Tras semanas de lucha, el tribunal da la razón a las familias de Caneto para que la escuela siga prestando sus servicios "en beneficio de los menores". Entiende que "no es adecuado" que Educación acuerde el cierre "sin resolver el expediente de autorización del centro docente, presuponiendo que no cumple las condiciones necesarias e impidiendo su subsanación". "Se trata de una escuela ubicada en una aldea del Pirineo que ha prestado sus servicios durante cinco años y que la administración no puede ir en contra de sus propios actos", zanja el TSJA.





