Igual que la Revolución Rusa de 1917, la Revolución Alemana de 1918-19 fue la respuesta popular a la miseria, el hambre y la sangre derramada de la Primera Guerra Mundial. Igual que en Rusia, las masas derrocaron en Alemania una monarquía centenaria y conquistaron una república con sufragio universal y toda una serie de derechos sociales –con independencia de sexo, nacionalidad, religión o clase social– y laborales (reconocimiento oficial de sindicatos, comités de empresa y asambleas de trabajadores; convenios colectivos; jornada de ocho horas). Igual que hoy Egipto en el mundo árabe, Alemania tenía entonces la clase trabajadora más potente …