La Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) ha denunciado nuevas “agresiones al territorio” en Los Monegros, señalando tanto los tratamientos “indiscriminados” con pesticidas realizados en la ZEPA de Monegrillo como la destrucción de centenares de sabinas albares durante las obras de ampliación de la carretera A-230 entre Pallaruelo y Castillón d’os Monegros. La entidad ecologista considera que ambas actuaciones vulneran la normativa ambiental y ponen en riesgo especies y hábitats protegidos de alto valor ecológico.
Según denuncia ANSAR, durante las últimas semanas se han llevado a cabo tratamientos con insecticidas contra la proliferación de langosta en terrenos situados dentro de la ZEPA ES0000180 “Estepas de Monegrillo y Pina”, un espacio integrado en la Red Natura 2000 europea y considerado crítico para la reproducción de aves esteparias como la avutarda o el sisón, ambas catalogadas en peligro de extinción.
La organización critica que las fumigaciones se hayan realizado “en plena época de reproducción” y afectando incluso a campos en barbecho que resultan esenciales para la alimentación de estas especies. Además de avutardas y sisones, ANSAR advierte de posibles afecciones sobre otras aves insectívoras como el cernícalo primilla, el alcaraván y diversas especies de aláudidos —calandrias, alondras o terreras— así como reptiles que dependen de insectos para alimentarse.
La asociación considera “incompatible” que se impulsen programas agroambientales financiados con fondos públicos para proteger estos espacios mientras se permite la aplicación de tratamientos fitosanitarios en las zonas más sensibles. En este sentido, sostiene que el uso de insecticidas “es la peor solución posible” y apunta a que la proliferación de langosta podría haberse evitado mediante labores preventivas de invierno para eliminar las puestas.
ANSAR también alerta de que estos tratamientos pueden afectar a explotaciones de agricultura ecológica de la zona, cuyos productos perderían la certificación y requerirían años de reconversión. Asimismo, denuncia que las actuaciones se habrían realizado sin informar previamente a las personas que hacen uso deportivo, recreativo o cultural del territorio.

La entidad teme además que los productos empleados sean pesticidas “de amplio espectro y persistentes”, capaces de afectar a insectos polinizadores y artrópodos del suelo, alterando toda la cadena trófica del ecosistema estepario. Según advierte, los vertebrados pueden acumular estas sustancias en su organismo, comprometiendo su fecundidad y supervivencia a largo plazo. Para sostener estas afirmaciones, ANSAR cita estudios científicos recientes sobre los impactos de contaminantes ambientales en la reproducción animal y sobre la toxicidad de determinados insecticidas en especies clave para los ecosistemas europeos.
Destrucción del sabinar de Pallaruelo
La denuncia de la organización ecologista también se dirige contra las obras de remodelación de la carretera A-230 entre Pallaruelo y Castillón de Monegros, donde asegura que se han destruido centenares de ejemplares de sabina albar (Juniperus thurifera). Esta especie está protegida en las poblaciones situadas al norte del Ebro por el Decreto 129/2022 del Gobierno de Aragón, que regula el Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón.
ANSAR denuncia igualmente afecciones sobre el hábitat prioritario HIC 9560 “Bosques mediterráneos endémicos de Juniperus”, protegido por la Directiva Hábitats de la Unión Europea. La organización sostiene que las obras se han ejecutado de forma “drástica”, generando importantes focos de erosión y sin que se aprecien medidas de mitigación o compensación ambiental.
La entidad naturalista contrapone además las inversiones destinadas a la reintroducción del lince ibérico en la estepa aragonesa con la “pérdida progresiva” de otras especies igualmente catalogadas en peligro de extinción, como el sisón, la avutarda o el rocín -o alondra ricotí, en castellano-.
Por todo ello, ANSAR ha solicitado al Gobierno de Aragón la suspensión cautelar de los tratamientos con pesticidas en Los Monegros mientras se evalúan sus impactos ambientales, así como la restauración del sabinar afectado en Pallaruelo. También reclama la apertura de expedientes sancionadores por posibles incumplimientos de la normativa ambiental y medidas de compensación por los daños ocasionados.
Denuncias formales ante Medio Ambiente
ANSAR ha registrado sendas denuncias ante los Servicios de Medio Ambiente de Zaragoza y Uesca. En la primera, relativa a las fumigaciones en la ZEPA “Estepas de Monegrillo y Pina”, la asociación solicita información sobre la autorización ambiental de los tratamientos, el tipo de insecticida utilizado, el seguimiento realizado y las medidas de control aplicadas. También pide la paralización cautelar de las actuaciones y la apertura de un expediente sancionador por posibles daños a fauna protegida en espacios Red Natura 2000.
En la segunda denuncia, centrada en las obras de la A-230, ANSAR reclama conocer el condicionado ambiental de la intervención y exige responsabilidades por la eliminación de vegetación protegida y la alteración del medio físico. La organización considera que las obras han provocado daños irreversibles sobre un patrimonio natural “universal” y solicita medidas urgentes de restauración ambiental y compensación de la pérdida de biodiversidad.

