Oliveras de Resistencia: apoyo urgente a las campesinas de Battir para mantener la cosecha del olivo

Con solo 110 euros recaudados de un objetivo de 1.000, la campaña busca garantizar que las mujeres de la cooperativa de Battir, en Palestina, puedan seguir accediendo a sus tierras, cubrir los gastos básicos de la cosecha y sostener una práctica campesina convertida en acto de resistencia

La temporada del olivo, que en tantas tierras se vive como una fiesta, es en Palestina un terreno de riesgo. En Battir, un pueblo agrícola milenario reconocido por la Unesco por su sistema de riego ancestral, las campesinas de la Asociación Cooperativa de Battir para la Fabricación y Producción de Alimentos trabajan bajo la amenaza constante de la ocupación del gobierno sionista de Israel: pasos bloqueados, confiscación de herramientas, talas de oliveras y una presión sistemática para expulsarlas de las tierras que han sostenido durante generaciones.

Para sostener esta cosecha atravesada por la violencia, el colectivo Oliveras de Resistencia ha puesto en marcha un crowdfunding con un objetivo modesto pero imprescindible: reunir 1.000 euros que permitan a estas mujeres continuar trabajando sus campos. De momento, la campaña suma 110 euros aportados por tres donantes, con 75 días por delante para alcanzar la meta.

El apoyo económico cubrirá tres necesidades urgentes: poder acceder a sus parcelas incluso cuando arriesgan perder la cosecha del día, asumir los costes del molino y del transporte, y reponer el material de recolección confiscado por los soldados. “Permaneceremos firmes en nuestra tierra como las raíces del olivo”, afirma Samah Abu Naam, campesina y referente de la comunidad, recordando que cada oliva recogida es un acto de dignidad frente al despojo.

El pasado 9 de octubre, en una reunión por zoom abierta a todo el que se interesó, un grupo de personas se reunieron con las mujeres de Battir, quienes narraron en primera persona la dureza del día a día: agresiones, restricciones, miedo y también la fuerza que brota de la tierra y del trabajo compartido. En un contexto donde la ocupación intenta quebrar lo comunitario, la solidaridad que llega desde fuera es una herramienta concreta para sostener la vida campesina.

Desde nuestro país, desde el Aragón internacionalista, este crowdfunding –al que puedes acceder desde aquí– es hoy la forma más directa de acompañar a quienes defienden el territorio con sus propias manos. Porque las oliveras de Palestina resisten, y la solidaridad, también.


Más información del genocidio en Palestina en este especial.

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