La necesidad que surgió hace más de una década de tomar las riendas sembró la mecha. Si no participamos en la vida política lo harán por nosotros. Y pintamos canas los que ya sabemos que no es lo mismo que nos gobiernen unos u otros, incluso la mezcla de unos o la mezcla de otros. Rechazando por completo el ala derecha, por conciencia de clase y sobre todo por cuestiones vitales, sólo me queda confiar en el ala izquierda. Bueno, en la maltrecha más a-la izquierda. ¿Qué ocurre para que siempre se esté rompiendo? De vez en cuando se une, …




