Los resultados en Aragón tras la jornada electoral del pasado 8 de febrero han sido los esperados: confirmación del proceso de derechización social en curso y ascenso electoral de la extrema derecha. Desde el primer momento, los comicios tuvieron un marcado carácter estatal. Desde Madrid, Feijoó dio indicaciones claras a sus barones regionales: si no se aprobaban presupuestos, había que adelantar elecciones para usarlo como arma contra el Gobierno central. Azcón, obediente, así lo hizo. La dimensión estatal de la fecha se vio incrementada con la presencia de Pilar Alegría, exministra del actual Gobierno, a la cabeza de las filas …





