Sara Fernández: la consejera de cultura que insulta y veta al sector de la música en directo

La vicealcaldesa de Zaragoza y consejera de cultura "armó el Belén" en la Comisión del ramo, al vincular directamente los conciertos al aire libre con el criminalizado botellón, castigando aún más a un sector olvidado y al borde del cierre tras ocho meses de casi total inactividad

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En primer plano, la vicealcaldesa de Zaragoza y consejera de cultura, Sara Fernández (Cs). Detrás, el alcalde Jorge Azcón (PP). Foto: Daniel Marcos (AZ)

"Érase una vez un lobito bueno, al que maltrataban todos los corderos". Así comenzaba el poema de José Agustín Goytisolo, musicalizado por Paco Ibáñez. Y parece, a la vista de los hechos, que es como se deben de sentir en el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza -PP y Ciudadanos con el apoyo del ultraderechista Vox y con el alcalde Jorge Azcón a la cabeza-. Se creen "lobitos buenos". Sin embargo, los versos de Goytisolo esconden, detrás de una aparente inocente fábula, un mensaje más trascendente: romper con la idea preconcebida de quienes son "los buenos" y quienes "los malos".

En ese mundo al revés, el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza, sigue haciendo de las suyas, manteniéndose a mil años luz de la complicada realidad en la que viven miles de personas a causa de la pandemia que nos invade. Si el miércoles fue la consejera de Servicios Públicos, Natalia Chueca, la que afirmaba sin ningún pudor que no le consta ninguna denuncia sobre la falta de mantenimiento y de personal en el transporte público, a pesar de las innumerables veces que los sindicatos han levantado la voz y de las evidentes pruebas sobre la precarización de este servicio público, el jueves, en la Comisión de Cultura, fue el turno de Sara Fernández. La vicealcaldesa y consejera de cultura "armó el Belén", casi literalmente.

Lo hizo al responder a una pregunta planteada por la concejala del grupo municipal de Podemos, Amparo Bella: "¿Por qué un concierto en verano en la plaza del Pilar, con aforo limitado y guardando las distancias, era un foco de atracción y posibles contagios y el Belén, que va a estar instalando en el mismo lugar pero más de un mes -con 1.800 m2 de superficie y casi un centenar de figuras de tamaño real-, no es un foco de contagio?". La concejala de la formación morada afeó a Fernández que en el verano, con una evolución de la epidemia menos alarmante que la de ahora y una climatología favorable, el Ayuntamiento se negó a programar en plazas y espacios abiertos música en directo y espectáculos, "porque suponía mucho esfuerzo garantizar las medidas de salud pública". Una apuesta que hubiera supuesto un pequeño alivio a un sector muy castigado por la pandemia, que lleva sin poder desarrollar su actividad desde hace ya ocho meses.

La vicealcaldesa y consejera de cultura saltó a la yugular de Bella, y lo hizo insultando y vetando al sector de la música en directo al relacionar directamente los conciertos al aire libre con el criminalizado botellón: "No tiene nada que ver. Si cree de verdad que alguna vez el Belén de esta ciudad, que lleva años y años, ha convocado a miles de personas mirando por alrededor o provoca hacer un botellón, como puede hacer un concierto, de verdad que yo creo que no se si ha visitado hace mucho el Belén [sic]. No tiene nada que ver un concierto con un Belén como el de Zaragoza, absolutamente nada que ver. Ni culturalmente ni para el tema del que estamos hablando. Nada que ver".

Si hay algo de cierto en las palabras de Fernández es que un Belén y un concierto, efectivamente, no tienen nada que ver. El Belén te lo puedes montar en tu casa, en la privacidad del hogar, espacio donde deberían de quedar las creencias religiosas de cada cual. Los conciertos son cultura, la cultura es vida, y vida es lo que nos hace falta en estos momentos tan complejos. Sin embargo, el Equipo de Gobierno de Azcón, con Sara Fernández como segunda al mando, sigue empeñado en imponernos sus tradiciones. Empezando por un Belén, del que a día de hoy desconocemos el gasto, y unas luces de Navidad que han costado 700.000 euros a las arcas públicas -casi el doble del 2019 y siete veces más que en 2018-. Y todo, después de haber recortado más de 18 millones de euros en el presupuesto municipal alegando que el Consistorio no tenía dinero por la caída de ingresos en este año del COVID-19.

"Olvidados como siempre y al borde del cierre tras ocho meses de casi total inactividad"

Para más inri, las declaraciones de Sara Fernández llegan en la misma semana en la que la Plataforma Intersectorial de la música, eventos y espectáculos en vivo de Aragón -constituida por las asociaciones profesionales APPMA (Asociación Profesional de Mánagers y Promotores de Música de Aragón), APPORTE (Asociación de Profesionales de la Producción y Realización de Eventos en Vivo), Aragón en Vivo (Asociación profesional de salas de música en Aragón), ASTAVEA (Asociación Sindical de Técnicos Audiovisuales y Escénicos de Aragón) y SILVIS (Asociación Empresarial de Proveedores de Equipamiento Técnico de Sonido, Iluminación, Vídeo y Back-line y Servicios Auxiliares)- mantuvo su primera reunión con representantes del Área de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza para abordar la crítica situación del sector de la música en directo y los espectáculos, así como "el nulo impacto que las acciones puestas en marcha por el Consistorio han tenido en el sector", según apuntan en un comunicado.

Tras el encuentro, del que surge la creación de una "mesa estable" en la que se estudiarán las diferentes propuestas y líneas de trabajo presentadas por la Plataforma para lo que resta de año, se reconoce a la misma como "un interlocutor válido y representativo del sector profesional". Además, esta mesa de trabajo "abordará las diferentes propuestas del sector que permitan la reactivación de la música en directo en la ciudad siempre cumpliendo las más estrictas medidas sanitarias y de control, como ha sido siempre habitual en el mundo de la música en directo".

En su comunicado, la Plataforma valoró "positivamente" la creación de esta mesa. No obstante, recordaron "que cualquier paso en falso puede suponer la pérdida de cientos de empleos y la destrucción del tejido cultural de la ciudad, ya muy castigado por la crisis sanitaria". Un paso en falso, como el dado ahora por Sara Fernández al criminalizar y señalar al sector de la música en directo.

Pero aquí no acaba la cosa. Echando más leña al fuego, Zaragoza Cultural, empresa que depende de su concejalía, ha presentado una ampliación de subvenciones, que serán aprobadas este lunes, en lugar de presentar un programa de ayudas directas a todas las partes del sector profesional, tal y como habían pedido repetidas veces desde la Plataforma. Unas ayudas directas que "incluyan a los técnicos, salas y empresas de servicios, olvidados como siempre y al borde del cierre tras ocho meses de casi total inactividad". "Parece ser que las reuniones con las instituciones no han servido para hacérselo entender", lamentan desde la Plataforma. La próxima reunión tendrá lugar el 30 de noviembre.

Mientras tanto, la alerta roja por el sector de Eventos y Espectáculos sigue iluminándose. Lo vienen denunciando desde hace meses con diversas movilizaciones. Una de las últimas iniciativas para concienciar sobre su situación llegaba también esta semana, de la mano de las salas de conciertos, con un evento épico dónde los y las artistas se quedaron en silencio sobre el escenario para mostrar el futuro que les espera a la mayoría de las salas si las Administraciones no toman medidas urgentes.

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