Un equipo de científicas y científicos ha logrado un prometedor avance desde Aragón al identificar una nueva familia de compuestos con actividad frente a bacterias que incluyen el Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA), una de las más peligrosas actualmente según la OMS por su resistencia a los antibióticos convencionales. El equipo está formado por personal investigador de la Universidad de Zaragoza en el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA), instituto mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y Universidad de Zaragoza, y por el Equipo de Antimicrobianos del Grupo de Genética de Micobacterias de la Universidad de Zaragoza.
El trabajo, publicado en la revista Antibiotics (Q1, Journal Citation Reports), aborda el creciente problema de la resistencia a los antibióticos, responsable de millones de muertes anuales en todo el mundo. El estudio es el resultado de una línea de investigación desarrollada durante aproximadamente cinco años.
El estudio adopta una aproximación distinta a la habitual en el descubrimiento de antibióticos. En lugar de emplear compuestos diseñados como fármacos, el equipo investigador analizó moléculas fotoactivas desarrolladas originalmente para aplicaciones fotovoltaicas en ciencia de materiales.
Este enfoque permitió identificar actividad antibacteriana en una familia química concreta, los 4H-piran-4-ilidenos. Varios compuestos de esta serie mostraron actividad bactericida frente a bacterias Gram positivas, incluso en concentraciones muy bajas.
Firman el trabajo Santiago Franco y Raquel Andreu, investigadores de la Universidad de Zaragoza en el INMA; José Manuel Ezquerra-Aznárez y Raquel Alonso, de la Universidad de Zaragoza; Ainhoa Lucía y José A. Aínsa, del Departamento de Microbiología y del BIFI de la Universidad de Zaragoza y del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBERES), al igual que Santiago Ramón-García, que también es investigador ARAID.
Actividad frente a MRSA
El avance es importante porque algunos de los compuestos identificados mostraron actividad frente a distintas especies bacterianas, incluyendo cepas de Staphylococcus aureus. Esta es una bacteria común en el microbioma humano y normalmente es sensible a antibióticos, pero cuando se vuelve resistente a ellos y, en especial, al antibiótico meticilina —la denominada MRSA, acrónimo de Staphylococcus aureus resistente a meticilina— puede causar infecciones difíciles de tratar. En condiciones de laboratorio, uno de los compuestos hallados se ha demostrado eficaz frente a MRSA, catalogada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las bacterias más peligrosas por su resistencia.
Además, los ensayos realizados en modelos experimentales de líneas celulares humanas (línea HepG2) mostraron que los compuestos no producen efectos tóxicos a las dosis necesarias para matar a las bacterias.
Los resultados indican que estos compuestos tienen una estructura química diferente a la de las familias de antibióticos actualmente disponibles, lo que podría ser relevante para evitar resistencias cruzadas.
El trabajo se encuentra en una fase inicial, pero aporta primeras evidencias sobre la respuesta bacteriana a estos compuestos y abre nuevas vías frente a los antibióticos convencionales.
Los siguientes pasos de la investigación incluyen profundizar en los mecanismos de acción de estos compuestos y optimizar sus propiedades químicas, con el objetivo de evaluar su potencial como base para el desarrollo de nuevos agentes antimicrobianos.

