen directamente de las aguas del Ebro, reciban éstas con mala calidad. En febrero de este 2026 se tenían que haber realizado obras en la estación de bombeo del Vado para ir corrigiendo estos problemas. Que sepamos nada de esto se ha hecho.
Quinto. Miles de toneladas de sulfatos que desde el polígono de Malpica llegan a la depuradora de la Cartuja y provocan deficiencias en su funcionamiento. Y los vertidos, con gran exceso de sales, afectan a una zona especialmente sensible como es la Reserva Natural de la Alfranca. Se ha firmado un convenio entre Ayuntamiento y empresa IQZ con el objetivo de aminorar los efectos sobre la depuradora, pero deberemos pagarlo el conjunto de los ciudadanos y no la empresa que debería tener su propia depuración y evitar que el exceso de sulfatos llegue a la depuradora.
Sexto. Podría ser que Vox esté preocupado por el exceso de toallitas que arrojamos a los colectores y que deterioran el funcionamiento de nuestras depuradoras con millones de euros de pérdidas en funcionamiento. ¿Están surgiendo iniciativas a nivel estatal para que la producción de estas toallitas sea realmente biodegradable? Desde la Pasarela del Voluntariado, mirando aguas abajo del Ebro, se puede contemplar en las dos orillas, miles de toallitas colgadas en los tamarices de la llamada playa de los Ángeles y del arbolado que queda junto al muro del Actur. ¿Es eso lo que propone Vox que hay que limpiar? Esta situación se repite aguas abajo en los sotos bajos del Ebro en Cantalobos, en soto de Villarroya y en Soto del Francés. Los bypass de los colectores generales que va por las dos orillas del Ebro, todos estos días pasados, han estado echando al rio aguas residuales que arrojamos desde nuestras viviendas, por fregadoras e inodoros y con ellas toallitas que desgraciadamente echamos. Gracias a que hay avenidas, los ríos se limpian y nos ofrecen un servicio impagable. Lastima que su limpieza no evita que parte de la contaminación se quede en las ramas de los árboles llamando la atención de lo poco que cuidamos nuestros ríos. Durante años, colectivos ecologistas hemos hecho limpiezas de toallitas e incluso en en el soto de Cantalobos, bautizamos un recorrido con “La senda de las toallitas”. ¿Todo esto es lo que Vox pide limpiar?
Séptimo. Y a todo ello habría que añadir los restos de comida y materia orgánica que se echan por los inodoros. Estos últimos restos tendrían que limpiar, pero la ciudad tiene que reflexionar. No alcanzamos un mínimo de recogida de orgánico. En el 2025 se alcanzaron 2.500 kilos de compost cifra ridícula para una ciudad como Zaragoza. Parte de estos restos, van a unos ríos que no están limpios y aún en los vertederos, la materia orgánica pasa a metano con un aumento enorme de gases invernadero. A nivel planetario con miles y miles de vertederos los efectos negativos se multiplican.
Octavo. En el caso de Zaragoza sería necesario construir una nueva depuradora que atienda a los temas de fosfatos, nitratos y actuaciones sobre nuevos contaminantes. En Zaragoza, después de pagar nuestra propia depuración, cada año se factura al Gobierno de Aragón como impuesto de contaminación, unos 16 millones de euros anuales. Y son las clases trabajadoras fundamentalmente quien mantienen esos costes, mientras se les rebaja los impuestos a las clases adineradas. Para nosotros es mucho más importante tener ríos limpios que hacer el nuevo campo de La Romareda. ¿Es de la misma opinión Vox con la idea de limpiar los ríos?
Noveno. ¿Se podría entender que Vox se refiere a las gravas existentes en cauces como el Ebro, Cinca y otros que para ellos causan graves problemas al paso del agua? Es decir que lo que apoyan son los dragados. Sin embargo, a lo largo de estas décadas el profesorado de la Universidad de Zaragoza competente en estas materias ha explicado que el dragado es un efecto placebo que no resuelve la evacuación de los caudales en épocas de crecidas y además de generar un problema muy grave en la salud de nuestros ríos, a los pocos meses las arenas y gravas extraidas vuelven a rellenarse en los mismos sitios. Se ignora que los rios transportan agua y sedimentos en su dinámica natural. ¿La solución? Allí donde se pueda, sería necesario dar más amplitud al cauce y no permitir que se edifique en la zona de inundación del río. El retranqueamiento de motas en ciertos lugares y el establecimiento de cauces de alivio es lo que ayuda a soportar las avenidas extraordinarias en ríos como el Ebro. En Zaragoza sin embargo tenemos el ejemplo de la plaza Europa. Se está terminando de construir un edificio, en donde se tuvo que bombear el agua del freático durante meses y meses. El arrasamiento que se está realizando en el río Huerva a su paso por Cadrete es iniciativa del Partido Popular y Vox. El resultado es desolador y, tras la última riada, ya se percibe en la ribera del río un proceso erosivo motivado por la retirada salvaje de la vegetación, que va a provocar a medio y largo plazo, o eso nos tememos, una reconfiguración del mismo, afectando a las viviendas situadas en las zonas más cercanas al río. Con lo cual vamos a tener un doble problema: no solucionan el problema de las avenidas, e intensifican los problemas de las viviendas situadas en el dominio público hidráulico. Tenemos ríos hiperfertilizados que facilitan el desarrollo de la vegetación y que por otra parte aminoran la velocidad de las crecidas. En el caso de Zaragoza en la llamada renaturalización del Huerva, hemos devastado las riberas que tardaran décadas en recuperarse.
Décimo. No nos oponemos a que, en ciertos puntos singulares como núcleos de población o puentes, se elimine puntualmente la aglomeración de sedimentos pero con la certeza de que ello representa muy poco frente a los volúmenes de caudal que en avenidas extraordinarias llevan los ríos.
No. Vox no mejora nuestros ríos. Los arrasa.

