El 28 de abril, Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, vuelve a situar en el centro del debate la grave problemática de la siniestralidad laboral. En Aragón, la jornada ha estado marcada por movilizaciones sindicales impulsadas por organizaciones como OSTA, CUT, CGT, CCOO y UGT, que denuncian el aumento de accidentes mortales y la falta de medidas eficaces para prevenirlos.
OSTA ha celebrado una concentración a las 12:30 horas en la plaza España de Zaragoza bajo el lema “No más muertes en el trabajo”. La organización alerta de que en apenas cuatro meses han fallecido 10 personas trabajadoras en Aragón, una cifra que consideran “inasumible” y que evidencia la necesidad de una actuación inmediata por parte de las instituciones y del tejido empresarial.
El sindicato insiste en que la prevención debe ocupar un papel “central y prioritario” en las relaciones laborales. En este sentido, reclama más recursos destinados a la prevención de riesgos, así como el cumplimiento estricto de la normativa vigente por parte de las empresas. “Invertir en mejorar las condiciones laborales salva vidas”, subrayan, al tiempo que exigen reforzar los medios de la Inspección de Trabajo para garantizar el control efectivo de la legislación.
Por su parte, CUT enmarca esta jornada en una denuncia más amplia sobre las condiciones laborales y el modelo productivo. La fecha del 28 de abril fue establecida por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en memoria de los 28 trabajadores fallecidos en 1987 en un accidente en Bridgeport (USA), y desde 1996 también se conmemora como el Día internacional en memoria de las y los trabajadores fallecidos y heridos.
Según los datos aportados por el sindicato, en 2025 se registraron 735 muertes por accidente laboral en el Estado español, y 27 en Aragón. Sin embargo, en abril de 2026 ya se han contabilizado diez fallecimientos en nuestro país, lo que supone siete más que en el mismo periodo del año anterior.
CUT advierte que detrás de estas cifras existe una realidad marcada por la precariedad, las largas jornadas, la presión constante y entornos laborales “tóxicos”. Asimismo, la organización sindical señala que la contratación eventual no solo genera empleos de baja calidad, sino también más peligrosos, y alerta de que factores como el estrés, la ansiedad o el agotamiento ocupacional están causando cada vez más daños, incluso por encima de los riesgos tradicionales.
Falta de control y responsabilidad institucional
Tanto CUT como OSTA coinciden en señalar la falta de voluntad política como uno de los principales problemas. Y reclaman al Gobierno de Aragón una implicación “mucho mayor” para atajar esta situación, incluyendo el aumento de la plantilla de inspección, la puesta en marcha de campañas de prevención intensivas y la revisión sistemática de los centros de trabajo.
Asimismo, exigen sanciones contundentes para las empresas que incumplen la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. “La seguridad en el trabajo continúa siendo una asignatura pendiente en el tejido productivo aragonés, sobre todo porque la ley no se cumple”, denuncian.
Entre las reivindicaciones también figura la necesidad de mejorar la formación en prevención, garantizar equipos de protección individual adecuados y revisar los efectos de nuevas realidades laborales como el teletrabajo o las plataformas digitales.
Otro de los puntos clave es el reconocimiento de las enfermedades profesionales, especialmente en el ámbito de la salud mental. CUT denuncia que muchas dolencias derivadas del trabajo no se catalogan como tales, lo que invisibiliza su impacto y traslada la carga asistencial al sistema público de salud.
En este sentido, critican que el SALUD esté asumiendo tratamientos que corresponderían a las mutuas laborales y exigen que trastornos como la ansiedad o el estrés sean reconocidos oficialmente como enfermedades profesionales.
Las movilizaciones de este 28 de abril se suman a otras acciones que los sindicatos aragoneses han venido realizando cada vez que se produce un accidente mortal en nuestro país. Sin embargo, advierten de que muchas situaciones siguen sin contabilizarse, como los suicidios vinculados a causas laborales.
OSTA y CUT coinciden en un mensaje claro: la siniestralidad laboral no es inevitable. Es el resultado de decisiones políticas, empresariales y estructurales que pueden y deben cambiarse. Y lo hacen con una exigencia contundente que resume el espíritu de la jornada: no más muertes en el tajo.
Un sistema que “mata en el trabajo”

Militantes de CGT Aragón se han concentrado este 28 de abril para denunciar la siniestralidad laboral, en un contexto marcado por las 104 muertes en el Estado y diez en Aragón en lo que va de 2026. Durante la movilización, el sindicato ha reclamado más recursos para la Inspección de Trabajo y una actuación efectiva para frenar esta “lacra”.
En su análisis, CGT sostiene que las muertes en el trabajo “no son accidentes, son asesinatos”, señalando a un sistema productivo que prioriza los beneficios empresariales frente a la salud y la vida de las personas trabajadoras. También apunta a la responsabilidad de las mutuas, a las que acusa de invisibilizar enfermedades profesionales, dar altas prematuras o no reconocer dolencias de origen laboral, así como a una doble explotación en el caso de las mujeres trabajadoras.
El sindicato advierte además del impacto creciente en la salud mental —estrés, ansiedad o burnout— y critica la actuación de la Inspección de Trabajo en grandes empresas como Stellantis. CGT reclama entornos laborales libres de violencias, reducción de jornada y más control efectivo, y hace un llamamiento a la movilización: “La clase trabajadora sigue enfermando y muriendo”, en un sistema que “mata en el trabajo”.
Alerta por la criminalización de las bajas

Por su parte, CCOO y UGT Aragón han centrado su jornada del 28 de abril en la defensa de la salud laboral y la incapacidad temporal, reuniendo a cientos de delegados y delegadas para analizar la situación en Aragón. Ambas organizaciones han reiterado la necesidad de reforzar las medidas preventivas para reducir la siniestralidad laboral hasta su eliminación.
El secretario de Salud Laboral de CCOO Aragón, Luis Clarimón, ha advertido del creciente discurso que vincula las bajas médicas con el absentismo, denunciando que “se está criminalizando a las personas trabajadoras, como si cogerse una baja fuera una decisión voluntaria”. En este sentido, ha defendido que la incapacidad temporal es una decisión médica y un derecho vinculado a la protección de la salud.
Además, los sindicatos han cuestionado el relato empresarial sobre la productividad, recordando que los beneficios siguen creciendo junto a las horas extra no remuneradas. Para CCOO y UGT, la organización del trabajo es uno de los principales factores que inciden en la salud laboral, por lo que reclaman abordar de raíz estas condiciones para mejorar la vida de las personas trabajadoras.

