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Una periodista saharaui se enfrenta a posible pena de cárcel por grabar una manifestación pacífica en el Sáhara Occidental

El colectivo Equipe Media al que pertenece Nazha El Khalidi y la plataforma de DDHH Watching Western Sáhara denuncian que el juicio contra la periodista, acusada de usurpación de la profesión por no tener el título, forma parte de la estrategia de Marruecos de silenciar y criminalizar a ciudadanos periodistas que rompen con el bloqueo mediático
| 16 marzo, 2019 07.03
Una periodista saharaui se enfrenta a posible pena de cárcel por grabar una manifestación pacífica en el Sáhara Occidental
Nazha El Khalidi.

En un intento por silenciar y criminalizar a periodistas saharauis, un tribunal marroquí se dispone a juzgar este 18 de marzo a la informadora Nazha El Khalidi por grabar y compartir con su teléfono móvil una manifestación pacífica en las calles de El Aaiún, en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos. El Khalidi, que colabora con Equipe Media y RASD-TV, fue detenida el pasado 4 de diciembre mientras retransmitía la manifestación en directo a través de redes sociales. El vídeo captura el momento en el que la policía persigue a la periodista, quien posteriormente fue golpeada y su teléfono confiscado.

Equipe Media, un colectivo de periodistas que graba y comparte en redes sociales los abusos cometidos por autoridades marroquíes en el territorio, denuncia que El Khalidi fue llevada a comisaría, interrogada y maltratada durante cuatro horas sin que se le informara sobre los cargos. Ese mismo día fue puesta en libertad pero el pasado 4 de marzo la policía se presentó en su casa para convocarle de nuevo a comisaría. La policía le interrogó sobre su activismo mediático y ella respondió que se limitaba a hacer su labor como periodista. Días después, fue notificada sobre las acusaciones y el juicio.

Equipe Media hizo un llamamiento urgente: «Pedimos a las organizaciones defensoras de los derechos humanos y de la libertad de información que insten a Marruecos a que respete la libertad de prensa y de expresión en el Sáhara Occidental y deje de acosar a los periodistas saharauis. Pedimos que retiren los cargos contra Nazkha y que liberen a los periodistas encarcelados por hacer su trabajo.» La Organización Mundial contra la Tortura, radicada en Francia, ya ha lanzado un comunicado denunciando la detención arbitraria de Al Khalidi.

El Khalidi se enfrenta a acusaciones de «reclamar o usurpar un título relacionado con una profesión regulada por la ley sin cumplir con las condiciones necesarias para llevar este título». Esta acusación puede suponerle, según el artículo 381 del Código penal, una condena de cárcel de tres meses a dos años y una multa de 120 Dh (12 euros) a 5.000 Dh (500 euros). Es la primera vez que los tribunales marroquíes utilizan estos cargos contra un periodista saharaui. Los colectivos de periodistas saharauis no están reconocidos por las autoridades de ocupación marroquíes, por lo que realizan su trabajo en la clandestinidad.

El Khalidi cubría una manifestación convocada a raíz de la reanudación de negociaciones en Ginebra entre el Frente Polisario y el Reino de Marruecos para resolver el conflicto en el Sáhara Occidental, que ya ha cumplido 43 años.  Seegún El Khalidi «la gente salió a la calle para manifestar su apoyo a la resolución del conflicto. Yo estaba grabando en la Avenida Smara; no duré allí ni cuatro minutos cuando me detuvieron, me golpearon y me llevaron a la fuerza a un coche de policía. Estuve en comisaría horas, sufriendo malos tratos y bajo interrogación».

El Khalidi sabe lo arriesgado de su trabajo: «Intentamos visibilizar las violaciones de derechos humanos en el Sáhara Occidental, y eso supone mucho riesgo para nuestra seguridad. Sufrimos detenciones, torturas. Nuestras familias son amenazadas, presionadas. El único delito que cometí fue grabar las cargas policiales contra saharauis, y eso me puede costar meses o años de cárcel. Pero lo tenemos que hacer para romper el bloqueo que impone Marruecos.»

El Khalidi también fue detenida el 21 de agosto de 2016 cuando cubría una manifestación de mujeres. La policía marroquí le confiscó la cámara. Pasó una noche en el cuartel de gendarmería bajo interrogatorio y torturas, también sin cargos.

En los últimos años ha aumentado el número de saharauis que quiere enseñar al mundo lo que está pasando en su territorio, y Marruecos ha reaccionado con detenciones arbitrarias, condenas, agresiones físicas y represalias contra estos informadores. Equipe Media recibió el XII Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado por ser «a menudo la única fuente de información sobre los problemas que vive la población saharaui, con un gran riesgo para su seguridad y su integridad física».

Recientemente la organización irlandesa Front Line Defenders denunció a Marruecos por «el acoso sistemático» al que somete a defensores de DDHH, periodistas y videoactivistas saharauis. En 2016 Reporteros sin fronteras pidió a Marruecos que acabara con las restricciones impuestas contra periodistas saharauis e internacionales que intentan informar desde el territorio, pero desde entonces la represión contra los colectivos de medios saharauis y las expulsiones de periodistas internacionales han incrementado. El Grupo de trabajo de detenciones arbitrarias de la ONU pidió a Marruecos la puesta en libertad del periodista saharaui Mohamed al-Banbari, condenado a seis años de prisión por informar sobre manifestaciones en la ciudad ocupada de Dajla.

16 marzo, 2019

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