Una violencia que tiene un patrón. Mujeres. Feministas. De izquierdas. Ese es el denominador común que se repite en numerosos episodios de odio, acoso y amenazas procedentes de sectores de la ultraderecha. Las campañas de señalamiento en redes sociales, los insultos y las amenazas explícitas se han convertido en una forma de violencia política dirigida contra quienes ponen la cara a las reivindicaciones feministas o participan activamente en el debate público.
La periodista Cristina Fallarás afronta este lunes una cita judicial en Zaragoza que ha activado una movilización feminista bajo el lema “Todas somos Fallarás”. Pero su caso no es aislado. En los últimos meses, analistas, periodistas y dirigentes políticas como Sarah Santaolalla, Irene Montero, Ione Belarra o Rita Maestre han denunciado episodios similares de intimidación, amenazas o acoso. Un patrón que muchas de ellas identifican como una estrategia para expulsar a las mujeres feministas del espacio público.
Cristina Fallarás, juicio y concentración feminista en Zaragoza
Este lunes 16 de marzo decenas de personas se han concentrado ante los Juzgados de Zaragoza, en la Ciudad de la Justicia, para apoyar a la periodista, escritora y activista feminista Cristina Fallarás, coincidiendo con su declaración ante la jueza tras la denuncia presentada por el rapero Ayax. Durante la concentración se han coreado consignas como “Ni un paso atrás, Cristina Fallarás” y se han mostrado mensajes de apoyo a la periodista.
La convocatoria buscaba “visibilizar un intento de intimidación contra el movimiento que recoge y difunde testimonios de violencias machistas y, en particular, de violencia sexual”. En redes sociales se ha repetido además el lema de apoyo “Si juzgan a una, nos juzgan a todas”.
🟣 “Ni un paso atrás, Cristina Fallarás”. Concentración ante los juzgados de Zaragoza en apoyo a la periodista y activista feminista, que declara hoy ante la jueza tras la denuncia del rapero Ayax. El caso llega en un contexto de ataques contra mujeres de izquierdas:… pic.twitter.com/sPJBwoCOFA
— AraInfo (@arainfonoticias) March 16, 2026
El origen del procedimiento judicial se remonta a octubre de 2024. Fallarás publicó en su cuenta de Instagram el testimonio anonimizado de una mujer que relataba una agresión sexual sin incluir nombres ni datos identificativos. En los comentarios de esa publicación comenzaron a aparecer los nombres de los raperos Ayax y Prok. Poco después surgió la cuenta “Denuncias Granada”, donde se acumularon decenas de relatos anónimos de mujeres que describían episodios similares de violencia sexual o abusos. El rapero Ayax decidió entonces emprender acciones legales contra la periodista por presunta vulneración del derecho al honor y reclama una indemnización de hasta 750.000 euros.
La propia Fallarás ha insistido en que su caso no es individual: “No se trata de mí. Yo sólo soy el campo donde hacen las pruebas de hasta dónde pueden llegar, porque me han visto sola, porque me imaginan vulnerable”. Un mensaje que ha repetido este lunes tras declarar: “Va quedando claro que este no es un juicio contra mí. Es un juicio contra el movimiento testimonial, contra lo que ha decidido cargar este señor”. En este sentido, ha vuelto remarcar que no hizo público el nombre del rapero: “Yo jamás publiqué su nombre. Su nombre salió publicado en un montón de medios y en un montón de lugares y, sin embargo, opta por denunciarme a mí”.
“Si juzgan a una, nos juzgan a todas”
El caso se produce además en un contexto de hostigamiento contra la periodista. El pasado 6 de marzo denunció nuevos episodios de acoso en su domicilio: “Esta madrugada han vuelto a llegar a las puertas de mi casa. No sabemos quiénes eran. Han estado llamando al timbre y molestando. Hasta el punto de que han dejado el timbre hundido para que siguiera sonando. Sabéis que no es la primera vez. Me tuve que ir de Madrid cuando dieron la dirección de mi casa. Se pusieron ahí me esperaban cada día me perseguían me acosaban, me tiraron al suelo. De ahí me fui a vivir a otra zona. Dieron la dirección de mi casa hasta el punto que me tuve que ir de Madrid. Me he ido a otra ciudad y han vuelto a dar mi dirección. Ya es la tercera vez que vienen a casa. La otra vez subieron a las 5:00 de la mañana. Dentro estaba mi hijo y mi hija que es menor de edad. He pedido a la Fiscalía que actúe porque Vox pone mi cara en su página web para que se actúe contra mí. Hay quién, porque me lleva juicio, difunde mi dirección. Compañeras, aquellas que nos dedicamos al mundo de la información o la comunicación estamos corriendo peligro. Estamos corriendo peligro por informar y por hablar claro. Esto no solo nos afecta a nosotras. Esto nos afecta a todas”.
