CEES Aragón: “Educadoras y educadores sociales son esenciales para garantizar los derechos de menores en vulnerabilidad”

El Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Aragón expresa su más firme apoyo y solidaridad “con el equipo educativo del centro de menores Kairós, ante las agresiones sufridas en los últimos días durante el desempeño de su labor profesional”

Foto: (Archivo) ASDIFA

Desde el Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Aragón (CEES Aragón), indican que se trata de “unos hechos, que además de ser absolutamente inaceptables, ponen de manifiesto una realidad preocupante: la exposición a situaciones de riesgo, violencia y desprotección que afrontan las y los profesionales del ámbito de la intervención socioeducativa, especialmente en contextos de alta complejidad como son los centros de menores y los/as NNA que residen en estos centros, viéndose afectadas directamente en estas situaciones”.

“Las educadoras y educadores sociales desarrollan una tarea esencial para garantizar los derechos, la atención y el acompañamiento de niños, niñas y adolescentes en situaciones de especial vulnerabilidad”, subrayan, y añaden que “esta labor debe realizarse siempre en condiciones de seguridad, respeto y reconocimiento institucional”.

Por ello, desde CEES Aragón, condenan “rotundamente, cualquier forma de violencia ejercida contra profesionales de la educación social”, y reivindican “medidas urgentes que garanticen entornos laborales seguros y protocolos adecuados de prevención y actuación ante agresiones”.

“Exigimos al IASS el compromiso necesario”

Asimismo, el Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Aragón exige al IASS “el compromiso necesario para dotar a estos recursos de medios suficientes, formación especializada y apoyo continuado”.

“Reconocemos y ponemos en valor el trabajo diario del equipo educativo de Kairós, cuya profesionalidad y dedicación resultan imprescindibles para construir procesos educativos y de reinserción reales”, recalcan, y concluyen asegurando que “en estos momentos difíciles, reiteramos nuestro acompañamiento a las y los profesionales afectados, así como a todo el equipo del centro, y nos ponemos a su disposición para colaborar en la defensa de unas condiciones profesionales dignas y seguras. La violencia nunca puede ser normalizada. Cuidar a quienes cuidan es una responsabilidad colectiva”, enfatizan.