En el medio rural sabemos perfectamente lo que significa defender los servicios públicos porque, cuando se pierde uno, no hay alternativa. Cuando se cierra una escuela, cuando desaparece un médico, no aparece una opción privada. Lo que aparece es más despoblación, más desigualdad y más abandono.
Por eso, la concertación del Bachillerato es una puñalada a la educación pública aragonesa. Es una agresión al Aragón real.
Gobernar es priorizar el interés general. Y en educación, el interés general, es fortalecer la escuela pública, la que vertebra nuestro territorio, la que garantiza la igualdad de oportunidades y que permite que un niño o una niña nazca donde nazca tengan todos los mismos derechos.
La concertación del Bachillerato no responde a ninguna necesidad real. No hay listas de espera. No hay un problema que resolver. Lo que hay es una promesa electoral del Partido Popular y un pago político a Vox, que siempre ha defendido un modelo segregador y clasista.
Mientras abren las puertas a la privatización, las familias del medio rural seguimos peleando cada día para mantener abiertas las aulas, para que no les recorten unidades, para que nuestros hijos no tengan que recorrer decenas de kilómetros para estudiar.
Concertar el Bachillerato no es ampliar derechos, es un privilegio. Es desviar recursos públicos hacia quienes ya tienen capacidad de elección, mientras se debilita la que sí garantiza la igualdad. ¿Cómo les van a explicar a las familias de Mirambel, Cantavieja o de cualquier pueblo de Teruel, cuando ven que en el centro de su pueblo no hay suficientes recursos, inversión o docentes para que sus hijos tengan una educación de calidad, pero sí hay dinero para privatizar la educación?
¿Qué libertad de elección tiene una familia del medio rural si vacían la escuela pública que tienen cerca? No hay libertad de elección cuando no existe equidad.
Desde el PSOE, vamos a defender con firmeza la educación pública, porque es cohesión social, es arraigo, es futuro. Partido Popular y Vox han vuelto a demostrar de qué lado están: no del lado de los pueblos, no del lado de la escuela pública, no del lado de quienes cada día luchan contra la despoblación. Han demostrado claramente que les importa muy poco el futuro del medio rural.
Cuando recortan, nosotros perdemos población.
Cuando externalizan, nosotros perdemos oportunidades.
Cuando apuestan por la privatización, nosotros perdemos futuro.

