A fecha 28 de septiembre recojo las palabras del presidente Azcón en el debate sobre el estado de Aragón: "Las obras para la construcción del telecabina que unirá las estaciones de esquí de Astún y Candanchú, adjudicadas ya por 29,7 millones de euros, comenzarán finalmente en el próximo mes de octubre".

Se dice que este telecabina tiene un impacto ambiental relativo, aunque será la Declaración de Impacto Ambiental que publique el INAGA la que aclare si el organismo oficial da por bueno el proyecto. No dudo que Instituto dará el ok. Sin embargo, hay otros aspectos del mismo que han generado polémica en el territorio de la Jacetania. Les cuento:
Persiste la duda de si el costo total del telecabina será de 30 millones como dice Azcón o 45 millones como publicaron meses atrás.
Invertir 45 millones de nuestros impuestos en una obra totalmente prescindible (hay servicio bus gratuito entre las dos estaciones) es un despilfarro absurdo. Pero a sabiendas de que ambas estaciones son privadas el despilfarro pasa a ser catalogado como indecente. Los propietarios de Astún optan además a la construcción de una urbanización de hasta 800 apartamentos turísticos en la estación. Montarles el telecabina para incrementar el precio de los apartamentos sitúa el despilfarro en la cota de la obscenidad.
Los 45 millones de euros prestaría un extraordinario servicio a las demandas del llamado Movimiento por la Dignidad de la Montaña que exige a los gobernantes mantener los servicios públicos en la comarca, hoy sometidos a dieta severa de adelgazamiento. Jóvenes indignados ante la desaforada especulación inmobiliaria que azota sus pueblos y les obliga a bajar al llano. ¿Cuántas viviendas de protección oficial se podrían construir con esa pastizara? ¡Que paradoja! Inversiones públicas para empresas privadas que provocan lo contrario que pregonan: Vaciar aún más el territorio de montaña.
Si ya van tarde con los plazos para cumplir con Europa ¿por qué no lo reconsideran y derivan esta fortuna impositiva a objetivos más socialmente jugosos?
Capítulo de impactos en el paisaje: a expensas de la futura Declaración de Impacto Ambiental a nadie se le escapa que la proyectada unión de Candanchú y Astún es un tan solo un tramo del denominado proyecto Aragón Ski Circus. La Plataforma en Defensa de las Montañas de Aragón ya se opuso contra este mega proyecto desde el primer momento. Proyecto con el que pretendían conectar el hotel de la estación de Canfranc (Forcén-Barceló) con el paraje de Rioseta, Candanchú, Astún y por fin la estación de Formigal a través del valle virgen de Canal Roya. Disparate estimado en mucho más de 100 millones de euros . Sr Azcón, ¡que no está el horno para bollos!
¿Pero quién nos garantiza que el telecabina Astún-Candanchú no es también una operación "somarda" para resucitar la unión de Astún y Formigal por Canal Roya? Sr Azcón no tenga duda de que no nos pillará de improviso.
Tanto los nuevos movimientos por la dignidad de la montaña como los ya veteranos apuestan por protegerla y por políticas que incentiven de verdad que la gente joven se quede a vivir aquí. El hartazgo por la entrega sin condiciones del dinero público a esas familias, pocas pero muy poderosas, satura a mucha gente de los valles pirenaicos y de otros territorios en el paisaje aragonés. El 25 de octubre en Jaca podrán constatar este malestar sin duda.

