CHA apremia al Gobierno español para que no deje pasar esta legislatura sin conseguir la “necesaria” reforma de la financiación local.
Miguel Jaime, secretario de Política Local de CHA, recuerda que está pendiente desde hace años este cambio, contextualizado en una reordenación competencial y financiera para el conjunto del sector público. Sin embargo, “esta evidente necesidad siempre figura en un segundo plano de la agenda de prioridades políticas de los diferentes Gobiernos de España”.
“Si queremos que los ayuntamientos puedan cumplir con la ciudadanía el Gobierno de España debe establecer un nuevo mecanismo financiero que garantice los recursos económicos suficientes a los municipios”, señala.
Hay que recordar que el ámbito competencial de los ayuntamientos es mucho mayor en estos momento, “a consecuencia de la adaptación de la administración más cercana, la local, a las necesidades de la sociedad”. Es por ello para que su partido “es necesaria esta reforma del sistema de financiación el local si queremos afrontar realmente los retos futuros de un Aragón más sostenible, digital e inclusivo”.
Además, el secretario recuerda que la mayoría de los ayuntamientos aragoneses son pequeños y medianos en cuanto a población por lo que necesitan mejorar sustancialmente su financiación, adecuándola a su propia realidad. “Es imprescindible establecer el principio de igualdad de condiciones para el medio rural respecto del urbano, impulsar la reducción de los desequilibrios territoriales y atender a los problemas que ocasiona, por ejemplo, el envejecimiento de la población”, concluye Miguel Jaime. .
Finalmente, CHA recuerda que también ha reclamado modificar el sistema actual de financiación territorial, pendiente de reforma desde 2014: “Consideramos que debería caminar de manera paralela a la reforma local e incluir criterios objetivos que den un mayor peso a la hora de distribución de los recursos económicos, del coste real de las necesidades de la inversión pública. El fin es poder atender, como es preciso, las diferentes realidades de territorios como el aragonés”.

