Segunda expansión de Amazon en Aragón: 30 centros de datos sin trabajo estable para los territorios sacrificados

La multinacional se inventa una medida de empleos directos que incumple el requisito de impacto laboral para ser inversión de interés general. La Puebla de Hijar, Azaila, San Mateo de Galligo y Uesca sufrirán estas infraestructuras de consumo electrointensivo

Presentación de la segunda expansión de AWS en Aragón | Foto: DGA / Fabián Simón

Los centros de datos apenas generan puestos de empleo directo, salvo unos pocos para el mantenimiento y la custodia de los servidores que albergan estas infraestructuras consumidoras intensivas, tanto de electricidad como de agua.

Para tapar esta realidad, Amazon se ha inventado un nuevo marcador laboral en la segunda expansión de su ‘nube’ en Aragón: 30 edificios que se construirán en La Puebla de Hijar, Azaila, San Mateo de Galligo y Uesca. La multinacional se ha sacado de la chistera un cálculo de ‘puestos directos’ por décadas, cuando esta categoría siempre es referida a la permanencia del trabajo, no a su temporalidad. Esta falacia intenta sumar erróneamente los empleos necesarios para la construcción de este nuevo proyecto. Por otro lado, cabe recordar que la primera de estas ampliaciones de Amazon está actualmente judicializada por Ecologistas en Acción y numerosas entidades ciudadanas.

Pese a incumplir el requiso legal de impacto laboral, el Gobierno de Azcón ha declarado esta inversión de interés general para Aragón. La Orden publicada en el BOA, el pasado jueves, cifra la previsión de 4.200 empleos directos vinculados a la ejecución de esta expansión estimada en 10 años. Esta cifra, que no está desglosada por puestos, se refiere principalmente al personal que se necesitará para construir un número ingente de infraestructuras: 30 centros de datos, 10 subestaciones y 12 edificios auxiliares.

Sin embargo, la declaración como inversión de interés autonómico (previa a un PIGA) fija sus requisitos en el artículo 6.2 del Decreto-Ley de medidas administrativas urgentes para facilitar la actividad económica: “Para declarar de interés autonómico un proyecto inversor deberá considerarse su impacto en términos de creación en Aragón de puestos de trabajo directos equivalentes a tiempo completo y en cómputo anual”. El concepto “directo” se refiere a empleos permanentes una vez iniciada la actividad principal de la empresa, en esta caso, fase operativa de los centros de datos. Por otro lado, la equivalencia de “tiempo completo” y “computo anual” se refiere al hecho de sumar jornadas parciales de trabajo para calcular puestos a tiempo completo para, de esta forma, facilitar la comparación y analizar el empleo generado por empresas o actividades económicas. Nada que ver con el surrealista indicador de empleos por décadas de Amazon.

Nerviosismo público de AWS

Pero la imagen que mejor refleja este engaño, es el nerviosismo de Amazon al explicar este marcador laboral durante la rueda de prensa de este proyecto del pasado 25 marzo. David Blázquez, responsable de Relaciones Institucionales para Infraestructura, Energía y Sostenibilidad en AWS para el Estado español y Portugal, se mostró muy nervioso cuando se le preguntó concretamente por el empleo directo. Con lenguaje trabado y repetitivo, balbuceó: “Estos números son de empleo a tiempo completo durante 10 años”, “Es un dato nuevo y que se refiere al empleo directo, lo que se llama, digamos, empleo, eh, directo a tiempo completo apoyado por, eh, digamos los pagos directos de, de AWS, ¿no?, o sea, todo el empleo que está directamente relacionado con, con AWS como el proveedor de ese, eh, digamos de ese salario, ¿no?”.

Otro claro reflejo, fue la comunicación no verbal de Azcón en el momento de la respuesta. Ese tono jocoso y sonriente habitual en sus presentaciones de inversiones tecnológicas multimillonarias se esfumó en el momento de la pregunta. El rictus de su boca fue serio, complementado con gestos de nerviosismo. Hasta el punto, que al finalizar su respuesta Blázquez, le recordó que podía sumar los 1.800 puestos de una futura fábrica de servidores. Pero ese es un proyecto del que se desconoce por completo más información, salvo la supuesta cifra de trabajos, y que, además, no está incluido en la declaración de interés de la segunda expansión de Amazon.

Para desmontar la falacia de la nueva métrica laboral, al representante de AWS se le pidió que concretará la cifra de los puestos de trabajo que actualmente tienen sus tres centros de datos operativos en Aragón. Blázquez volvió a mostrarse nervioso: “Sí, es un dato que no, eh, que no, digamos, que no, que no, eh, ofrecemos públicamente. Lo que, eh, lo que sí que podemos decir es que, eh, digamos que la expectativa de generación de empleo, digamos, va por delante de los plazos que teníamos previstos” “La empresa, digamos, por razones de confidencialidad no da los datos de, de, digamos, de empleo, eh, de empleo directo en este momento”.

Blázquez mintió a la prensa, ya que el pasado diciembre AraInfo publicó la cifra de puestos de trabajo oficiales en su nube actual de El Burgo de Ebro. Según recoge una resolución del INAGA, en esas instalaciones hay actualmente 60 trabajadores en activo, una cifra que es oficial públicamente, pero que parece más exagerada de la realidad al no existir desglose, ni prueba alguna de ello. Curiosamente, publicamos este dato en la noticia que desveló la mentira de empleos directos de Azcón en favor de Samper durante la presentación del centro de datos de Forestalia.

Incongruencia política en La Puebla de Hijar

De las localidades incluidas en este proyecto de Amazon sorprende la colaboración de La Puebla de Hijar, ya que la alcaldía la ostenta Izquierda Unida (IU) en coalición con el grupo local ‘Ganar La Puebla de Hijar’ (GLPH). Este hecho resulta contradictorio con la moratoria para los centros de datos que IU presentó el pasado diciembre en las Cortes de Aragón en base a la falta de “transparencia sobre consumo energético, hídrico y empleo generado”.

Curiosamente de las cuatro localidades, la de mayor superficie afectada será La Puebla de Hijar, con un total de 317,7 hectáreas. También sorprende la proximidad de los centros de datos al municipio, separados tan sólo por 2,3 kilómetros. Hecho similar al que sucede en San Mateo de Galligo, con 1,2 km de distancia. Recientemente, se ha publicado una investigación, que incluye Aragón, sobre los efectos ‘islas de calor de datos’ (aumentos de temperatura) que producen estas infraestructuras en los territorios que se implantan.

Y es que las preocupaciones ambientales de los centros de datos no sólo se basan en el consumo intensivo energético y de agua, también empiezan a comprobarse otras problemáticas para los residentes cercanos a ellos. Así, por ejemplo, vecinos del condado de Loudon han denunciado preocupación sobre un ruído zumbante fuerte y continuo de un centro de datos cercano. Lo definen como “si tuvieras un helicóptero sobrevolando tu vecindario todo el día y toda la noche”. Sin embargo, nada de esto contó Azcón en su viaje sesgado a este mismo condado de Virginia el pasado mes de noviembre.

Autor/Autora