El proyecto de urbanización del entorno de la rotonda de la avenida Martínez de Velasco ha sido aprobado recientemente, de forma inicial, por el Ayuntamiento de Uesca y la Junta de Compensación del polígono Harineras. El documento se encuentra actualmente en periodo de alegaciones.
La Plataforma Árboles Vivos señala que "los cambios introducidos en el diseño suponen un logro directo de la movilización vecinal y social desarrollada durante los últimos ocho meses". Esta rectificación, en opinión de la entidad, evidencia que la organización ciudadana es capaz de influir y transformar decisiones urbanísticas de gran envergadura, incluso "a pesar de la sinrazón del Ayuntamiento, que negaba cualquier impacto ambiental negativo".
De forma sistemática, el consistorio ha sostenido "una posición irracional" a favor de un diseño urbanístico que implicaba la afección directa a numerosos ejemplares, negando la posibilidad de soluciones alternativas. Sin embargo, explica la plataforma ciudadana, la presión social, el trabajo colectivo y la defensa del patrimonio natural "han demostrado que sí existen otras formas de intervenir en la ciudad sin recurrir a políticas urbanísticas arboricidas".
No obstante, la Plataforma considera que esta modificación, aunque positiva, resulta claramente insuficiente. El proyecto mantiene intacto el diseño de una rotonda de dimensiones desproporcionadas —con aproximadamente 50 metros de diámetro interior y hasta 70 metros en su eje mayor— sin que se haya realizado un estudio de alternativas ni una evaluación de impacto ambiental, tal y como establece la normativa en actuaciones de esta naturaleza.
Asimismo, se advierte de que el diseño previsto, con pasos de peatones transversales en el eje norte-sur, generará problemas de circulación y congestión, por lo que no garantiza ni la fluidez del tráfico ni la seguridad y comodidad del tránsito peatonal. El acceso norte directo a la calle Ingeniero Susín y la fuente de agua potable desaparecen, a lo que se suma el denominado “efecto barrera”, ya que la infraestructura proyectada consolida una fractura urbana entre ambos lados de la avenida Martínez de Velasco, dificultando la conexión social y urbana del entorno, "priorizando una gran intervención urbanística por encima de la escala humana", apuntan.
La plataforma denuncia también que, pese a las modificaciones, el proyecto sigue contemplando la tala de cuatro árboles de gran porte —un álamo blanco boleana de más de 200 centímetros de perímetro, dos sabinas de más de 120 y un plátano de sombra de más de 110— así como la afección al cedro del Himalaya, ejemplar catalogado como singular, tanto por la posible intervención sobre sus raíces como por su proximidad a la calzada proyectada.

Por otro lado, la apertura del periodo de alegaciones se ha producido sin un proceso real de participación ciudadana. La organización lamenta que el Ayuntamiento de Uesca no haya mantenido reuniones con colectivos ambientalistas, ni haya convocado el Consejo Sectorial de Medio Ambiente, ni haya facilitado espacios de diálogo previos a esta modificación del proyecto.
En este sentido, la Plataforma considera que el Ayuntamiento, gobernado por el Partido Popular bajo la alcaldía de Lorena Orduna, continúa impulsando proyectos urbanísticos "de gran impacto sin cumplir plenamente con la normativa ambiental ni garantizar una participación ciudadana efectiva", pese a que esta misma modificación pone de manifiesto que el proyecto original "no era la mejor opción posible".
Por todo ello, la Plataforma Árboles Vivos Huesca insiste en que la ciudad todavía está a tiempo de "replantear esta actuación" y apostar por una solución más equilibrada, que reduzca el impacto ambiental, mejore la integración urbana y responda a una escala humana.
Finalmente, se reivindica que existen alternativas viables a la actual macrorrotonda, que deben ser estudiadas técnicamente y debatidas con la ciudadanía. "La experiencia reciente demuestra que la sociedad civil tenía razón en sus planteamientos y que escuchar a la ciudadanía no solo es necesario, sino imprescindible para construir una ciudad más habitable, sostenible y justa", insisten.
La Plataforma anima a la ciudadanía a participar activamente en el periodo de alegaciones abierto hasta el 29 de mayo, "con el objetivo de seguir mejorando el proyecto y defender el patrimonio natural y urbano de la ciudad". Para facilitar esta participación ciudadana, pondrá a disposición de cualquier persona interesada un modelo de alegaciones que podrá descargarse a través de sus redes sociales o solicitarse por correo electrónico, permitiendo así su presentación de forma sencilla.

