La Fundación Franz Weber ha informado este martes sobre la admisión a trámite de su queja contra el Ayuntamiento de Fuentes de Ebro por la presencia de personas menores de edad durante los encierros de las últimas semanas, y de forma concreta de un niño de muy pocos años en las "talanqueras", expuesto a idéntico riesgo que las personas adultas.
La ONG recuerda que la normativa aragonesa no prohíbe de forma explícita la permanencia de niñas y niños en estas "zonas de seguridad" que a la vez son espacio para las personas participantes.
En un contexto donde el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas ha vuelto a advertir al Estado español el pasado mes de febrero acerca de la participación de menores en la tauromaquia, después de la primera objeción formulada en 2018, todavía existen personas adultas que consideran a los hijos como "absoluta propiedad" y son capaces de exponerlos a riesgos para su integridad física.
Así, los naturalistas resaltan que hasta el Ayuntamiento de Fuentes de Ebro retrató y difundió en redes sociales presencia de niños y niñas en espacios habilitados para "participantes" y en donde se pueden producir cornadas, tal y como se ha visto en encierros a lo largo de toda la geografía estatal en los últimos años.
FFW se ha mostrado muy crítica con el papel promotor del gobierno municipal en la implicación de niñas, niños y adolescentes, precisamente lo que viene alertando el Comité de los Derechos del Niño desde hace ocho años. A ello se suma un Gobierno aragonés que da aval administrativo y legal, puesto que tampoco dispone de medidas adicionales de inspección y vigilancia.
Las imágenes son claras: los niños y las niñas están en espacios potencialmente peligrosos para su integridad física, psíquica y moral, señalando además la ONG, que se han dado contextos de peligro en otras latitudes.
Por ello los naturalistas consideran que Aragón puede y debe hacer caso a las preocupaciones formuladas recientemente por el Comité de los Derechos del Niño, abordando de una vez la reforma del reglamento descrito y adoptar las medidas necesarias para que no vuelva a suceder.
La entidad espera ahora que "la investigación de la Alta Comisionada de la ciudadanía aragonesa", la Chusticia, "pueda aclarar el papel promotor del consistorio, gobernado por el PSOE, y la implicación de varias niñas y niños en zonas de evidente riesgo físico, psicológico y moral".

