Movimientos

Apudepa denuncia la situación de «ruina» en la que se encuentra el palacio de Villa Antonia de Calatayú

Reclama que los 40.000 euros que hay presupuestados para los dos alfarjes desde agosto, se inviertan en las cubiertas del edificio a fin de parar la "incesante ruina y proceder de una vez por todas a la redacción de un plan director en condiciones [...]"
| 14 diciembre, 2018 13.12
Apudepa denuncia la situación de «ruina» en la que se encuentra el palacio de Villa Antonia de Calatayú
Foto: Peter Bendicho

La situación del palacio de los antiguos marqueses de Villa Antonia de Calatayú/Calatayud responde al dicho popular de que «quien no arregla la gotera arregla la casa entera». Pues eso es lo que ocurre literalmente en el mencionado palacio.

Tal y como explican desde la Asociación Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa), «la ruina avanza inexorablemente como una metástasis, en este caso a la vista de todos, puesto que la preceptiva labor de mantenimiento no la acometieron sus antiguos dueños». De ahí que finalmente, hará alrededor de un año, la antigua residencia haya pasado a ser propiedad del Ayuntamiento.

«El edificio es de origen medieval y su importancia, cualidad y antigüedad exige una rehabilitación integral de forma inmediata pues es incuestionable que el inmueble exige por sí mismo el deber de conservación», señalan desde la Asociación.

Apudepa solicitó ante la Dirección General de Patrimonio Cultural, en septiembre de 2016, la declaración del palacio como Bien de Interés Cultural (BIC), pero según explican desde la Asociación, «no se tuvo a bien concederle ninguna protección, grave error que la historia juzgará», añaden.

En paralelo, también instó al ayuntamiento de Calatayú a actuar para evitar la ruina del edificio, si bien ya lo había solicitado en el 2013, y se volvió a insistir en enero del 2017. «Ninguna de las figuras jurídicas que hoy dotan al inmueble de cierta protección (el Conjunto Histórico Artístico de Calatayud y su Plan Especial de Reforma Interior y Protección) garantizan en la práctica su conservación, a la vista de la salvaje manera de proceder en materia urbanística. La catalogación municipal, por otra parte, no se corresponde, claramente, con el valor del bien, que sobrepasa con creces los límites del municipio de Calatayud», aseveran.

Villa Antonia es un gran propiedad urbana compuesta por un gran edificio con dos fachadas distintas recayentes a la plaza del Carmen y una amplia zona ajardinada en su parte posterior. Su interior lo conforma un único y gran espacio compuesto por unidades diferentes: los grandes salones de recepción social, la zona de dormitorios, un entresuelo como uso común para el servicio, las tres cocinas repartidas por todo el inmueble, un baño principal y un sótano de estructura medieval. Como distribuidor interno existe un sencillo patio interior citado por Cos y Eyaralar en 1845.

Apudepa reclama que se cometería un «grave error» si el Consistorio bilbilitano apreciara del palacio únicamente su espectacular forjado policromado (sendos aljarfes) y se arrumbara su valor principal: el de formar una obra arquitectónica antiquísima que ha preservado, con todas las reformas y adiciones fruto de la historia, su autenticidad tipológica, constructiva y material.

Por ello, Apudepa reclama que los 40.000 euros que hay presupuestados para los dos alfarjes desde agosto, se inviertan en las cubiertas del edificio a fin de parar la «incesante ruina y proceder de una vez por todas a la redacción de un plan director en condiciones en donde no se escatimen las oportunas catas arqueológicas en el suelo y en vertical, ni en el imprescindible estudio histórico artístico del palacio».

«En cuanto al caso de los alfarjes, nos estamos refiriendo a su arrancado, cabe advertir que bajo ningún concepto sería admisible que un bien público se recolocara ahora en un espacio privado», matizan.

«Finalmente -continúan-, no está de más recordar a la administración que deberían de hacer efectivas las ‘Medidas de fomento’ a la rehabilitación privada que contempla la Ley 3/1999 de Patrimonio Cultural Aragonés, en sus artículo 89 y ss. porque es evidente que todos los sobrecostes de un bien cultural no puede caer solo sobre las espaldas de los particulares, ni tampoco la administración puede hacerse cargo de todos los bienes culturales. Así que o se actúa cabalmente o de forma inexorable nos quedaremos sin estos imprescindibles ejemplos de viviendas civiles privadas. El futuro de Calatayud está en juego».

14 diciembre, 2018

Autor/Autora


Twitter
Facebook

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR