¡Todos a la cárcel! O expulsados del país, o al reformatorio, cadena perpetua, manicomio, vallas... El populismo punitivo vuelve con fuerza, aunque tampoco es que se haya ido nunca. Como todos los discursos ultras tiene que ser simplón y no presentar alternativa posible. Lo que no está de moda es reflexionar y, menos aún, aportar razones de peso que justifiquen el castigo. El castigo al otro, al diferente tiene muchas caras. Este fin de semana es la Marcha contra la macrocárcel de Zuera y habla del extremo del castigo como es el encierro. Una cárcel que, aún dentro de esos …


