Se cumplen once años de la Revolución de Rojava. Fue el 19 de julio de 2012, cuando tres áreas del norte y el este de Siria predominantemente habitadas por población kurda declararon su autonomía del gobierno central. Con motivo de este aniversario, el Comando General de las Unidades de Defensa del Pueblo (YPG) ha emitido un comunicado, recogido por la agencia ANF, en el que subrayan: "Es más urgente e importante que nunca construir un frente de resistencia total contra los poderes y las políticas que buscan debilitar y victimizar al pueblo kurdo más de lo que se hizo hace cien años".
"Sin duda, la Revolución de Rojava fue uno de los principales desarrollos experimentados en el mundo en el siglo XXI. Al igual que la Revolución de Octubre en Rusia influyó en todo el mundo a principios del siglo XX, la Revolución de Rojava a principios del siglo XXI influyó primero en la región y luego en toda la humanidad", apunta el comunicado de las YPG. En este sentido, sostienen que Rojava es "un renacimiento en la realidad de Medio Oriente y una revolución en la realidad de la humanidad". Desarrollada sobre la base de una "nación democrática" y la "estrategia de la guerra popular revolucionaria", la Revolución de Rojava "se convirtió en una revolución de los pueblos a través de la lucha común y las epopeyas heroicas de los pueblos kurdo, árabe, asirio, armenio y turcomano", añade el manifiesto.
En opinión de las YPG, la Revolución de Rojava "no es solo una esperanza para la humanidad, sino también un golpe para los enemigos de la revolución". "Frustró los planes de las potencias hegemónicas. El gran proyecto que buscaba intervenir en Medio Oriente quedó estancado en la lucha por la libertad y los levantamientos de los pueblos. La Revolución de Rojava puso el miedo en el corazón de los poderes hegemónicos, el estado turco genocida fascista en primer lugar", remarcan.
Las YPG, que se organizaron por primera vez bajo el nombre de YXK en 2011, anunciaron su fundación con la Revolución del 19 de julio. Con la formación de las Unidades de Defensa de la Mujer (YPJ) en 2013 y las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) en 2015, "emergió como una fuerza de defensa sustancial en la defensa de toda Siria". "Las fuerzas de defensa se convirtieron así en un escudo contra la ocupación y los ataques genocidas y frustraron las metas y objetivos de los poderes egoístas. La Revolución de Rojava se convirtió en una respuesta a estos esquemas", continúa el comunicado.
En este sentido, las YPG recuerdan que "mientras los pueblos de la región fueron separados unos de otros por el Tratado de Lausana hace cien años, hoy se intenta dividir este país y sus pueblos en mil partes y hacerlos perder por otros cien años". "Por esta razón -afirman-, es la responsabilidad común de cada persona que se llama a sí misma 'humana' oponerse a esta división y coronar la Revolución de Rojava con la victoria".
"La Revolución de Rojava es una revolución de mujeres"
En su comunicado, las YPG destacan que "otra verdad revelada por la Revolución de Rojava, a diferencia de cualquier otra revolución en la historia, es el hecho de que fue dirigida por mujeres". "La realidad de la Revolución de Rojava en este sentido no tiene precedentes. Las mujeres en Rojava alcanzaron un nivel de conciencia y aspiraron a la libertad basándose en la filosofía del Líder Apo (Abdullah Öcalan) de mujeres libres y sociedad libre. Por eso dirigieron la revolución con gran determinación e hicieron historia en la misma primera línea de batalla, lo que tuvo repercusiones en todo el mundo", añaden. Esta realidad "allanó el camino para el reconocimiento de la Revolución de Rojava como una de mujeres. Continuando en su año doce como una revolución de mujeres, se convierte en una fuente de inspiración y esperanza para toda la humanidad bajo el liderazgo de las mujeres", inciden en el texto.
En otro comunicado, también recogido por ANF, las Unidades de Defensa de las Mujeres (Yekîneyên Parastina Jinê-YPJ), apuntan: "La comprensión popular de la revolución en las tierras del norte y el este de Siria ha creado una nueva vida bajo el liderazgo de las mujeres. Mientras la región estaba en crisis a causa del régimen del Baaz y las políticas de las potencias hegemónicas, surgió la oportunidad de determinar su propio destino como pueblo". Sobre esta base, "decidimos establecer un sistema de confederalismo democrático". Para ello, "luchamos y defendimos nuestras tierras de los ataques de los invasores y combatimos las políticas de genocidio. Liberamos nuestros territorios uno a uno, con nuestra propia fuerza y creencia en la vida libre, sin depender de otras fuerzas".
El comunicado de las YPJ continúa señalando que "en todas las revoluciones que han tenido lugar en el mundo, los intereses de los pueblos y las sociedades no han sido defendidos hasta el final. Pero como la Revolución del norte y del este de Siria se basó en una sociedad de mujeres ecológica, democrática y libre, el fenómeno de la revolución en nuestras tierras alcanzó su significado sobre la base de su propia naturaleza". De acuerdo con este principio, "las YPJ asumieron audazmente la responsabilidad del futuro libre de su propia sociedad como fuerza dominante. La inclusión de las mujeres en la YXK y las YPG desde el principio desempeñó un papel decisivo en la organización de las mujeres y los pueblos, pero también dio a las fuerzas de defensa una ruta correcta para representar los intereses de los pueblos con el estilo y los métodos adecuados. Por supuesto, las YPJ se han convertido en un modelo al formar parte de las fuerzas de defensa".
En este sentido, recalcan que la Revolución de Rojava "alcanzó su verdadero significado con las YPJ, que defienden la identidad, la existencia, la lengua, la cultura y la libertad de su pueblo". Así, avanzan que las YPG "continuarán su lucha como una fuerza dominante contra todas las políticas de usurpación y destrucción contra la libre voluntad de nuestro pueblo, sin descanso y sin interrupción". Y recuerdan: "Hemos dejado atrás estos once años de gran lucha, resistencia, heroísmo y espíritu abnegado. Por supuesto, nuestro pueblo siempre ha estado con nosotros en este viaje revolucionario. Fue la unidad de los pueblos lo que hizo posible la revolución. Por esta razón, el espíritu de unidad de los pueblos desempeñará un papel decisivo en la continuación y permanencia de la Revolución de las Mujeres de Rojava".
"Los mártires son los verdaderos artífices de la revolución"
Por último, tanto las YPJ como las YPG recuerdan a sus "mártires", a "nuestros camaradas caídos con amor y gratitud". "Muchas de nuestras valiosas comandantes y guerreras dieron su vida por la Revolución de las Mujeres de Rojava. Las YPJ continuarán nuestra lucha por la permanencia de la revolución", subrayan para considerar que "es más urgente e importante que nunca construir un frente de resistencia total contra los poderes y políticas que buscan debilitar y victimizar al pueblo kurdo más de lo que se hizo hace cien años". "Creemos que todos los pueblos de la región, especialmente el pueblo kurdo que merece ser reconocido y mantener una existencia libre entre los pueblos del mundo, reivindicarán la Revolución del 19 de julio y construirán un futuro libre y democrático a través de una lucha común", concluyen.
Garantizar la unidad nacional kurda
Por su parte, el Consejo Ejecutivo de la KCK (Unión de Comunidades del Kurdistán) ha difundido otro comunicado, recogido por ANF, en el que sostienen que "todas las fuerzas patrióticas deben unirse en torno a la Revolución de Rojava". En este sentido, llaman a "defender y proteger" la Revolución de Rojava con "responsabilidad histórica", porque "es la postura más correcta para oponerse al Tratado de Lausana y garantizar la unidad nacional kurda".

