#Elecciones28A  Política

Aragón ante el 28A: entre el olvido de los candidatos y la incertidumbre del resultado

Ni propuestas, ni presencia. Los candidatos estatales ningunean al más de un millón de personas con derecho a voto en Aragón. Esto, junto a la incertidumbre por el resultado final, marcan las elecciones de este domingo en las que están en juego los derechos humanos y civiles, las libertades sociales, el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y sobre el futuro, la supresión del autogobierno aragonés y vencer al discurso del odio.
| 28 abril, 2019 07.04
Aragón ante el 28A: entre el olvido de los candidatos y la incertidumbre del resultado
Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

Tras 15 días de intensa campaña electoral los cuatro grandes partidos estatales llegan a la cita con las urnas rodeados de incertidumbre y sin ninguna propuesta concreta para Aragón, en unas elecciones que muchos medios no han dudado en calificar como “las más abiertas” de la historia, tras la muerte del dictador en su cama. PSOE, PP, Ciudadanos y Unidas Podemos miran y analizan sin descanso desde hace semanas encuestas donde se confunde la demoscopia real y las fake news.

A pesar de las promesas de campaña, no será hasta conocer los resultados del 28A cuando se despejen algunas de las grandes preguntas que quedan por responder: ¿Pactará PSOE con Ciudadanos? ¿Habrá un gobierno PSOE y Unidas Podemos? ¿Gobernará el trifachito como en Andalucía?

Todas las encuestas previas dan la victoria al candidato del PSOE, Pedro Sánchez, cuyo partido presentó 300 páginas de programa como si del ‘Libro gordo de Petete’ se tratase, y que ha venido utilizando el comodín del “voto útil” para frenar el miedo a las derechas: “Este lunes nos podemos encontrar con un Gobierno de Casado, a Rivera en algún ministerio, y la ultraderecha a los mandos”. Su máxima en estos días: “Si no gobernamos, no ganamos”. La campaña del PSOE se ha basado en titulares pero sin medidas concretas y alardeando de los logros conseguidos desde la moción de censura que derribó a Mariano Rajoy. El principal problema de Sánchez lo sigue teniendo en su propia casa con los barones del PSOE, los mismos que le “invitaron” a marcharse en octubre de 2016, y que no ocultan su preferencia por arrimarse al partido de Albert Rivera. Así, según Sánchez, “hay muchos proyectos con los que se pueden compartir cosas”, pero no desvelará cuales son hasta el lunes.

Unidas Podemos llega a estos comicios soñando con la remontada y con un programa bajo el brazo con 264 propuestas para conseguir “un nuevo país, una España mejor que unos nos quieren robar y que otros no se atreven a construir”, acabar con “las cloacas del Estado”, las que existen desde hace décadas, y vencer “a los poderosos”. Su candidato, Pablo Iglesias, ha sido el único que ha guardado las formas y presentado propuestas en los dos debates televisivos de esta campaña, en la que han defendido su concepto de “patriotismo” y la Constitución como aparente guía de su discurso. En el mitin de cierre se dirigió a ese alto porcentaje de personas indecisas y abstencionistas y reivindicó como el “voto útil” el que va a su coalición porque “es el que vale doble para frenar a la derecha”. Tampoco ha escondido su intención de tender la mano a Sánchez para formar un gobierno en coalición con el PSOE y llegó a recordar al candidato socialista que algunas de las medidas implantadas por el Gobierno español de las que presumía fueron gracias a la presión y negociación de Unidas Podemos.

Mientras tanto, en la recta final de la campaña, Pablo Casado y Albert Rivera se han enzarzado en la batalla por ser el partido más (ultra)liberal intentando como posesos cazar el voto de Vox. Sus partidos, PP y Ciudadanos, han pivotado sus discursos en el miedo, en los ataques a Sánchez e Iglesias y en la venganza contra Catalunya. Casado ha llegado a garantizar que si suma una mayoría suficiente “activará” la aplicación del artículo 155 desde el primer día, una medida que queda pendiente del resultado del Senado. El candidato popular, a la desesperada no ha dudado en quitarse todas las caretas en el último día de campaña llegando a ofrecer a Vox ministerios en su hipotético gobierno y afirmando que “tendrán la influencia que quieran tener para entrar”.

El candidato de Ciudadanos, en cuyas filas hay numerosos “paracaidistas” y fichajes llegados de PP y PSOE, ha repetido por activa y por pasiva lo del cordón sanitario al PSOE. Aunque revisando su corto currículo político, acabará haciendo “lo que le digan en el Ibex 35”. Cabe recordar que Rivera, tras decir que no lo haría, acabó pactando con PP y PSOE e hizo exactamente lo mismo en Andalucía, primero con Susana Díaz y luego con PP para formar Gobierno. Así que su palabra vale más bien poco. El candidato naranja dejó uno de los momentos más ridículos de esta campaña con su ya famoso “silencio”.