Desde Podemos Aragón han mostrado su rotundo apoyo a la periodista. La formación ha afirmado: “No vamos a permitir que la violencia política quede sin respuesta. Frente a sus ataques, nuestra mejor respuesta es estar juntas y seguir avanzando. Todas somos Fallarás”. La portavoz de la formación morada, María Goikoetxea, también ha defendido públicamente a la periodista: “Cristina Fallarás nos dio espacio para romper el silencio y denunciar la violencia machista. Por eso le hacen pagar un precio muy alto cada día. No es solo contra ella, quieren borrar nuestra memoria y que callemos. Pero si tocan a una, respondemos todas”. En la concentración también han estado presentes representantes políticas como Marta Abengochea (Izquierda Unida), Mary Carmen Bozal (CHA), Elena Tomás (ZeC) y Lola Ranera (PSOE), junto a decenas de personas de diversos colectivos sociales.
Escritora, activista y periodista con más de tres décadas de trayectoria, Cristina Fallarás impulsó en 2018 el movimiento #Cuéntalo, inspirado en el #MeToo y en el impacto del juicio a ‘La Manada’. La iniciativa recogió en redes sociales miles de testimonios de violencia sexual. Solo en diez días generó más de tres millones de reacciones. “Las mujeres estamos generando una de las mayores revoluciones de la historia utilizando solamente nuestras palabras”, afirmaba Fallarás en un acto en Zaragoza en noviembre de 2024, coincidiendo con la publicación de "No publiques mi nombre", un libro editado por Siglo XXI donde recoge un millar de estos testimonios.
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Sarah Santaolalla, el odio ultra y la agresión denunciada
La analista política y activista feminista Sarah Santaolalla también se ha convertido en objetivo habitual de campañas de odio y acoso. Ante la violencia recibida en las últimas semanas, defendió públicamente la importancia de no ceder al silencio. En el I Foro contra el Odio afirmó: “No hay que dejar que ninguna voz no importe”.
Santaolalla ha denunciado que quienes promueven estas campañas son “gente que no tiene una altura moral e intelectual que tienen sus víctimas”. La analista ha recordado que está “pagando un precio alto” por su presencia en televisión. "Ahora mi voz importa”, ha explicado, y por eso recibe como respuesta el odio de sectores ultraderechistas: “Molesta que te salgas del molde”. Frente a esos intentos de intimidación, asegura: “Lo que yo hago es plantarme”.
El pasado 2 de marzo denunció además una agresión por parte del agitador ultraderechista Vito Quiles “y sus matones”. En sus redes sociales aseguró que “ha traspasado todos los límites” y explicó que tuvo que ser atendida en el hospital. Quiles participó en el acto de cierre de campaña del PP en las pasadas elecciones aragonesas, junto a Jorge Azcón, Natalia Chueca y Alberto Núñez Feijóo, en un evento en el que actuó un grupo musical conocido por interpretar consignas franquistas.
Días después, el 10 de marzo, abandonó el plató del programa ‘En boca de todos’ de Cuatro tras acusar al tertuliano Antonio Naranjo de una “encerrona”, después de que cuestionara la lesión que sufre en el brazo izquierdo tras el incidente: “No vengo a esto”.
Irene Montero, amenazas de un grupo neonazi
La eurodiputada de Podemos y exministra de Igualdad Irene Montero ha denunciado ante el Cuerpo Nacional de Policía amenazas de muerte procedentes de una organización neonazi considerada terrorista por el FBI. La dirigente ha solicitado además al Ministerio del Interior medidas de protección para ella y su familia.
Según fuentes de Podemos, las amenazas se han producido “en los últimos días” e incluyen referencias directas a su domicilio, donde viven sus hijos menores y su pareja. Montero ha trasladado los hechos a la Policía y exige al Ministerio del Interior que garantice su seguridad.
Durante la manifestación del 8M en Madrid, Montero señaló que la violencia política contra mujeres feministas es una realidad cotidiana. La dirigente recordó que muchas mujeres que participan en la vida pública reciben insultos, humillaciones o amenazas y mencionó expresamente los casos de Cristina Fallarás o Sarah Santaolalla.
La eurodiputada aseguró que estas amenazas buscan expulsar a las mujeres del espacio público, pero subrayó que no lo conseguirán: "Nosotras no vamos a salir del espacio público precisamente porque al fascismo lo paramos las feministas".

Ione Belarra, amenazas y ciberacoso
La Policía Nacional ha detenido a dos hombres, uno en Toledo y otro en Xirivella (València), acusados de enviar amenazas y mensajes de acoso a la secretaria general de Podemos, Ione Belarra. Según fuentes policiales, la investigación se inició tras la denuncia de la dirigente y permitió identificar a los presuntos autores, ambos de nacionalidad española.
Uno de ellos habría enviado más de 300 mensajes con contenido vejatorio e intimidatorio a través de Instagram, lo que motivó la apertura de diligencias por parte de la Brigada Provincial de Información de Madrid, con la colaboración de unidades policiales de Toledo y València.
Belarra ha denunciado que este tipo de ataques forman parte de una violencia política con un claro sesgo machista. La dirigente ha señalado que las amenazas "fascistas y machistas" contra mujeres de izquierdas son “muy habituales” y ha advertido de que buscan expulsarlas de la vida pública. Aun así, ha asegurado que no lo conseguirán y ha lanzado una advertencia a quienes promueven ese odio: será “una mala noticia para los fascistas”.
Rita Maestre, acoso en su propio domicilio
La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, también denunció a comienzos de marzo una situación de acoso prolongado después de que su dirección personal fuera difundida en internet en anuncios falsos que ofrecían servicios sexuales.
Según explicó la concejala, durante meses distintos hombres han acudido a su domicilio tras obtener la dirección en canales de internet. En algunos casos llamaban al timbre por la noche o en estado de embriaguez. En uno de los episodios un hombre llegó incluso a subir hasta su vivienda y la llamó por su nombre tras asegurar que había hablado con ella por Telegram.
Tras denunciar los hechos, la Policía le informó de que alguien que conocía su dirección la estaba difundiendo en internet. Maestre ha señalado que se trata de una forma de violencia digital y acoso político dirigido contra ella “por ser mujer, por ser de izquierdas y por ser feminista”. La portavoz municipal ha asegurado que continuará con su actividad política y ha advertido a quienes la acosan de que no lograrán su objetivo.

Diez detenidos de Núcleo Nacional tras los ataques al 8M de Madrid
La ofensiva de la ultraderecha contra el feminismo también se expresó en la calle durante la manifestación del pasado 8M en Madrid. La Policía detuvo a diez miembros del grupo neonazi Núcleo Nacional por provocar altercados al final de la marcha. A todos se les atribuyen delitos de desórdenes públicos y a uno de ellos también atentado contra la autoridad.
Según denunció la Comisión 8M del Movimiento Feminista de Madrid, durante la movilización —en la que participaron unas 160.000 personas bajo el lema “Feministas antifascistas. Somos más. En todas partes”— un grupo organizado de neonazis trató de irrumpir en la cabecera de la manifestación y hacerse con el escenario para difundir proclamas racistas y antifeministas.
Las personas encargadas de los cuidados de la manifestación impidieron el intento mientras recibían empujones, patadas y agresiones verbales hasta que intervino la policía. En su comunicado, la Comisión 8M denunció además que las pancartas y consignas del grupo ultra vinculaban violencia sexual e inmigración y alertó de que el fascismo utiliza a las mujeres “como coartada de su odio hacia las personas migrantes y racializadas”.
“Los nazis no se fueron, rondaron toda la tarde por la Puerta del Sol y pudieron ver cómo celebramos con música y baile que somos multitud que contagia rabia y alegría. Nada ni nadie nos va a parar. Que se vayan acostumbrando”, concluye el comunicado de la Comisión 8M Madrid.

