Ante la proximidad de la celebración del 70º aniversario de Eurovisión, la asociación SOMOS LGTB+ Aragón ha hecho público su firme posicionamiento a favor del boicot a la participación de Israel en el certamen. El colectivo denuncia que el festival, "nacido como un proyecto de paz y reconciliación", está siendo utilizado como una herramienta de "legitimación internacional" y "limpieza de imagen" ante las constantes violaciones de derechos humanos cometidas por el Estado israelí.
El conflicto no es "apolítico"
Desde SOMOS señalan la "contradicción histórica" de un festival que se autodefine como "apolítico" mientras mantiene en su escaparate a "un país en pleno conflicto bélico y bajo denuncias internacionales por crímenes de guerra". "La cultura nunca ocurre fuera de la historia. Durante décadas, Eurovisión ha servido para proyectar una imagen de modernidad y normalidad democrática de Israel, mientras la población palestina vive bajo ocupación y bombardeos", afirman desde la organización.
Denuncia del uso del "Pinkwashing"
Uno de los puntos clave de la denuncia es el concepto de pinkwashing: el uso de los avances en derechos LGTBIQ+ (como la histórica victoria de Dana International en 1998) para desviar la atención de las políticas de apartheid y la ocupación militar.
"Como colectivo LGTBIQ+, no permitiremos que nuestra bandera se use para invisibilizar el sufrimiento de un pueblo. La diversidad no es real si no incluye la defensa de la vida y la dignidad humana", remarcan desde SOMOS LGTB+ Aragón. El colectivo subraya que la crítica "no va dirigida a los derechos conquistados por la comunidad en Israel, sino a su instrumentalización política por parte del Estado".
Apoyo a la postura crítica de RTVE
La asociación aragonesa ha manifestado su respaldo explícito al debate abierto en el seno de RTVE y a las delegaciones que han cuestionado la participación israelí. Consideran que el 70º aniversario del festival es el "momento idóneo" para que la Unión Europea de Radiodifusión (EBU) "revise sus criterios de exclusión", señalando el "doble rasero" aplicado en comparación con otros países "expulsados anteriormente por conflictos bélicos".
"La música debe unir, pero no puede hacerse sobre el silencio de las víctimas. Defender la justicia y los derechos fundamentales debe estar siempre por encima de cualquier interés comercial o estrategia de diplomacia pública", concluyen.
Más información del genocidio en Palestina en este especial.