La formación de extrema derecha, nos referimos ahora a Vox, ha centrado su campaña en las redes sociales y en actos por las principales ciudades del Estado, huyendo de los debates televisivos, en los que han vomitado su discurso xenófobo, anti-inmigración, homófobo, machista, ultracatólico y con la defensa a ultranza de la “unidad nacional” española como estandarte. Los de Santiago Abascal han reclutado en sus filas a excandidatos de partidos nazis como Democracia Nacional y a altos mandos militares retirados –los que firmaron el bochornoso comunicado a la mayor gloria de Franco-. Hasta han fichado al abogado de la familia del dictador y cuentan con los apoyos, entre otros, del nuevo líder del sindicato policial CEP, del “cómico” casposo Arévalo y de un trasnochado Calamaro. Pase lo que pase este domingo, Vox ya ha conseguido marcar la política de las derechas.

Aragón afronta la jornada electoral entre la apatía de PSOE, Podemos, PP y Cs y la ilusión de Puyalón y Alto Aragón en Común

Las y los candidatos aragoneses al Congreso de Madrid de PSOE, PP y Ciudadanos -Susana Sumelzo, Eloy Suárez y Rodrigo Gómez -, apenas han lanzado propuestas para las reclamaciones de Aragón: despoblación, apertura del Canfranc, recuperación de la deuda histórica, autogobierno y competencias pendientes, vertebración del territorio, corredor ferroviario Mediterráneo-Cantábrico… Confirmando que nuestro país cada vez importa menos en Madrid. Incluso PP y PSOE han recurrido la Ley de Derechos Históricos de Aragón, paralizada por el Tribunal Constitucional tras un recurso del gobierno de Pedro Sánchez. Las filiales aragonesas de PSOE, PP y Cs han hablado más de Catalunya en esta campaña que de los problemas reales que padecemos en Aragón.

El candidato al Congreso de Unidas Podemos por Zaragoza, Pablo Echenique, que vota en Madrid, anima a la participación “con esperanza” y afirma que “se han gastado millones y millones de euros para fabricar y difundir basura falsa, para intentar engañar a los españoles y convencerles de que no se puede, de que la política no sirve para nada y de que todos somos iguales. Pero la gente no es idiota y hoy, a dos días de votar, estamos más vivos que nunca”. En este sentido, pidió a “los aragoneses y los españoles” votar “con memoria”, ya que “solo el voto a Unidas Podemos garantiza un gobierno progresista”.

Alto Aragón en Común (en coalición con Unidas Podemos) y Puyalón de Cuchas (en la alianza Ahora Repúblicas con EH Bildu, ERC, BNG, Andecha Astur y Ahora Canaria) son las únicas formaciones aragonesas que concurren a estos comicios. Chorche Paniello, candidato al Senado, afirmó que la coalición Unidas Podemos-Alto Aragón en Común “es la única formación que puede restar escaños a los partidos de los recortes”.

Por su parte la formación soberanista de izquierdas Puyalón ha centrado su campaña en “que se siga escuchando la voz de Aragón en el parlamento estatal”, y ha presentado candidaturas en Zaragoza, Teruel y Uesca. Amor Olomí, militante de Aragón Sí Puede, y cabeza de lista de la candidatura en el Alto Aragón ha abogado por “políticas que fomenten las iniciativas de las personas que ya vivimos en el país. Políticas que deben ir acompañadas por estudios de cada una de las comarcas para la creación de polos de desarrollo de empresas públicas que activen las economías el medio rural aragonés”, e incidía en la situación de la mujer en la sociedad actual asegurando que “debe tener la total decisión sobre su cuerpo, también contemplada como una forma más de soberanismo, y que debe ser incluida en esa larga lista de derechos y libertades que son tan propias como necesarias en la mujer. Se deben adaptar las leyes para que lo legal sea justo y lo justo legal, y dedicar más recursos para evitar la violencia machista y proteger y facilitar medios a quienes la sufren”.

Por su parte, Raúl Ramón, consejero comarcal en la Chacetania, concejal de Puyalón en el ayuntamiento de Artieda, y cabeza de lista por Zaragoza al Congreso, señalaba que “somos el único partido aragonesista que acude a esta cita electoral, y que presenta candidaturas tanto al Congreso como al Senado”, y añadía que “debemos proteger, rehabilitar, y recuperar nuestro patrimonio histórico-cultural. Rescatarlo del olvido. Defenderlo. Evitar que se convierta en moneda de cambio, o en víctima del despiece y pueda ser motor de desarrollo cultural y económico del Pueblo Aragonés”. Puyalón incluye en su programa electoral cuestiones como “Soberanía Territorial: vertebrar y tejer alternativas socioeconómicas, Soberanía Social: derechos y cuidados para todas, y Soberanía Política: derecho a decidir como pueblo soberano”.

28 abril, 2019

Autor/Autora

Integrantes del Consello d´AraInfo y dos de sus cofundadores. (@igoiz17 / @chtricas)


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