En una declaración institucional, ha afirmado que su decisión de continuar como presidente "no es un punto y seguido, es un punto y aparte", y ha mostrado su intención de "trabajar sin descanso por la regeneración pendiente de nuestra democracia y por el avance de derechos y libertades". Compartiendo humanamente la necesidad de poner los cuidados en el centro de la vida, también en la política, en el anuncio se echa en falta las propuestas de esa "regeneración" del régimen del 78. Y es urgente, porque el 'lawfare' no empezó con Pedro Sánchez ni es solo contra el PSOE.


