Cartas a Bellmunt recoge una selección de la correspondencia recibida por el abogado y propietario Juan Pío Membrado en su Bellmunt natal entre 1894 y 1923. Las cartas muestran "los valores que defendió, la imagen que proyectó y los asuntos a los que atendió durante su vida pública y en su desempeño privado", explican desde Rolde. Reflejan también "el contexto histórico de la segunda mitad de la Restauración, los anhelos regeneracionistas, la defensa de intereses regionales y la militancia ruralista y agraria".
Membrado (1851-1923) es uno de los grandes nombres del regeneracionismo aragonés. "Testigo de las transformaciones del cambio de siglo, de la modernización y de las inercias de lo anterior, prolífico ensayista y divulgador… Desde un rincón del Bajo Aragón insufló ánimos, ideas e inquietudes para mejorar la vida de sus paisanos", continúa Rolde.
Y en ese empeño se inscribe el objeto del segundo volumen: la sociedad Fomento del Bajo Aragón, constituida en Alcañiz en 1912. Compuesto por un grupo amplio y variopinto en cuanto a ideología e intereses, el Fomento fue precursor en la organización de eventos culturales, impulsó el asociacionismo, la relación y la convivencia comarcal, y fue pionero a la hora de interpelar a toda clase de instituciones en defensa de los intereses generales del Bajo Aragón.
Los diez números de su Boletín (1913-1915), traídos de la colección que Membrado guardó en su casa archivo de Bellmunt, son recuperados y reproducidos en un volumen que completan sendas conferencias de Carlos Estevan y Santiago Vidiella, otros dos activos miembros del Fomento.
Este proyecto ha contado con la colaboración de los ayuntamientos de Alcañiz y Bellmunt.

