La violencia machista deja 1.342 mujeres asesinadas desde 2003 en el Estado: una cada 6,3 días

Un informe del CGPJ señala que en 2025 fueron asesinadas 49 mujeres por sus parejas o exparejas y tres menores en casos de violencia vicaria. El 63,3% de los agresores tenía nacionalidad española. En Aragón, en 2026, dos mujeres han sido asesinadas en Colungo y Zaragoza.

Concentración en Zaragoza en 2022 en repulsa por el feminicidio de una vecina de San José | Foto: @AmparoBellaR

La violencia machista sigue siendo una realidad estructural con cifras que evidencian su terrible persistencia. Desde 2003, un total de 1.342 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en el Estado español, lo que supone una media de una víctima cada 6,3 días.

Así lo recoge el “Informe sobre víctimas mortales de la violencia de género y doméstica en el ámbito de la pareja o expareja, año 2025”, hecho público este jueves por el Observatorio contra la Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

El estudio señala que en 2025 fueron asesinadas 49 mujeres, una cada 7,4 días. Aunque se trata de una de las cifras más bajas de la serie histórica, el propio informe advierte de la necesidad de reforzar los mecanismos de protección: el 22,4% de las víctimas había presentado denuncia previa contra su agresor.

En Aragón, la violencia machista ya ha dejado este 2026 dos feminicidios. El primero, el asesinato de una mujer de 53 años en Colungo. El segundo, el crimen machista ocurrido el 21 de marzo en el barrio zaragozano de Las Fuentes, donde un hombre asesinó a tiros a su expareja, elevando a 37 los asesinatos machistas en Aragón desde que existen datos.

Un problema estructural con impacto en la infancia

El informe también pone el foco en la violencia vicaria. En 2025, tres menores fueron asesinados en el contexto de la violencia machista, lo que eleva a 65 el número de niños, niñas y niñes asesinados desde 2013. El 73,8% de las víctimas tenía menos de 10 años.

Además, los asesinatos de mujeres dejaron el pasado año 39 menores en situación de orfandad. En total, 87 personas perdieron a sus madres como consecuencia de la violencia machista.

El perfil mayoritario de las víctimas en 2025 corresponde a mujeres de entre 36 y 55 años, que representaron el 53% del total. La edad media fue de 47,3 años. Ocho de cada diez víctimas convivían con su agresor en el momento del crimen, un porcentaje que aumenta respecto a años anteriores.

En cuanto a la relación, el 83,7% de los asesinatos fueron cometidos por la pareja actual, mientras que el 16,3% correspondió a exparejas. El vínculo matrimonial fue el más frecuente.

El perfil de los agresores desmonta los discursos racistas

El informe del CGPJ también permite trazar un perfil de los agresores que cuestiona directamente los discursos racistas que intentan vincular la violencia machista con el origen de las personas.

En 2025, el 63,3% de los agresores tenía nacionalidad española, frente a una minoría de casos correspondientes a hombres de origen extranjero. Además, en la mayoría de los crímenes, el agresor era la pareja actual de la víctima (83,7%).

La edad media de los agresores fue de 49,4 años y en el 61,2% de los casos eran mayores que las mujeres asesinadas.

Estos datos refuerzan la evidencia de que la violencia machista no responde a una cuestión de origen o cultura, sino a una estructura de desigualdad y dominación que atraviesa el conjunto de la sociedad.

El hogar, principal escenario de la violencia machista

El 89,1% de los feminicidios de 2025 se produjeron en el domicilio, ya fuera común o de uno de los miembros de la pareja. En tres de cada cuatro casos ocurridos en viviendas, víctima y agresor compartían el mismo hogar.

El arma blanca fue el método más utilizado, presente en el 56,5% de los casos, seguido de la asfixia o estrangulamiento, que representó el 15%.

El informe del CGPJ subraya que estos datos permiten analizar tanto las circunstancias que preceden a los crímenes como la respuesta judicial, con el objetivo de detectar fallos en el sistema de protección y mejorar las herramientas disponibles.

Pese a la tendencia descendente en la última década —con una media anual de 51,8 feminicidios entre 2015 y 2025 frente a los 64,3 del periodo anterior—, la violencia machista continúa siendo una de las principales expresiones de la desigualdad estructural contra las mujeres, con consecuencias mortales.