Casi todo el mundo sabe que Casa Emilio, que ha anunciado su cierre después de la muerte de su propietario, era algo más que un restaurante, que una casa de comidas. Por supuesto, en Casa Emilio se servían comidas, y no faltaban quienes acudían con la sola y sana idea de degustar las judías estofadas, el ternasco, la merluza o la ternera guisada. Pero no es menos supuesto que Casa Emilio, además de un popular restaurante, era una especie de ateneo cultural y social, no por sus bienes materiales, que los tenía (bastaba ver la decoración de sus paredes), sino …



























